10 junio 2010

*Predicación 23.05.'10 ‘La fe es un milagro.’

Cuando era muy joven no sabia explicar lo que es la fe, solo me remetía a dar una popular definición que se describe en la biblia. Mi intuición me dictaba que YO debería tener fe en Dios… pero jamás me pregunte si Dios tendría fe en mi. Es curioso como nuestra posición es siempre de mi hacia a fuera, nunca es de Dios hacia mi. ¿Que tiene Dios para mi? ¿Cómo suplirá Dios mis necesidades? Pero pregúntate también… ¿Qué puedo ofrecerle a Dios? ¿Cómo colaborare en los asunto de Dios? ¿Deseo y estoy preparado para la buena obra?Un amigo un día me decepcionó tanto que perdí la fe en el, sus actos posteriores continuaron dictando que no sería más para mí una persona de fiar, en contraste otra nueva amistad nacía en mi vida, esta persona con su actos me hacía ver que era de fiar. Finalmente entendí que la fe no se puede explicar con llanas palabras, sino que se hace con hechos. La fe va obligadamente de la mano con las obras o hechos de las personas, la fe es para el humano el pensamiento o lenguaje de sus actitudes, y las obras son para el humano la forma física que demuestra lo anterior, al menos en hechos.

Esta “actividad” de practicar la fe es una poderosa forma que tienen los creyentes de lograr cosas que jamás imaginaron. Es decir, la fe es un asunto de la acción.
Los que no practican la fe, no me van a entender, ellos son los que dudan, desconocen la clave o el secreto que logra hacer de la palabra un hecho trascendental. Son comunes las rabietas, las quejas, los nervios, la desesperación, la decepción y la desilusión. En cambio, en los que tienen fe son comunes las alegrías, el aprendizaje, los retos, la esperanza, la confianza, la dependencia, el milagro.Como en todas las religiones, la fe tiene en su haber feligreses, TODOS sin excepción alguna levantan la mano cuando se les pregunta si son personas de fe, todos creen en Jesucristo, pero solo algunos lo pueden comprobar con hechos. Es sencillo dar testimonio y presumir de capacidades ministeriales, pero lo verdaderamente autentico es que los demás den fe de lo que sus lenguas declaran. Porque su testimonio es carta ilustre de su fe. Dios ha puesto su fe en muchos seres humanos, porque todos tienen la capacidad de llevar a cabo grandes milagros por medio de la fe.

La fe en Dios logra a su vez múltiples milagros diarios. Yo no hablo de la sanidad, de la seguridad, de la estabilidad económica, aquí me refiero más a los milagros imperceptibles por los faltos de fe, los cuales al menos deben ser notorios para los que si practican la fe.

Quien tiene fe en Dios sabe mirar escalón tras escalón un avance impresionante de actitudes. Es decir, que la fe en Dios acrecienta y perfecciona a las personas que saben creer en su Dios como él lo establece. Practican la fe porque en cada paso que dan, Dios se ha manifestado y no le son indiferentes sus lecciones.

El milagro de la fe está en cada historia bíblica, sino lo has notado leamos en Hebreos 11:1-12. Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.Gracias a ella fueron aprobados los antiguos. Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve. Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo, pues Dios aceptó su ofrenda. Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto, habla todavía. Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan. Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la fe se radicó como extranjero en la tierra prometida, y habitó en tiendas de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa, porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es arquitecto y constructor. Por la fe Abraham, a pesar de su avanzada edad y de que Sara misma era estéril, recibió fuerza para tener hijos, porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. Así que de este solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar.


Y si le seguimos leyendo veríamos milagros en Moisés, la fe de sus padres, de él mismo y de su continuo trabajo, o bien veríamos la fe de Sansón, David, José, etc. Todos esos ejemplos son de personas no tan diferentes a nosotros, si el comparativo lo hacemos con la escala que mide la fe. Ellos eran humanos también, ¿Tuvieron su chance de dudar, de cambiar de opinión, de renegar, de quejarse, de buscar una confirmación?

Si fue el caso, de todos modos tuvieron su oportunidad y luego de eso continuaron con lo que seguía… No se quedaron varados ni perdidos desperdiciando sus vidas en años y años en dudas, quejas o descontentos. No, sino que su fe logro el milagro de hacer o realizar el plan de Dios y que quedo plasmado en la historia para provecho de muchos, incluidos nosotros que hoy tomamos sus ejemplos para nuestro propio crecimiento de fe.

¿Qué hay después de tener fe? Si fue una fe auténticamente de Dios, por lógica lo que sigue es un milagro, el primero es un CAMBIO en la personalidad del creyente. Cambio de actitud en la forma de amar y reaccionar ante el mundo y sus habitantes. EL CAMBIO ES POSITIVO.

¿Qué viene después de la fe y el cambio de vida? Más milagros. Siguen las buenas obras, que son un constante, no son una moda pasajera o son “obras buenas” que se dan de vez en cuando. No, son diarias.

Al final de la ecuación están los resultados; ‘tú mismo califícate’ Analiza desde el día que comenzaste a creer que Dios existía y que estaba llamando a tu corazón.
- Un día ya no dudas que Dios existe. - Lo aceptaste, según las creencias de quienes te acercaron a los pies de Cristo.
- Comenzaste a ver cambios en ti
- Comenzaste a ver a los demás con otros ojos
- Notaste un interés irresistible por ayudar a los demás
- De repente te viste envuelto en múltiples actividades religiosas
(Hasta aquí todo marcha muy bien)
- Pero ya era mucho, te viste en la necesidad de retroceder solo un poco
- Lo primordial en tu vida cambia cada año, o cada mes…
- Ya no es necesario tu afán por la iglesia
- Ya no soportabas a algunos de tus compañero, y como tu trabajo es voluntario.
- Buscas y encontraste de nuevo una forma o duda que te hace cuestionar de nuevo a Dios o a su iglesia o a sus ministros.
- Ya planeas en dejar tu ministerio, tiene que haber una forma de salir sin ser señalado como un traidor, pecador. Funciona mas ser la parte dañada.
- No hayas como salirte, ya optas por simplemente tomar la mejor de las escusas.
- Estás fuera, pero contrario a tu pensamiento, te sientes libre otra vez.
- Haz encontrado otra forma de creer en Dios que no le quita nada a tu estilo de vida.
- Eres capaz, incluso de creer en un Dios que está de acuerdo en todo con tu estilo de vida ideal.
- Llegan nuevos Dioses, nuevas filosofías o pensamientos que también se adaptan a ti.
- Un día descubres que ya eres indestructible, ya eres como Dios.

Algo paso en esta ecuación, creo que todos los hombres y mujeres de fe han pasado por algunas de estas etapas. Algunos están pasando por alguna de ellas. Es muy inteligente y astuto saber distinguir esas etapas de la vida, pero es más conveniente y sabio corregirlas. Porque la fe no lleva a esos caminos. La fe nos conduce a Dios.
- Encuentra tu camino mirando los actos de tus palabras, mirando el hecho de tus proyectos, ve el resultado de tus sueños y metas… ¿Ves algo bueno, algo excelente o algo inmejorable? Si en todo eso no vez la mano de Dios a tu lado… regresa cuanto antes.

La fe sin obras es hueca” es a veces ese triste resultado en la ecuación. Leemos Santiago 2:14-24 Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? Supongamos que un hermano o una hermana no tienen con qué vestirse y carecen del alimento diario, y uno de ustedes les dice: «Que les vaya bien; abríguense y coman hasta saciarse», pero no les da lo necesario para el cuerpo. ¿De qué servirá eso? Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta. Sin embargo, alguien dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras.» Pues bien, muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré la fe por mis obras. ¿Tú crees que hay un solo Dios? ¡Magnífico! También los demonios lo creen, y tiemblan. ¡Qué tonto eres! ¿Quieres convencerte de que la fe sin obras es estéril? ¿No fue declarado justo nuestro padre Abraham por lo que hizo cuando ofreció sobre el altar a su hijo Isaac? Ya lo ves: Su fe y sus obras actuaban conjuntamente, y su fe llegó a la perfección por las obras que hizo. Así se cumplió la Escritura que dice: «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia», y fue llamado amigo de Dios. Como pueden ver, a una persona se le declara justa por las obras, y no sólo por la fe


Como buen matemático, la comprobación de un problema arroja un resultado REAL e innegable. Mi fe es hueca…porque mis hechos dictan una actitud opuesta a lo que digo creer o predicar. Siempre he dicho que un resultado por extraño que este sea no necesariamente es malo de saber. El saber lleva a la luz de la verdad una realidad plausible y lista y puesta en bandeja de plata para poder arreglarla, tratarla o mejor aun curarla.

Como cada domingo, se que la palabra de Dios llega, entra por los oídos y se deposita en las mente… pero yo pido que no busques en Dios ni en su palabra un mero alivio, como se que sentirás ahora…busca una CURA definitiva de tus males o errores.

Si tu fe es hueca, porque tus hechos son innegablemente opuestos a lo que clamas creer…pues cúrate y pídele a Dios ser ese remedio definitivo para tu actitud. Si tu fe no ha sido hueca porque lo que haces predica perfectamente lo que dices creer… Entonces no te quejes, ni dudes, ni reniegues. Una docena de milagros deben estar ocurriendo en tu vida que testifican innegablemente sobre la magnitud de la fe que has sabidos cosechar cada día a cada paso y en cada escalón.


(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

19 mayo 2010

*Predicación 31.04.'10 ‘La Intención del Corazón.’

Si les dijera que la intención de un ser humano promedio es por naturaleza egoísta y que el ser humano tiende a amarse así mismo conforme a los deseos carnales que el mundo ofrece, y que se defiende a capa y espada de otros humanos promedio que desean las mismas cosas y las mismas personas… eso sonaría un poco dramático, sin embargo ese comportamiento humano y egoísta y que aceptamos como “normal” o “natural” proviene de un espíritu poderoso que dominan espíritus malos que navegan y se encuentran en el aire… (!) Hummm, Eso suena más que dramático, pero es una idea que leí en Efesios 2:2-3 La intención del corazón humano llevado por los deseos que el mundo ofrece están altamente ligados con el egoísmo, y si a eso le agregamos una posición humana bajo las normas de la moda, la juventud, la riqueza y un codicioso estándar social en particular… la mezcla resulta aun mas que egoísta, resulta banal y altamente susceptible a pecar.
La mayoría de esas personas de actitud egoísta y banal están o se han alejado de una iglesia, de un misterio, trabajo o servicio religioso, porque la iglesia representa exactamente lo opuesto a una vida social, común, corriente y llena de deseos febriles. Si el enemigo natural del ser humano es ese espíritu maligno que menciona Efesios, entonces el enemigo natural de una persona entregada a Cristo es el mundo y sus atracciones. Ese tipo de enemistades suelen confundirse con diferencias de opinión y creencias entre personas, que luego son guerras comunes y personales entre humanos, las diferencias de opiniones y de intenciones suelen ser chocantes para quienes alegan ser auntenticos servidores de Dios. Qué difícil es hacerse a la idea de que la pelea no es contra los humanos, sino contra espíritus que se encuentran en el aire, como dice Efesios. Para quienes atienden y practican las enseñanzas bíblicas con justicia, amor y verdad se les abre un mundo de posibilidades muy distinto al que el mundo ofrece, una atracción incontrolable por las cosas y el servicio de Dios solo la entienden los verdaderos hijos de Dios. Este escrito está basado en este punto, y es que los files valientes y verdaderos hijos de Dios rara vez reniegan del ministerio al cual fueron llamados. Por eso antes que nada, deseaba quitar de la pantalla a los que no están del lado de Cristo, porque ellos ya están en el lugar que decidieron estar. Yo predico por quienes estan aun en pie de guerra, o a quienes no se deciden. Por ellos que aun escuchan el llamado, su espíritu les reclama su deber. ¡Atiende hoy a mi llamado…! Y para quienes ya aceptaron el llamado, pero no se animan a comenzar la marcha.

Para saber el estado de una congregación, no hay como una encuesta, recientemente aplique una para la iglesia en la que me congrego, los resultados estadísticos dejaron ver una realidad más cercana comparada con una vaga idea que se puede especular sobre el comportamiento general de una congregación. Los obreros de este ministerio llamado iglesia funcionan sobre cargas y responsabilidades encausadas según su idea personal, pero conocer una idea más general (como la encuesta) no se puede ignorar con facilidad. Tampoco se puede dejar de pensar en la diversidad de caracteres entre los trabajadores de Cristo.

Los obreros(as) de Cristo son pocos y muy variados, algunos son determinantes pero torpes, otros son lentos pero seguros, están los que piensan en los demás antes que en ellos mismos, están los que no se mueven para trabajar sin antes ver lo que hay para ellos. En una iglesia no falta el sabelotodo, o el rebelde, el que no hace nada, el que lo quiere hacer todo, el que nunca habla y el que no se calla, el que molesta, el hipócrita, el que es un caramelo, el amargado o el que nomas es guapo… Nunca falta el loco, nunca falta el que nos visita. Nunca está el que promete, el que se compromete, siempre falta el que levantó la mano y el que propuso los cambios… En fin, que los obreros son pocos y muy diversos… eso si… todos están o pasaran por la iglesia, alguno para probar, otros para resolver sus vidas. Unos pasan por aquí de manera fugaz dejando un chicle pegado bajo la silla y un manojo de ministerios bocetados o inconclusos, otros pasaron y dejaron una huella que marcó un ministerio… una marca tan hueca como la huella misma. Algunas marcas que dejan son dolorosas y otras son generosas.

En un extremo de la iglesia están los indiferentes al ministerio que hacen caso omiso a la palabra de Dios, están los típicos que solo desean ser alimentados y sentirse justificados por Dios, pero no desean nada más que eso, están los que sienten que vinieron a resolverle los problemas a una iglesia que ya clamaba por un ministro ideal, o los que sienten que llegaron para mover el dedo.
En el otro extremo están los que desean lograr una diferencia en este mundo. Estos últimos comprenden que han venido a este mundo con un propósito mayor al de solo vivir la vida loca. No sienten que han venido a este mundo a ser servidos, sino a servir. Ellos estuvieron en algún momento en el primer extremo, y siguen luchando por llegar a un extremo de plena quietud y paz.

Cualquiera que sea el caso, son pocos los obreros con características idóneas para el cuerpo de Cristo, si embargo en el crecimiento espiritual los que logra añadir múltiples cualidades en un obrero, ellos y ellas son primordiales y necesarias para un ministerio eclesiástico, pues lo que trabajan con sus manos es el evangelio de Cristo. La iglesia no está buscando necesariamente personas talentosas, sino con otras cualidades importantes:

- la buena voluntad. (Facultad de decidir hacer por los asuntos de Dios)
- Busca personas que desean trabajar (Fuerza que define las labores humanas de un Cristiano).
- Alguien que desee participar.(Con presencia activa y efectiva en los asuntos de Dios)
- Alguien me comprenda que primero estoy para servir y no para ser servido.(Con entendimiento)
- La iglesia busca ministros que se enamoren del ministerio. (Con pasión y firmeza)

Al ser la iglesia una fuerza voluntaria no puede demandar participación, solo bajo expresa disponibilidad. De dicha circunstancia derivan un sin número de complicaciones.La mayoría de nosotros solo trabajaríamos bajo condiciones idóneas o ideales, no para el ministerio en sí, sino para lo que nos resulte más conveniente a nosotros. De ahí la expresión: “en que puesto te acomodaste.” Para un cristiano debería decir: “En qué lugar me está acomodando Dios.” A veces no tomamos en cuenta que venimos a trabajar, y que ese trabajo debe ser una constante en gozo, paciencia y amor. En cambio tenemos para el ministerio una contante de quejas, rencillas, dolores de cabeza, y la más pura indiferencia. Por ello es indispensable invocar a Dios para solicitarle talentos extras, los dones del espíritu santo que capacitan a un trabajador meramente voluntario.

Todos hemos aprendido a base de error y acierto, aprendemos a lo bruto o lo tonto… lo más correcto es aprender según la palabra, e impulsados según la intención de nuestro corazón.Esta iglesia, por ejemplo, lleva casi diez años en pie y se sostiene porque no ha faltado a los principios básicos que se sustentan en la palabra de Dios. Han fallado sus ministros, pero también han acertado en muchas más cosas. Solo pueden dar testimonio de ello los que han permanecido dicho tiempo. No por el tiempo, sino porque al final de toda acción se encuentra la vasija con oro… o sea la intención del corazón. Muchos de ellos han destruido sus intenciones personales de pertenecer a una iglesia, la discernieron y la destruyeron… porque mayor es la intención que tiene Dios para este ministerio. Otros no fueron capaces de destruir sus intenciones personales y reemplazarla por la intensión suprema, otros factores les resultaron más atractivos.

¿Cuál es la intención de tu corazón? ¿Por qué estás asistiendo a una iglesia o participando en algún servicio ministerial? Ya sé que me vas a decir… no te molestes ni en reflexionarlo.Aunque no lo sepas o no tengas conciencia del porque… la verdadera intención de tu corazón se reflejara después, justo en el momento del resultado final de tu trabajo, la intención aflora cuando recibes una crítica o un alago…. cuando llega el comentario sobre tu trabajo, cuando te llega el premio y el reconocimiento a tu trabajo, cuando te dicen… - “ok… que sigue..”, y respondes: “- ¿Qué… quieren más trabajo… ? ¿Quieren que sea puntual, que cumpla con lo que propuse, que termine lo que comencé? ¿Quieren que no falte, que me comporte? ¿Quieren que me calle? etc… La solo pegunta ofende al ministerio de Cristo, la respuesta pisotea el evangelio, y el resultado aplasta tu reputación. No deberíamos hacer estas peguntas ni formular estas respuestas, debería avergonzarnos, la sola idea de que el ministerio de Cristo nos trae conflictos es insatisfactoria, pero no venimos a este mundo a sentirnos realizados, si un gozo pudiera sentir con un servicio es ver como un pecador se arrepiente. En cambio vemos más seguido como un cristiano se arrepiente de haber creído, anhelando estar en el mundo, junto a sus amigos.

¿Te ofende que te digan que tu trabajo no es perfecto… que tu labor ministerial es poco atractiva? / ¿Te enfada que te digan que no cumples con lo programado antes, que te olvidas, que no consideras? / ¿Te entristece darte cuenta que tus consejos no llegan a las mentes, no ves los frutos de tu trabajo? / ¿Te decepcionas de tus hermanos, de tus líderes, de tu iglesia? ¿te mueres por tomar un descanso de las cosas de Dios?
Si tus respuestas son “si…” en esa emoción está contenida la intención de tu trabajo o ministerio o asistencia. Para algunos es fácil responder a esa pregunta, mas no a esa intención. Algunos que dicen “si” simplemente se retiran de su ministerio, pretenden trabajar en otro, pero pasara lo mismo, se repetirá esa cadena, o ese círculo… Ese problema no se resolverá sino hasta que vislumbren su verdadera intención. Algunos nos quedamos a trabajar donde Dios nos ha colocado, y claro… llegan las criticas, los comentarios, los consejos, los regaños, las pruebas, los desafíos, las decepciones y las emociones… y las tomamos como lo que son, las digerimos según su forma y según de quien nos las dicen… y listo. Seguimos adelante con la encomienda, una intención apegada a la voluntad de Dios ara mi en este mundo, una intención de corazón puede mucho más que la indignación y la zozobra. Puede más y representa mucho más el ministerio de Cristo que mil dardos del enemigo. Estoy protegido de claudicar del ministerio, me protege saber que mi intención es la misma que la de Jesucristo.
Por tal motivo, saber mirar y distinguir las intenciones es crucial para el éxito de un ministerio.

Ese éxito es para Dios. Otro error común entre obreros es pretender robarle a Dios la gloria, o robarle a otros hermanos el gozo de efectuar un ministerio, también es común la valoración y desvalorización de otros ministerios. Cualquiera que sea tu ministerio o ministerios, ya sea que sean visibles o no, antepón ante todo y todos las intenciones de tu corazón. Si son buenas, Dios estará ahí en todo momento… antes, durante y después de todo trabajo.

Si aun estas a la expectativa de comenzar a participar en algún ministerio de Cristo, considera lo siguiente… antes de siquiera comenzar.- ¿Cuál es tu intención de trabajar en el ministerio de Cristo?- No pregunto si estás dispuesto o entregado… sino ¿Estás convencido de trabajar?- ¿Lo harías porque la iglesia tiene necesidad y te lo pide o porque lo deseas de corazón?- Un ministerio es una carta abierta a lo que Dios apunte en ella ¿Estás abierto a recibir, guía, consejo, critica y balance… o solo te mueven las ganas de participar?- ¿Entienden, tu corazón y mente, que tus talentos serán moldeados, afinados y corregidos para hacer buenas obras? Eso demanda de obediencia, buen testimonio y alta caridad.

¿Ya le estas sacando? Mira, muchas personas que se emocionaron, decidieron un día tomar uno o varios ministerios, luego fueron sometidos a prueba por el Espíritu Santo, retumbaron en sus conciencias tres voces, una la del “yo” interno, otra… la voz del “mundo” y sus deseos, y otra… la voz del “Espíritu Santo” también… una intención fuerte finalmente descarto a las otras. Y el resultado de ello es visible ahora para todos.

Nosotros no somos capaces por si solos de tomar un ministerio solo porque sería muy bonito o conveniente para nuestras vidas espirituales, o porque es conveniente para la iglesia, esas no son razones de peso. El evangelio de Jesucristo es algo que se mantiene con gran respeto, los ministerios de Cristo son de tomarse en serio y con cautela. Las interrupciones, las faltas, las críticas destructivas… todo lo que afecte un buen desempeño es de tomarse a consideración y corregir en pro de un ministerio de Cristo.
Como nosotros no somos capaces por si solos, recibimos la ayuda del Dios a quien servimos precisamente. “…Soy poderoso para hacer en ti mucho más de lo que tú te imaginas...” Efesios 3:20Todo está en que lo permitas…Considera en tus intenciones para con esta iglesia y en tus ministerios lo siguiente:
- Todo cuanto hagas hazlo por amor a Dios y a tu prójimo: Jesús le respondió: El primer mandamiento y el más importante es el que dice así: "Ama a tu Dios con todo tu corazón; es decir, con todo lo que piensas y con todo lo que eres". Y el segundo mandamiento en importancia es parecido a ese, y dice así: "Ama a tu prójimo como te amas a ti mismo". Toda la enseñanza de la Biblia se basa en estos dos mandamientos. Mateo 22:36-40
- Todo cuanto hagas hazlo pensando en que los demás pueden llegar al conocimiento pleno de quien es Dios: "Dios me ha dado todo el poder para que gobierne en todo el universo. Ustedes vayan y hagan más discípulos míos en todos los países de la tierra. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo". Mateo 28:18-20

¿Cuales son los ministerios de una iglesia?
Algunos ministerios funcionan dentro de la iglesia otros fuera…En este caso los ministerios que actúan en función de la iglesia como organización se manifiestan según el don que el Espíritu Santo regala:
- De un cristiano común se espera que se interese, que ayude, que sea dadivoso, que anime a los demás, que sea servicial, que tenga amor y compasión por los demás y que testifique con su vida.
- De un cristiano a otro, varían los siguientes dones que encontramos en Romanos 12: 6-8 / 1 Corintios 12: 8-11 Tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado. Si el don de alguien es el de profecía, que lo use en proporción con su fe; si es el de prestar un servicio, que lo preste; si es el de enseñar, que enseñe; si es el de animar a otros, que los anime; si es el de socorrer a los necesitados, que dé con generosidad; si es el de dirigir, que dirija con esmero; si es el de mostrar compasión, que lo haga con alegría. / A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento; a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos; a otros, poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas. Todo esto lo hace un mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina. Profecía, servicio, enseñanza, ánimo, dádiva, liderazgo, consuelo, sabiduría, fe, sanidad, milagros, discernimiento, lenguas e interpretación de lenguas.
- De un cristiano a otro en liderazgo, varían los siguientes dones que leemos de Efesios 4:11 y12 Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. Profecía, evangelismo, pastoreado y enseñanza, Todos estos dones están al servicio o ministerio de Cristo aquí en el mundo, son tanto para el cuerpo de Cristo (la iglesia) así como para el evangelismo, del cual todos estamos llamados a realizar, de distintas formas y usando cada quien según el don que el espíritu santo le ha dado.Si ya tienes un ministerio el cual mantienes con devoción y alegría, considera las intenciones de tu labor. Si no tienes ningún ministerio aun, considera los dones que el Espíritu Santo te está ofreciendo, no todos van en función con el talento naturales o habilidades comunes. Igualmente considera el sitio y el motivo al cual fuiste llamado por el Espíritu Santo, en ocasiones desearíamos tener ministerios de los cuales no estamos destinados a realizar.No creas que los profetas, maestros o evangelistas son buenos en eso solo por causa de su conocimiento, sino que es labor del Espíritu Santo que trabajo sobre sus intenciones. Igualmente con cualquier servicio… será bueno si el Espíritu Santo guía sus caminos.

Un corazón dispuesto y sometido a una intención espiritual dan frutos casi de inmediato, si tienes ya varios años en esta iglesia, la madurez debe ser una característica visible en ti. Si eres de los que aun los líderes tienen que preocuparse por tu comportamiento… considera las intenciones de tu corazón, porque puede ser que estén chocando con la intención de esta iglesia.Un día Dios te quitara la razón de tu interés, removerá tu intención primaria y le dará a tu vida una nueva intención, más alta, más trascendental y más vivida de lo que jamás imaginaste.Una ventaja de servir bajo las intenciones de Dios es que todo… TODO nos ayuda para bien.DTB.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

15 abril 2010

*Predicación 28.03.'10 ‘No solo de pan vivimos’

Leemos: Mateo 4: 1-11 o Lucas 4: 1-13 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación. Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. El tentador se le acercó y le propuso: —Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan. Jesús le respondió: —Escrito está: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo: —Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: "Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna."—También está escrito: "No pongas a prueba al Señor tu Dios"—le contestó Jesús. De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. —Todo esto te daré si te postras y me adoras. —¡Vete, Satanás! —le dijo Jesús—. Porque escrito está: "Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él."Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle. (NVI)
Cuando Satanás puso a la vista de Jesús todos los reinos del mundo, ofreciéndoselos… Jesús no los acepto… Nosotros, que somos más dados a caer en tentaciones, si nos hubieran ofrecido algo que tanto deseamos, tal vez habríamos caído sin dudarlo. Pero Jesús no aceptó, en medio del hambre física no se rindió ni se inclinó al mundo, por atractivo que eso pareciera. Yo quiero pensar que al ver Jesús tantas naciones, no pudo evitar ver a sus habitantes… ¿Vio acaso Jesús el hambre y el grito de tantos espíritus humanos, pidiendo ayuda? La verdad es que Jesús estaba fortalecido por su alimento espiritual.

El ser humano se muere poco a poco de hambre, eso sería una noticia común en los tabloides, 820 millones de seres humanos sufren de hambre, de una población aproximada de 6,000 Millones de humanos en la tierra… de esa cantidad, se estima que 2,000 millones son de creencias cristianas, de esos… solo 600 millones son cristianos participantes. De esos 600 millones podríamos reducir otro porcentaje indefinido si pudiéramos identificar a los cristianos verdaderos… Pero de poco serviría. La pobreza extrema y el hambre en el mundo están bien identificadas y ubicadas ya, se sabe muy bien donde están y en qué países, se saben incluso las soluciones más practicas que resolverían dichos problemas, pero… el hambre sigue y crece a 23 millones por año.

Todo esto en un mundo donde los derechos humanos se afinan, donde el progreso esta en el clímax, donde la comodidad y la salud jamás fueron más adecuadas… aun así los seres humanos exigimos mas, porque sentimos miedos, sentimos inseguridades, sentimos que nos faltan cosas, que no somos plenamente felices. La sociedad actual sufre de males comunes, como el estrés, hoy en día tenemos mejor relación con una computadora que con nuestros padres. Las sociedades tambalean, son frágiles y susceptibles, no solo a catástrofes naturales. Los males comunes en los ámbitos de la pobreza han llegado a los ámbitos de la riqueza, como la violencia. La falta de agua o gasolina, traerá en el futuro graves trastornos sociales. Si de por si hoy en día ya no se ve el amor (como lo prefijo la Biblia) el futuro no es promisorio si siquiera para el buen comportamiento cristiano.

Por si fuera poco, el mundo nos entretiene con terroríficos pronósticos, un futuro aun peor. Ver tantos videos sobre el fin del mundo, oír conversaciones sobre tiempos apocalípticos, escuchar continuas noticias sobre catástrofes, estar a la expectativa de que nos toque la violencia, el robo o la discriminación…. No te permiten vivir al 100%. Nos llenamos de preguntas… ¿Por qué tanta violencia? ¿Por qué tanta pobreza? ¿Por qué tanto desamor? ¿Por qué las injusticias? ¿Por qué el abuso contra animales, contra la naturaleza? ¿Por qué no hacemos todos algo?... Nuestra mente no llega muy lejos, después de hacer esas preguntas, uno se va a dormir, y mañana se repite el mismo ciclo abrumador. Despierto, Trabajo, Estudio, Comida, Reflexiono y Duermo…

¿No te han sentido a veces como una simple tuerca en el engranaje de este mundo, que nos mantiene ocupados, trabajando, haciendo y fabricando deseos mayores cada día, que ya no sabes si tus días son tuyos o son de tu empresa? Te debes a tus amigos, a tu pareja, a tus quehaceres cotidianos… que a veces ya ni los disfrutas… todo para garantizar que siempre tendrás comida en tu mesa, amigos en tus sillones, adornos inservibles en tu casa y amor en tus horas extras, sin saber que se necesita salud espiritual y mental para disfrutar tu mismo de tu vida. Comprende que estás vivo para ti, no para las cosas que tienes, que tus horas son tuyas, que tus bienes son los que Dios te pone al alcance.

¿Ya te dieste cuenta porque el fracaso de los seres humanos en general? Si en el mundo hay 820 millones de hambrientos que esperan ser salvados por un porcentaje mucho mayor de hambrientos espirituales… eso nunca va a pasar.¿Has frenado tu vida algún día para preguntarte… ¿que estas haciendo, cual es tu papel en este mundo? ¿Eres un simple espectador contaminante o un simple restaurador viviente? Aunque pareciera que no puedes hacer nada para resolver los más grandes problemas de la humanidad, que te ponen a pensar con suspiros de aflicción… no te pierdas. Existe algo que si puedes hacer, y eso es mantener tu espíritu fuerte.

¿Cuántos de esos 600 millones de cristianos practicantes, son realmente practicantes?si lo fueran no habrían 820 millones de hambrientos en el mundo, a lo menos 220. ¿Nadie tiene completa satisfacción en Jesucristo?Lo que él nos ofrece es agua viva, el pan de vida.¿Cuánto de eso comemos, o cuanto de eso administramos? No crean, somos convenencieros… pactamos con el mundo miles de acuerdos diariamente en pro de nuestra sobrevivencia, feroz en algunos países mas que en otros, competitivo más que en otros según las clases y las posiciones sociales… Y luego pactamos con Dios algo espiritual, que termina por rellenar los huecos que el mundo no puede cubrir. ¿Es así como hacen los cristianos practicantes modernos? Rellenan sus necesidades espirituales con la iglesia o religión de moda a la carta, con las reflexiones que navegan en internet. ¿Son eso el “alimento” espiritual que consumen?

…como cuando comemos un emparedado y le cortamos las orillas, o sea, la fibra. Le cortamos lo mejor a la palabra de Dios… Como eternos niños, debemos ser alimentados con cosas sanas y bien seleccionadas. Ya no es Dios el que nos provee de los días, ahora es el capitalista que nos regala horas, el mundo nos regala otras horas… y las restantes son las que nos quedan para al menos relajarnos y buscar un momento espiritual. Ese momento es corto, por lo tanto debe ser sublime, total, completo, retacado y muy nutrido... pues será poco. Pero no, el mejor momento de relax lo cambiamos al sintonizar la televisión, que es la nana de la familia.

- ¿Cada cuándo comes?
Si tenemos tiempo para el alimento del espíritu… No todos comen tres veces al día ni cada día de la semana. Algunos reservan un tiempo de oración, un momento de lectura, otros aparte de eso… solo se conforman con un par de reuniones religiosas a la semana, donde nos alimentan como a niños de cuna. En el buffet dominical hay platillos variados.

- Vamos a reducir la ingesta:
Ahora imagínate si ese poco tiempo de espiritualidad no es de alta calidad, o es un producto caduco, cansado, robado, distraído, indiferente, de mala calidad, falso.¿Qué nos queda pues como alimento espiritual? La paja, el bofe, como el que come la suela de un zapato, o se hace un café con el calcetín de siempre.

- Reduzcamos la ingesta aun más:
Súmale a todo esto algo más trascendental: ubiquémonos en el mapamundi, somos de los hambrientos o de los que dan alimento. Esta fabulosa verdad es por de mas para despertarnos en la realidad. De hecho no eres capaz de preparar tus alimentos, sino que dependes de alguien para que te los de en la boca. Imagínate el estado espiritual de esta persona cuando sea huérfano de amigos, huérfano de familia o huérfano de iglesia, huérfano de libros o huérfano del Internet.

No es mi meta hacerte sentir mal, por el contrario… conocer tu condición como comensal es determinante para proseguir, avanzado a niveles más altos, a metas más firmes… para ello necesitamos estar fuertes y bien alimentados.
Puedo definir varios tipos de desordenes alimenticios espirituales.
- Los hambrientos – que al encontrar el alimento espiritual lo aprovechan todo.
- Los hambreados – insufribles, que se gozan en tener hambre, solo comen por comer.
- Los tragones – devoran todo lo que se les pone en la mesa. No importa el alimento.
- Los bulímicos - Consumen altas cantidades de conocimiento, pero no lo llevan a cabo jamás.
- Los anoréxicos - No muestran interés por la palabra, no leen ni participan… huyen del compromiso, o le temen al éxito ministerial.
- Los que se ponen a dieta – Han decidido ellos mismos lo que es bueno y lo que no, como alimento.
- Los que dicen: “ahí va un avión cargado, cargado de…” - que pretender ser alimentados pero es pura actuación. Engañan su deseo de alimento o lo disfrazan para consumirlo.
- Los catadores – quienes suelen presumir de tener la palabra correcta, usualmente la correcta nunca es la que escuchan de otros ministros.

En estas categorías, solo nos conviene estar en la primera… el hambre por la palabra no es dañina para el espíritu, siempre y cuando se satisfaga dicha necesidad. Jeremías 15:16 dice: Al encontrarme con tus palabras, yo las devoraba; ellas eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo llevo tu nombre, Señor, Dios Todopoderoso.

Cuando Jesús fue tentado… no estaba hambreado, se preparó para pasar hambre física, se llenó del Espíritu Santo… no solo de pan vive el hombre. En una condición espiritual sana, no hay males que afecten a nadie, no cae en tentaciones fácilmente, no pasa confusiones, no es presa del pecado ni es fácilmente engañado, no se hunde en depresiones ni lo angustian los encabezados periodísticos.

Todos, sin excepción alguna, hemos dejado a un lado el pan de vida, nos hemos sujetado al mundo y a sus condiciones, pero debemos reemplazar la comida chatarra del mundo por las enseñanzas de Dios, todos somos susceptibles o somos atraídos por las banalidades del mundo, la atracción fatal o el imán es fuerte… dicen, pero eso lo dicen solo los que no tienen fuerza de voluntad, la fuerza que da el alimento espiritual.

¿Cómo podemos saber si tenemos real hambre espiritual o solo somos víctimas del snack de moda?Reflexiona en las siguientes ideas:

- Cuando vas a un estudio bíblico, aprendes y practicas las lecciones.
(lo aplicas y prácticas en ti)

- Te apasionas por leer la Biblia, desearías poder compartirla con otros.
(ojo, no hablo del Discovery Channel, ni la gorrosa cadena por correo electrónico)

- Comprendes que los sermones dominicales son para ti.
(no para el hermano de al lado, ni para el que ese día no asistió)

- Sabes seleccionar entre palabra de Dios y palabra del predicador.
(ya distingues entre evangelios, salmos, profecías, etc.)

- Elijes tu alimento, basado en lo que es bueno para ti y los demás.
(ya te ves como parte del cuerpo de Cristo)

- No elijes tu alimento basado en lo que solo te sirve y es útil solo a ti.
(ya te vez como parte del reino de Dios, no del mundo)

- Lo que te predican los demás te redarguye.
(toda palabra de Dios es útil… )

- Lo que te predican los demás no te ofende ni te hace sentir mal, antes bien te hace reflexionar.

Con las pocas horas que el mundo nos “regala” para comer… aprovechemos al máximo los estudios bíblicos a nuestro alcance, los momentos de lecturas, y los servicios religiosos. Los sermones son sobre todo un momento donde tu alimento está en juego. Por sobre todo está el fruto de la comida espiritual…
¿Te alimenta y te hace fuerte o… es sonido hueco en tu corazón?

Para quienes van a este próximo retiro espiritual SdeC Abril del 2010
Es el momento perfecto para alimentarnos. Aplica los principios básicos que aquí les ofrecí:
- Yo voy a alimentarme… los demás que administren su alimento.
- Yo voy a retirarme para alimentarme (deja la ciudad atrás, que solo te da comida chatarra)
- Yo voy a comer alimento sano.
- Yo voy a nutrirme, a recuperarme, a incrementar mi fuerza…Gracias al alimento que me espera.
- Yo voy a compartir la mesa con mis hermanos, que gozo es comer la palabra juntos.
- Yo voy a ofrecer alimento, compartiré y alimentaré según Dios lo permita.
- Yo voy con la plena convicción de que lo que aprenda cambiará mi vida para bien.
DLB
atte: C.zar

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

04 marzo 2010

*Predicación 28.02.'10 ‘The Big Picture’

The Big Picture’ Esta frase en ingles, no se puede traducir literalmente, el significado depende del contexto, significa "lo que se ve con perspectiva". Imagina una foto o un cuadro. Están los que miran solo los detalles y se pierden el conjunto, y los que se alejan un poco para verlo entero. Una persona (sea o no cristiana) no puede ser juzgada solamente por un aspecto de su vida, debemos ver en perspectiva, las personas hacen múltiples y variadas buenas acciones, así como malas acciones, la imagen que vemos de alguien es como una foto incompleta o como una simple pieza de un rompecabezas, no podemos decir a ciencia cierta que es o como es una persona del todo. Lo miso una iglesia, y lo mismo un mero versículo bíblico.

Como cristianos sabemos esto, pero todos tendemos a calificar a las personas de buenas o malas, porque según nosotros descubrimos sus manías, tendemos a querer impartir el buen mensaje a los que ignorar, deseamos corregir la mala conducta de los demás acusando o denunciando sus acciones. Pero, ojo… porque eso mismo que haces, alguien más lo está haciendo en ti. Por eso el consejo de la Biblia es: »No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará. Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.» También les contó esta parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo? El discípulo no está por encima de su maestro, pero todo el que haya completado su aprendizaje, a lo sumo llega al nivel de su maestro. »¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo y no le das importancia a la viga que tienes en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Hermano, déjame sacarte la astilla del ojo" , cuando tú mismo no te das cuenta de la viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.” Lucas 6:37-42 Ese mensaje es para ti, no para proteger a los que juzgamos, sino que la Biblia intenta protegernos de nosotros mismos.

Algunas veces, cuando nuestra mente contiene un gran cúmulo de información, una gran verdad, una gran razón… la queremos desbordar, desalojar de nuestra mente por medio de nuestra boca y depositarla en la mente de los demás. Algunas veces también, puede ser una corazonada o sospecha. Otras veces también puede ser una denuncia, una confesión, un arrepentimiento, etc. El caso es que el corazón humano no sabe estar quieto, a solas, en silencio, es en toda caso, un corazón inquieto que cambia de ánimo con los días. Es un conquistador y un buscador incasable, el corazón humano guarda y desecha deseos, conserva y maltrata ideas, asume y amplia filosofías, descarta y ameniza políticas, es amigo y traidor. Hoy es uno y mañana es otro muy diferente al primero… en fin, un día está contento y el otro día triste. Lo seres humanos cambiamos como el clima, y tendemos a pronosticar y a calificar según esta inseguridad de circunstancias. Los mismo el mundo, la ciencias y las artes, cambian según la moda, según la época, según los estándares de vida.

Pero según nosotros, no vivimos bajo el régimen del mundo, según estamos bajo el régimen de Cristo. Vemos el corazón de una persona si Dios habita en esta, un día está este hombre o mujer a su favor y el otro día no. Si el corazón humano contempla amar profundamente, lo hará enteramente un día y lo hará frívolamente otro día. Un día le promete todo a Dios y otro día le entrega las migajas de su tiempo. Un día es partidario de un movimiento feroz y otro día es arribista pasivo de un movimiento atroz. Según Dios vive en nosotros y nos hace cambiar, pero como humanos que somos, no podemos dejar de reconocer (por ahora) que nos afectan mucho nuestras tendencias o practicas meramente mundanas.Lo interesante y de lo que nos sostenemos los cristianos es la fe, de saber que Dios hace grandes cambios en las personas, les regala dones espirituales que los ayudan a tomar mejores decisiones, a tener mejores deseos y metas, aun así el ser humano es presa fácil de su mente, de su visión y de su entorno. Si un día esta triste, si un día está descontento, si un día está en desacuerdo, si un día está lloviendo o si está enfermo… este humano no se moverá fácilmente ni por Dios, lo hará otro día… un día que esté disponible, dispuesto, según el clima, la hora y el día de su conjunción de su pequeño mundo con el universo, o según y el ánimo de su corazón. Y decimos que todo tiene su tiempo perfecto… como dice en (Eclesiastés 3) jajaja… pero usamos esta frase para justificar nuestro tiempo perfecto. Pero lo gracioso del asunto es que no necesitamos usar versos bíblicos para aclarar nuestras actitudes.

Este fenómeno o comportamiento se debe a nuestra naturaleza humana, obedecemos a nuestros sentidos, y ellos a su vez reaccionan ante las circunstancias diarias. La Biblia es muy clara al decir que Dios es el mismo ayer, hoy y por los siglos (Hebreos 13) en cambio el hombre no es digno de confiar (Salmo 118.) No se dice eso en la Biblia para menospreciar el valor que tiene el hombre, sino para saber convivir entre la gente.
Podemos leer completos esos capítulos de Eclesiastés, Hebreos y Salmos, y sin embargo cada uno en sus corazones humanos escogerá un verso en particular que les dijo algo en sus conciencias. Eso está bien y es muy bello, pero la gran visión de esos capítulos es mucho mayor a la simple relación que has hecho en tu mente basados en solo un verso.

El hombre promedio es flojo y egoísta, trabaja en función de lo que le dará algo de provecho, aunque sea una persona religiosa, podrá utilizar ese estilo de vida por algo concreto, por tanto será una pieza clave de un rompecabezas llamada iglesia. Juzgará y tomará decisiones basándose en un versículo bíblico que en su momento trabaje en función a lo que necesita oír, basándose en lo poco que ve de una iglesia o persona. Este estado de ánimo es humano y normal, todos lo pasamos y todos lo sufrimos. No toda la Biblia se acomoda a esta época moderna, cada parte de la Biblia es digna de interpretación, pero no caigamos en tentación al desviarnos del plan completo de Dios. Más sin embargo Dios usa a todo ser humano para declarar un solo mensaje, hoy puedes ser tú el portador de grandes verdades evangélicas y mañana ser un gran fraude. Todos, absolutamente todos caemos en este comportamiento, por ello vale mencionar que no es bueno juzgar hoy a tu hermano, porque mañana serás tú el apedreado.

Maldito el hombre que confía en el hombre” entonces “solo podemos confiar en Dios” “que es el mismo ayer, hoy y siempre.”Se tiende a juzgar a nuestra iglesia basando su argumento en quienes no asisten, cuando lo correcto es calificarnos basándose en los que si asisten. Si, de por si es pretenciosos calificar el trabajo ministerial que realizan nuestros líderes, pero es al menos conveniente ver todo en conjunto, ya que nuestra iglesia está formada por varios líderes, varios fieles, varios trabajos, varias actividades.. y todas ellas en conjunto son para la buena obra, todas se pueden ver como un conjunto o como un todo. Se ve en un video que realizo cada fin de año, en donde proyecto “The Big Picture,” la gran visión y perspectiva de SdeC. Es, en todo caso, insano calificar el trabajo de SdeC basando ese juicio en una sola persona, en una sola actividad, en un solo error.
Nuestra iglesia es mucho más que el juicio que se ha hecho antes, quienes abandonan una iglesia, no han sabido contemplar en perspectivas el trabajo que Dios hace por medio de nosotros, el trabajo que hace Dios en una persona no es contemplando porque su vista está enfocada y atenta a un lado que califican de negativo.

Un amigo me explicó un día que en la historia humana las ideas están alteradas según la imagen que nos muestran a todos, como una simple foto de un soldado matando a un civil, esa foto que le puede dar vuelta al mundo tendrá un encabezado feroz contra el soldado… ¿y cuál es la verdad? Esa ni más ni menos, diremos todos después, pero con el tiempo y el cambio de políticas, en otro estado de ánimo mundial, nos trasmitirán la misma foto, pero ampliada y no enfocada a esas dos personas solamente, y que mostrara que el soldado no hacía sino justicia, pues al que mataba era un asesino de cientos de civiles, en una foto que muestra detrás de él a las víctimas. ¿y porque no se dijo antes toda la verdad? Reclamaríamos todos… después de haber juzgado y sentenciado a ese soldado… Porque en ese momento el mundo, el medio, el dueño del reino en turno deseaba trasmitir un mensaje concreto y no panorámico de la verdad.

Es decir que la verdad esta truncada e influenciada altamente por lo que juzgamos a simple vista, por lo que oímos o nos dicen a medias o por lo que queremos oír. Aquí es donde debemos ser muy sensibles, aquí es donde debemos obedecer los mandamientos, aquí es donde debemos mostrar y practicar todo el amor posible, es aquí en estas circunstancias que debemos hacer uso de lo que aprendemos en la iglesia, que no es solo una reflexión bonita, sino palabra viva y eficaz.

En todas las iglesias, sus líderes hacen su trabajo, la palabra es compartida ampliamente y de manera relativamente apropiada, pero… según estadísticas, 9 de cada 10 personas fallan en el primer año en el proceso de su asistencia a una iglesia, gran parte de ese fracaso se debe a que esas personas pensaron que asistir a una iglesia era una cama de rosas, fabricada con el bello aroma de la reflexión en una vida espiritual que va en función armoniosa con salud y crecimiento personal (¿entendieron lo anterior?... yo tampoco). Es decir, las personas buscan la iglesia ideal que se acomodo a sus necesidades personales, por eso hay tantas denominaciones. Si hacen eso con las instituciones religiosas, lo harán también con sus amigos, la gente es selectiva, aun con la Biblia… seleccionan verso a verso los que más se acomodan al estilo de vida que desean tener. ¿Te ha pasado, que lees un verso muy bello, y que después o con los años, un buen día lees todo el capítulo… y el cual te hace perder la idea que tenias de ese verso…? ¡Y cambia aun más la idea cuando lees todo el libro! Pasa que cuando leemos una parte de la Biblia, nos resulta hermosa, y cuando leemos todo el capitulo nos hace reflexionar… pero al leer todo el libro y descubrimos el completo plan de Dios, preferimos darle la vuelta, lo ponemos de nuevo en la lista de cosas de debemos hacer antes de morir. Una foto al desnudo, completa y sin censura… por violenta o atroz que parezca es mil veces mejor que una pieza de un rompecabezas en la mano. El plan de Dios se ve monstruosamente gigante en comparación a nuestra vida y planes personales... pero, no le digas “no” a Dios aun. Permanece, porque aun no ves todo lo que Dios hace. Saber ver The Big Picture, o la gran visión de Dios, o el extenso trabajo de una labor ministerial no es para asustar a nadie, en todo caso es para bendición. Lo mismo las personas, verlas de una manera complementaria es verlas con la misma visión que Dios mira a sus hijos. Con amor, con perdón, con empatía.

¿Cómo podemos mantenernos enfocados a una visión y libres de malas interpretaciones?
Yo sugiero algunos tips:

1.- Cuando cantamos: “Todos es por ti Cristo”
Mi visión, debe ser la de Dios… / mi persona se limita en muchas cosas, mi visión es corta y mis planes son a corto plazo… pero Dios tiene planes a largo plazo.

2.- Cuando te sientes autosuficiente, casi un santo que no requiere de consejos:
En tu carrera por la vida, no quemes todos tus puentes al pasar por ellos… puedes necesitar una vía de regreso a casa.

3.- Cuando tienes todas las ganas de hacer algo por Dios o por esta iglesia:
No prometas lo que no será… vive en función de lo que puedes dar libremente a Dios y no en función de lo que deseas dar.

4.- Cuando no sabes escoger entre Dios y otras coas:
Simplifica tu vida en prioridades… Dios / Yo / Pareja / Casa / Familia / Mascota / Cosas / Diversión… Todo es importante, nada más que Dios.

5.- Descubriste el hilo negro y crees que todos deben saberlo de tu boca:
Debemos leer la Biblia en un todo y no en pedazos… sé que es muy bonito citar versos, pero no son para nuestro uso cotidiano, sino que la palabra de Dios tiene un propósito muy definido. No es para apoyar tus discursos.

6.- Cuando estás listo para tirar la primera piedra:
Nunca tires todas tus cartas, pueden sacar un as de la manga que jamás consideraste.

7.- Cuando estás listo para ahorcar a alguien:
Finalmente, y no menos importante que lo anterior… no debemos juzgar a nadie.

No todo está dicho y establecido en las acciones de una persona, lo que para ti es un patán… para otro es un héroe. Lo que para unos es un enemigo, para otros es su consejero, lo que para unos es un Dios, para otros es un fanatismo. Lo que para ti es un pecador insano… para Dios es una persona digna de arrepentimiento. Lo que para ti es una iglesia aburrida, para otros es el lugar donde encontraron a Dios, donde estudiaron la biblia, donde se bautizaron, donde asisten sus mejores amigos, donde vivieron, crecieron y pasaron a mejor vida.

Lo que para unos que no vieron la gran visión, lo que desecharon los antepasados, es para otros la piedra angular, lo que para unos fue un falso Mesías, para Dios y para nosotros es el motivo de SdeC. No juzguemos sabiendo, y mucho menos, no juzguemos sin saberlo todo.Por el momento contentémonos con los que si sabemos, utilicemos lo que si tenemos, prediquemos de lo que si sabemos y amenos según el don que sea nuestro… con o sin perspectivas mayores, al menos no se nos juzgara por lo que mal hicimos, sino por lo que bien hicimos.

DTB
(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

04 febrero 2010

*Predicación 31.01.'10 ‘A que te sabe el cristianismo’

Que difícil es tratar de convencer a las personas de que sigan a Jesús para que los lleve al padre, se lo importante que es saberse salvo y que esta condición estará segura en manos de Jesucristo, por cuanto has creído en su evangelio, lo bello y ecuánime de saber que es el amor del creador, que completó su plan perfecto y nos perdona de todo pecado, que ha tenido y continúa teniendo gracia por sus hijos(as)… No hay más culpas en este mensaje, con aceptar el don de la salvación por medio del arrepentimiento da por terminado el viejo hombre, nace uno nuevo, el que se convierte en discípulo de Jesús. ¿Qué tan cerca estas de Jesús al seguirle? ¿O aun estás viviendo tu cristianismo parado o alentado en el punto de salida? Se trata de saber que tu camino está aun sin recorrer. Te resulta estar ahí sin caminar, porque te parece complicado comenzar o seguir adelante a donde marchan todos los soldados de Cristo hacia una meta final. Todos los cristianos están dando pasos firmes hacia adelante y tú no te atreves aun a hacer cambios radicarles en tu actitud. Estoy hablando aquí de resultados positivos causados por un esfuerzo visible, esfuerzo tuyo no de los demás a tu alrededor. Ni la iglesia, ni el mejor de tus líderes cargaran contigo como esclavos. Nosotros, los que ayudamos en el proceso de crecimiento espiritual de la feligresía, esperamos ver sus primeros y siguientes pasos, ansiamos ver los primeros avances de una madurez como feligresía. Después de un año de predicar, uno espera ver resultados en los demás, y creo que ya no es época de entrenamientos o adiestramientos emocionales, es ahora tiempo de caminar sin muletas, es tiempo de correr con la potencia de un saludable hijo de Dios.) Salmo 92:10 …Pero tú (Jehová) aumentarás mis fuerzas como las del toro salvaje; seré ungido con aceite fresco.

Siento, por lo que he visto, que hay quienes siguen a Jesús muy de cerca, y hay quienes lo siguen de lejos. Pero todos estamos en esta carrera, porque después de ser salvos del pecado, la conversión hace que despiertes a la realidad, es ahí donde te levantas de la muerte, comienza a penas el camino, das tus primeros pasos que serán guiados por Jesucristo. Si aun estas de pie en el punto de salida o te encuentras aletargado o detenido… yo te sugiero que termines ya de despertar, ¡Despabílate…! Aliméntate bien y saca fuerzas, porque la carrera está ahora en plena acción, ¡Cuidado, mira a tu alrededor…! No sea que al quedarte parado, te pisen los demás y se burlen de ti los espectadores. Lee los siguientes versículos, y veras el porqué de mis concejos: Lucas 14:25-34 El precio del discipulado. Grandes multitudes seguían a Jesús, y él se volvió y les dijo:«Si alguno viene a mí y no sacrifica el amor a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, y aun a su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo. »Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla? Si echa los cimientos y no puede terminarla, todos los que la vean comenzarán a burlarse de él, y dirán: "Este hombre ya no pudo terminar lo que comenzó a construir." »O supongamos que un rey está a punto de ir a la guerra contra otro rey. ¿Acaso no se sienta primero a calcular si con diez mil hombres puede enfrentarse al que viene contra él con veinte mil? Si no puede, enviará una delegación mientras el otro está todavía lejos, para pedir condiciones de paz. De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo. »La sal es buena, pero si se vuelve insípida, ¿cómo recuperará el sabor? No sirve ni para la tierra ni para el abono; hay que tirarla fuera. »El que tenga oídos para oír, que oiga.»

Estas palabras son determinaste, directas y sin condiciones. Cabe destacara que si bien antes que estábamos muertos, Dios… con amor incondicional nos aceptó en su rebaño, ahora Él nos plantea una relación de seguimiento y condicionada claramente. Una vez un misionero me escucho decir: ¡el amor de Dios es incondicional y para TODOS, luego el me dijo: -“…así es, el amor de Dios es incondicional, pero tener una relación con Él está condicionada”
Es como una sana y honesta amistad: “- yo seré el mejor de tu amigo siempre, solo te pido que jamás tracciones mi amor por el de tu pareja o familia o bienes.” ¿Por qué suena tan determinante este ofrecimiento? Recordemos siempre que Dios no tolera estar después de algo o de alguien, Dios esta primero que tus bienes o afectos terrenales. Tan pesado es para algunos, que advierte que es mejor dejarlos atrás si tu plan es seguir a Jesús.

No deseo señal a nadie, y por favor no malinterpretes lo que diré a continuación: todas las personas que conozco (incluyéndome a mi), en un momento o varios o muchos momentos, hacemos a un lado las cosas de Dios por cosas mínimas que las que nos plantea el evangelio que leímos. Yo comprendo que a veces por alguna razones desatendemos el ministerio o nos vemos tentados a claudicar, pero al leer este evangelio se descontrola mi lógica práctica y agenda social cuando la contrapongo con la palabra de Jesús en Lucas 14. Él (Jesús) es la cabeza de la iglesia, que es su cuerpo. Él, en quien todo tiene origen, fue también el primero en levantarse de los muertos. De este modo vino a ocupar en todo el lugar preeminente… Colosenses 1:18 Lo sé, es muy determinante y radical leer de boca del mismo Jesús (cabeza de esta iglesia) decir: si no puedes con el paquete de ser mi discípulo, dejando en segundo plano el amor terrenal que tienes por tus bienes o personas, piénsalo dos veces, porque luego se van a burlar de tu pantomima, para todos tu cristianismo es un performance… ¿A qué te sabe a ti el cristianismo?, ¿Has sentido el peso de las miradas o incluso que tu vida es una burla… cuando te preguntan si eres cristiano, y piensas en que dirán los que te conocen de verdad? Cuando los que te han visto en acción maliciosa y dejas ver al abrir tu boca tus debilidades de carácter o emociones y casi al mismo tiempo te declaras lleno de la sabiduría divina. Lo sé, nadie es perfecto, y como bien se nos dijo antes, Dios perdona todo comportamiento, pensamiento o acción deliberada, que después de un “arrepentimiento sincero” confiesas en oración… pero qué burla, si lo que estas construyes es algo que no terminas. Elevas promesa tan ponto como derribas tus dichos.
Lo sé, Jesús en esta parte de la biblia es totalmente y determinantemente radical. Como buen diplomático que soy, yo puedo hacerlo ver más sencillo, lo mínimo que puedo decirte ahora es, que todas esas cosas que te estorban para ser un discípulo de Jesús no deben ocupar un porcentaje considerable de tu tiempo, con considerable me refiero a que no sea tan notorio como para que la gente se bule de tu “cristianismo.” La burla hacia tu cristianismo es algo personal, pero socialmente es un desprestigio para la religión que “representas.” Jesús no exige más de lo que no desees aportar a su ministerio, y al mismo tiempo Jesús no te pide que "actúes" según su palabra como un actor, no… Incluso, la demanda de Jesús va mas allá de un mero interes de por medio. Más bien sus palabras mas fuertes lo que hacen es remover nuestras conciencias para encontrar una verdad en nuestras intenciones. Jesús busca en nosotros la sinceridad, bien si nuestro camino con él sea un copioso sueño o deseo, o bien si es un discipulado al 100%. Dios busca calidad en la entrega voluntaria de tus colaboraciones para con su ministerio.

Esta palaba es un buen consejo y no precisamente una advertencia, en el verso de Lucas 14: 34. Jesús nos pide de nuevo ser sal de la tierra, pero debe ser sal de calidad. Podemos salir de la iglesia cada domingo “llenos” del espíritu santo, dirigir nos a la calle a convivir con la gente, dispuestos a ser sal de esta tierra, para darle ese sabor a Cristo que tanto hace falta actualmente. Comparemos este versículo con la versión del evangelio de Marcos que dice: La sal con que todos serán sazonados es el fuego.»La sal es buena, pero si deja de ser salada, ¿cómo le pueden volver a dar sabor? Que no falte la sal entre ustedes, para que puedan vivir en paz unos con otros. Marcos: 9: 49 y 50.

Que esta predicción te afecte en el mejor de los sentidos. Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. Hebreos 4:12, en este caso es fuego que sazona la sal de esta tierra, que son ustedes. Nadie quiere ni necesita otra iglesia insípida o inútil, que solapa cristianos de pantomima, que son la burla de la comunidad.

Que la burla no prevalezca entre tus hermanos (as) en Cristo, y no me refiero a que dejes de burlarte de los cristianos de pacotilla, sino que mejor TODOS seamos dignos discípulos de Jesús. Para que reine la paz entre nosotros y para que al ser pasados por el fuego no descubrámonos tristemente que fuimos un espejismo irracional de una iglesia.Técnicamente algunos van en esta carrera, tan cerca de Jesús como cualquier cristiano fiel y determinado, otros van lejos, no porque sea difícil seguir a Jesús, sino porque aun no se deciden al 100% de seguirle, tienen tratos con el mundo y conserva celosamente una actitud aletargada, esa típica pesadez o flojera de no entrar de lleno a esta carrera es causante de sueño o enfermedad. No despiertan a su nuevo ser o padecen de inmadurez. Yo soy de la idea de que la decisión es personal y no obligada, Jesús es más que claro… su palabra penetra en el alma y navega en nuestro espíritu para descubrir en tu mente las intenciones mas intimas de tu corazón, sometiendo así todas tus acciones. Al leer de nuevo Lucas 14 “…el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo / cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo / La sal insípida no sirve… hay que tirarla fuera… Me vienen a la mente esos pensamientos directos y limpios de todo afán y conciencia… pienso en mi realidad sin esconder o disfrazar mis verdaderas intenciones.
Alguien pensara para sí al escuchar Lucas 14:
“-Yo no dejo esto o lo otro” soy así y así moriré.”
“-Yo si quiero de verdad dejar de ser o actuar como soy… pero no puedo solo”
“-Yo espero que Dios se manifieste en mi, para así entonces poder con sus dones lograr cambiar”
Cualquiera que sea tu respuesta, lo importante es desear y hacer de corazón una decisión tan determinante como la aclaración que nos hizo Jesús en Lucas 14. Cualquiera que sea tu respuesta, se que Jesús te dará la oportunidad sencilla para solucionar tus problemas y tu rendimiento como cristiano. Jesús no te dejará, y esta iglesia estará presente para ofrecerte cuanto estudio bíblico esté a nuestro alcance para lograr esta meta.

Finalmente todo resultado radica en tomar una decisión diaria. Lo más cerca que estés de Jesús en esta carrera lo más fácil se convertirá cada paso. Como ejemplo de esto, leemos el testimonio de Pablo en: Colosenses 1:24-29 “Cierto es que estoy sufriendo por vosotros, pero me alegro, porque así, en mi propio cuerpo, cumplo lo que aún queda por cumplir de los sufrimientos de Cristo en favor de su cuerpo, que es la iglesia. De ella soy servidor por el encargo que Dios me confió para bien vuestro, a saber, anunciaros cabalmente su mensaje, que consiste en un plan mantenido en secreto por Dios durante siglos y generaciones, pero que ahora ha querido revelar en toda su gloriosa riqueza a su pueblo santo: que Cristo es la esperanza de gloria en vosotros los gentiles. Por eso predicamos a Cristo allá donde vamos, y exhortamos y enseñamos a todos lo mejor que sabemos, a fin de presentarlos ante Dios perfeccionados por la obra de Cristo. Esta es mi tarea, y puedo llevarla a cabo gracias a la poderosa energía con que Cristo actúa en mí.

Y aquí remarco muy bien el final de estos versos: Esta es mi tarea, este es el ministerio que decidí emprender y soy capaz de idearlo, desarrollarlo y culminarlo… gracias a la fuerza, determinación, poder y energía con que el hijo de Dios a deposita en mi todos los días. Porque todos los días esta activa esta carrera, saber que seguir el plan de Dios es un privilegio, es un placer y no una obligación, es un servicio y no una imposición, es una oportunidad de paz y amor no de guerra, es mi deber y no mi sufrir.

Dios les Bendiga
(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

12 enero 2010

*Predicación 20.12.'09 ‘Hijo de Dios’

(Leemos Éxodo 19: 5-6) Si abrimos la biblia entre el final del antiguo testamento y el comienzo del nuevo testamento encontraremos una hoja en blanco, ese pequeño y vacío espacio bien puede ser llenado con una enorme decisión. En el caso de Dios, su decisión fue establecer un parte aguas para la humanidad entera. El plan de Dios no comenzó con un nuevo testamento o nuevo pacto, incluso el plan de Dios no podría yo medirlo en libros históricos pero acaso si podría hacerlo por medio de libros evangélicos. El plan toma forma humana en el nacimiento, vida y resurrección de Jesucristo. (Leemos Jeremías 31: 31-33)

Después de tratar de entender a Dios y sus propósitos, después de adentrarse en sus ministerios, y luego de tratar de ser una persona buena y dedicada a los asuntos de Dios, no concluyo cosa más bella que decir que es el evangelio el tesoro más sagrado de la biblia y que además de esto, es su contenido un extracto y una llave indispensable para una vida en abundancia. ¿Somos hijos de Dios? Pues no somos una credencial social, no somos en un sentido esencial solo una iglesia con un nombre. Somos una carta de Cristo, somos hijos de Dios. El nos reconoce como sus hijos, como lo hizo con Jesús, no por sus credenciales, sino por sus acciones. (Leemos 2ª Corintios 3: 1-6)

El valor del nuevo pacto de Dios basado en la sangre de Cristo que comenzó con su nacimiento predestinado y profetizado va mas allá que una identificación cristina, va mas allá de un mero discurso, idea o sermón… su valor radica en una esencia trascendental que es la salvación del alma, representa su amor para la humanidad. Las buenas nuevas de gran gozo que nos describe la Biblia “os a nacido un rey” no es solo un texto que se lee y que nos hace reflexionar, sino que es un texto con el poder de salvación. Suena tal pacto, tan conveniente. El antiguo pacto fue dado por Dios en piedra y fue desvalorizado casi instantáneamente. El nuevo pacto es desvalorado también cada navidad.

En épocas decembrinas, se tiende a justificar una seria de festejos que banalizan muchas veces la razón justa de la navidad. La esencia de ese niño que nació en belén rodeado de extrema pobreza es una historia bíblica que conocemos ya, pero es primordial encontrar un pensamiento propio en cada uno de ustedes, un pensamiento honesto y sin mentira para la siguiente pregunta…¿Qué te acerca o te mantiene en el plan de Dios? Responder con honestidad es primordial, nada malo va a pasar si la respuesta resulta banal.

Nos “conmueven” las frases o reflexiones típicas del momento, y los deseos más comunes en la población son técnicamente buenos, pero… ¿Y a la hora de practicarlos…? La verdad es que el amor y las buenas acciones las plasman quien tiene la tinta y el tintero. Después de navidad llega la celebración de un año nuevo, y la reflexión de un año viejo, puedo analizar entre actitudes buenas y otras no muy loables. Finalmente pienso en todo un conjunto de acciones y trato de discernir si la esencia del evangelio vive en mí. ¿Puedes o tienes la capacidad de discernir en tu vida también?

Dios nos regala el perdón por medio del arrepentimiento, no es malo regresar a esa página vacía, a ese lugar blanco y listo para comenzar de nuevo… pero, que solo sea uno vez y no un lugar anualmente recurrente. Dios, que no es hombre para poner su fe en el hombre, sabe amarnos, el tiene ese poder, esa gracia, ese placer. Y es totalmente capaz de sentarse con nosotros a la mesa. Nosotros fuimos creados a su imagen, a si que tenemos algo de él. Somos hijos de Dios.

Si decimos que conocemos a Dios y la esencia del evangelio, pues tratemos de comprender a Dios y demos pasos adelante, has que Dios se enorgullezca de ti y demuestra logros y avances. Tratemos de imitar su forma de amar, antepongamos ante todo y ante todos, nuestro linaje. Pondrás una sonrisa en el rostro de Dios demostrando que eres su hijos, tanto dentro de una iglesia como fuera de ella, en tu escuela, en tu trabajo, en frente de tus amigos y en frente de tus enemigos.

No digas que no puedes, que no sabes cómo o que solo eres humano. Si eres atento a un mensaje positivo, o mejor aun, si te interesas por leer la Biblia, encontraras enseñanza en la palabra de Dios, libro que sus hijos no solo saben leen, sino que lo comprenden, aplican y practica. Aun mas, la esencia del evangelio de Jesús es para salvación, una buena señal de que es real esta salvación son los buenos logros o avances, autoanaliza las acciones o palabras que dices cada vez que termina un servicio religiosa o una clase bíblica, pon en la mesa los nombres de las personas que amas o detestas, mira los lugares que visitas y lo que se hace en ellos, considera las horas que dedicas a hacer cosas buenas y contrástalas con las demás. También considera todo lo que no haces por tu iglesia o por tu comunidad. Todo eso (bueno o malo, mediano o inmóvil) es reflejo fiel de tu realidad, es espejo del efecto del nuevo pacto de Dios en ti. Si hay un efecto o no, lo veras o no reflejado en lo que dices, haces o sientes por los demás.Un análisis puede ser doloroso, pero esta consulta arrojara un diagnostico, no busques un alivio pasajero, como haces cada año, esta ocasión te exhorto ha que busques una cura.Cuando el mensaje del evangelio causa un efectivo en una persona, esta muestra cambios que se notan, también se notan las ausencias del efecto del evangelio en personas que no lo practican.

Así que no te mientas, se honesto contigo mismo, un buen diagnostico salvara ti vida. Este análisis es para ti, solo para ti y nadie más. No te pongas a pensar ahora en las acciones de los demás. Con tus acciones tienes suficiente para reflexionar.Hoy es momento de preocúpate por ti, no dejes ir un año más, no llenes estos meses con personas que no parecen cambiar, fíjate en ti… concentra tu trabajo en el evangélico de Jesús, es decir… toma acción en ti, responsabilízate en lo tuyo, predica, da testimonio, ora, alaba, etc… El mensaje es efectivo no porque tú hagas o dejes de hacer, sino porque es un asunto personal entre Dios y cada persona que abre la puerta aceptando el llamado de salvación.

Cuando nació Jesús, llego en circunstancias totalmente precarias, su ministerio se desarrollo en la crisis más baja del pueblo hebreo, pocos seres humanos reconocieron quien era él. Hoy en día no es tan diferente. Pocas personas saben quién es El, pese a los pinos que están encendidos cada noche de navidad y que decoran millones de casas.

Que Jesús no sea alguien que decora y te da una imagen o estatus cristiano, tu no necesitas una serie de foquitos brillantes para iluminar tu vida. Jesús brilla en el corazón de quienes lo aman, y quienes lo aman en verdad lo demuestran con hechos indiscutibles. De eso hechos el Padre está orgulloso de decir… -el (ella) es mi hijo (a), dice el Señor, el (ella) es hermano (a) de mi primogénito Jesús. El (ella) me ama, ama a su prójimo y toda mi ley se realiza porque cumplió con lo primero.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

19 noviembre 2009

*Predicación 15.11.'09 ‘El Plan de Dios vs. Mi plan de Vida’

Si leemos Ezequiel 28:12-17 encontraremos una historia donde alguien que lo tenía todo, y todo eso venía de Dios, encuentra la forma perfecta de abandonar a Dios y seguir la vida por su propio plan. …Eras un modelo de perfección, lleno de sabiduría y de hermosura perfecta. Estabas en Edén, en el jardín de Dios, adornado con toda clase de piedras preciosas: rubí, crisólito, jade, topacio, cornalina, jaspe, zafiro, granate y esmeralda. Tus joyas y encajes estaban cubiertos de oro, y especialmente preparados para ti desde el día en que fuiste creado. Fuiste elegido querubín protector, porque yo así lo dispuse. Estabas en el santo monte de Dios, y caminabas sobre piedras de fuego. Desde el día en que fuiste creado tu conducta fue irreprochable, hasta que la maldad halló cabida en ti. Por la abundancia de tu comercio, te llenaste de violencia, y pecaste. Por eso te expulsé del monte de Dios, como a un objeto profano. A ti, querubín protector, te borré de entre las piedras de fuego. A causa de tu hermosura te llenaste de orgullo. A causa de tu esplendor, corrompiste tu sabiduría. Por eso te arrojé por tierra, y delante de los reyes te expuse al ridículo. En el caso de los seres humanos, el llamado ‘hombre’ (en el termino bíblico), insiste en hacer las cosas a su manera porque jamás ha estado más lejos en su evolución mental, alto desarrollado intelectual, industrial, tecnológico, emocional e incluso religioso, el hombre se a alimento de Dios en todos los aspectos, desde el Edén a nuestros días, a saciado su hambre original por saber y ya no tiene más hambre por él. Mientras averiguamos si las intenciones de un buen hombre son correctas o incorrectas, el plan de Dios permanecerá inmovible, permanecerá directamente hasta su fin. A pesar de que el hombre malinterprete ese plan y esa trayectoria, a pesar de que imponga sus grandes expectativas por sobre los demás… el plan de Dios es perfecto.

Comprender que Dios tiene un plan muy bien trazado para la humanidad es una idea que a mi corta visión no logro comprender en su totalidad. Esta idea se contrapone enormemente con los planes que el hombre tiene para el hombre. Si Dios tiene expectativas o esperanzas puestas en los hombres, él espera que lo reconozcamos como Dios, que lo amemos, y todo lo que él espera de nosotros debe venir de un sentimiento libre. En contraste, el hombre espera del hombre demasiadas cosas, el hombre cristiano tiene grandes expectativas. El hombre cristiano a puesto un peso en sí mismo y en los demás, a puesto: responsabilidades, compromisos, culpas, sueños y metas. El cristiano espera de otros cristianos los mismos frutos. Esas grandes expectativas no son nuevas, toda tradición o estilo de vida buenos y genuinos son dignos de continuar, lo que a mí me funciona, le funcionó a mis padres y a mis abuelos cristianos, y los más lógico es seguir la fórmula. El conflicto llega cuando pongo en mis hermanos el peso de la lógica, la tradición, el mandamiento, el fruto. Lo que no debería ser un conflicto se convierte en intransigencia, desacuerdo, guerra.
El mundo de una iglesia o la organización de una comunidad pueden ser caóticas cundo no todos los miembros estamos en el mismo canal o en la misma frecuencia… o mejor dicho, en un mismo espíritu. Si eres creyente en Cristo, la iglesia tiene grandes expectativas puestas en ti.

Yo no deseo poner ninguna carga en nadie, no puedo decir que me afecta si recibes o no palabra de Dios por medio de las predicaciones, pero mi confianza no está en mí ni en ti, sino en las promesas de Dios. Hace unos días compartí una frase que me impacto: (No basta con orar "junto a los otros" ni "por los otros", sino "al unísono" de los otros.) Mi expectativa fue que el mismo impacto surgiría en los demás, pero no fue así. Contemplaba que ese día asistirían muchos a la reunión de oración, pero no fue así. Ese día aprendí una lección sobre Nehemías, profeta de Dios que leyó su palabra a un pueblo que tenía hambre de Jehová, hambre de alabar y hambre de saber. La lección me puso a pensar luego, ¿y qué paso con ese pueblo en los tiempos de Jesús o en los tiempos del profeta Ezequiel? ¿A dónde se fue su hambre? Luego pensé en hoy, en nuestra comunidad, en el ausentismo por las cosas de Dios.

Desgraciadamente es común que la gente rechace una reunión religiosa, sobran argumentos. Aceptar la situación no quiere decir que esté bien. La mente de un buen evangelista se duele cuando la gente se va de la iglesia o no asiste a la iglesia regularmente, su expectativa es que todos marchemos al unísono, que todos aprendamos las mismas lecciones, que todos oremos por los mismos anhelos, etc. Un pastor, ministro, profeta o maestro, un hermano en Cristo o familiar en Cristo se duele de los argumentos y las actitudes banales de la gente que no va al unísono del pueblo de Dios. Cuando el pueblo de Dios en los tiempos de Jesús ya no tenía hambre de Dios, dejaron de buscarle. ¿Qué sacia su hambre? ¿Otro Dios? ¿Ellos mismos? o ¿el mismo mundo? Sobran argumentos, son incluso pensamientos automáticos – “hoy no asistiré a la iglesia” así de simple y llana respuesta, si alguien se atreve a cuestionarlo, sobran argumentos. Aún más, si la persona planea dejar la iglesia, lo mismo usará argumentos… la mayoría de la personas desean salir ilesas de dicha deserción, no desean verse como traidores, buscaran mejores adjetivos para su repentino abandono. Nadie quiere ser visto como el malo, el que se aburrió de la iglesia, el que no supo trabajar con el pastor, el que jamás hizo un compromiso, el que solo venía… a ver qué. Otros pocos tiene la “valentía” y se posicionan de frente a las circunstancias, no desean más ser parte de una iglesia, dirán entonces eso sin necesidad de justificar su decisión. De todos modos las expectativas como iglesia son altas, si deseamos mantener un ministerio saludable y listo para toda buena obra, dependemos enormemente de tu fidelidad y acción en las cosas de Dios, dependerá del orden de las cosas y vislumbrar las prioridades como grupo. En este nivel todos podemos argumentar, pero los discursos más aceptados serán los de los files, los que asisten y están a la orden del día en los asuntos comunitarios. Todo otro comentario quedará en tela de duda por carecer del peso de la documentación saludable y nutrida que solo da la asistencia.A todo esto, hay que aclarar que argumentar no es del todo una actividad malicioso. Por el contrario, el argumentar nos dice lo tremendamente diversos que somos los seres humanos, lo diferente que somos entre sí, lo creativos e ingeniosos que podemos ser. Pero argumentar tiene también su lado obscuro. Ya que todos creemos tener el derecho de opinar o argumentar en toda ocasión que se nos presente, pero el poder de la palabra no conoce de sus magnitudes o bajeza. Una falacia, por ejemplo, es el poder de usar la palabra o la opinión sin argumentos o documentación de los hechos. Yo puedo hablar de una persona o iglesia o misterio sin conocer todos los elementos que involucran una valorización oportuna, puedo juzgar, puedo calificar, pero todo lo que yo diga será una falacia, será un argumento torpe e irreal, sin embargo el poder de la palabra se puede presentar como un cuchillo listo para rebanar, listo para servir en la mesa un manjar delicioso, provisto por la crítica. La alegría malsana de los comensales sacia el hambre. Ah, miren que curioso, hace rato les preguntaba… - ¿Cómo sacian su hambre los que no tiene más hambre de Dios? Aquí vemos un ejemplo claro, se sacian en la cena de los encarecedores.

Ahora bien. Recuerda que Dios tiene el control de todo, nuestras expectativas pueden no cumplirse, así que no te frustres, hables ni critiques sin fundamento ni argumento, tampoco te desamines, tu sigue haciendo tu trabajo hoy, porque mañana, solo Dios sabe, escuchen esto, quienes dicen, hagamos esto o lo otro para el ministerio de Dios: vayamos hoy, o mañana iremos a tal o cual ciudad a realizar trabajo, será un proyecto una idea, le daremos tiempo, haremos cristianos, Todos estos planes y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece. Más bien, debieran decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello. Pero ahora se jactan en sus fanfarronerías. Toda esta jactancia es mala. Así que comete pecado todo el que sabe hacer el bien y no lo hace. Santiago 4:13-17

Así que sobran ideas, pero faltan labradores, sobra tierra pero cada quien desea plantar para si en sus propias tierras no en las que el Señor de la cosecha lo predestinó en su plan. El hombre bueno y cristiano que desea ir por su propio camino justificar sus planes ejerciendo lo que mejor sabe hacer “argumentar”, sobre todo y sobre todos, es un deporte muy común en todas las esferas sociales y en todas las esperas morales, incluso en las religiosas.

Entonces… para funcionar bien como grupo… ¿Cómo podemos llenar nuestras expectativas como iglesia? Estando todos al unísono, como decía esa frase que cité antes (… ) esto se logra estando todos en un mismo espíritu. No quiere decir que todos lo estaremos, pero si… al menos los que representamos una iglesia debemos llenar esta expectativa, tan solo por trabajar en paz, juntos, unidos, al unísono… como una canción armoniosa, cada nota en su lugar y cada tono en su tiempo correcto. En la música o en la iglesia no se toleran el caos. El principio básico de Dios es el orden, la obediencia, la justicia, el amor… en cambio el principio básico del mal, es la desobediencia, la rebelión, el desorden, la injusticia, la vanidad y la falta de amor… Es decir que para buscar mi propio plan debo salir del plan de Dios. Mi hambre se vuelve canibalismo cristiano, ya no solo voy por mis expectativas, sino que ahora guardo rencor por los que se oponen a mi plan. Parece un cuento o una novela, si voy por mi cuenta perderé el objetivo principal que me unió a Cristo.

A menos que te mueva el morbo y la curiosidad, no necesitas identificar a las personas que solo argumentan y crean conflictos en el pueblo de Dios, ni necesitamos ensalzar a los que si trabajan por el reino de Dios, fíjate lo que dice en Lucas 6:45 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien; pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la boca. Pareciera que trabajar en una iglesia tiene su chiste, es complicado, mas para quien pone el orden, los líderes o quien tiene un ministerio… tiene que tratar con ese mar de palabras y situaciones sujetas a un sinnúmero de argumentaciones, si las intenciones de sus compañeros son buenas, se logran charlas interesantísimas de argumentación, pero si es criticar por criticar o asume el poder de cambiar las cosas, se vuelve un agitador.

Veo la presión en los líderes, el desánimo cuando siente que un mensaje bueno no es bien tolerado, es visto como fundamentalista, abocado, impositivo… la gente no lleva sus expectativas como cristianos fieles, obedientes, sus miembros no se prestan para un mismo fin o una misma meta. Yo digo, a los líderes de una iglesia, ¡¡RELAJATE¡¡El momento de la paz no ha llegado aún, este mundo solo traerá conflictos, y el puesto de trabajo más solicitado para el mal esta en la iglesia.

La Palabra de Dios nos aconseja una cosa para este mal, vivir al unísono.Es decir que todos sigamos los consejos de la Biblia, como el caso ejemplar que se escribió como testimonio en Hechos 2: 41-47 … Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron bautizados, y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas. Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en la oración… Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común: vendían sus propiedades y posesiones, y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno. No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad, alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo. ¿Dejar las cosas del mundo, compartirlo todo entre todos, no dejar de congregarnos en la iglesia ni un solo dia?… Hummm… ¿Suena difícil?, ¿es complicado?... Este plan no va con mis planes, este plan me suena bonito, rosa, utópico, pero también suena a pobreza y con mucho compromiso. Si no seguimos ese plan, entonces seguimos nuestro plan de vida, o el plan que nos propone el mundo… Una misma escritura del mundo se leería así: Hechos del Mundo 2:41-47 …Así, pues, los que recibieron su mensaje fueron ascendidos en sus puestos, y aquel día se subscribieron al mundo unas tres millones de personas. Se mantenían firmes en las instrucciones bursátiles y a filosofías banales, en el derroche de recursos, en el partimiento de la tierra y los mares y en el consumismo. Todos los creyentes estaban separados por ideas, denominaciones y religiones diversas, no tenían mucho en común: se apropiaban de casas, carros, muebles y bienes innecesarios, amalgamaban sus posesiones, y rara vez compartían sus bienes entre sí, no vean la enorme necesidad del pobre, sólo buscaban más y más aumentos. No dejaban de congregarse socialmente en sus templos de ocio o vicio ni un sólo fin semana. De casa en casa creaban conflictos, y compartían el chisme con alegría y generosidad, alabándose a sí mismos, según su belleza y ropaje, según sus viaje, negocios y conocimientos. Y ganándose la fobia general del pueblo.

Si el plan de Dios, como el de Hechos sonó difícil para ti, puede ser porque no estarías dispuesto a realizarlo.Tampoco quiere decir que se fácil… ambos planes requieren de la misma energía. Pero uno de los dos planes tiene un fin más agradable. Espero que sepas escoger.

El plan de Dios no es tan difícil si lo hacemos todos en un mismo espíritu, es una frase que escuchamos frecuentemente en la iglesia.. “en un mismo espíritu” es una frase que se usa para exhortar a la congregación a convivir juntos en armonía… eso no va a ocurrir si es sólo una frase. Tendríamos que quitar el pie que aun tenemos aferrado en el mundo, eso es difícil lo sé, pues tenemos mucho que hacer en el mundo, pero al menos lo que si podemos hacer es cumplir con las cosas que son de Dios, no menos horas para Dios, así que no nos quejemos ni hagamos a un lado las cosas de Dios, si vemos cosas en la iglesia que no nos agradan, tratemos de hacer criticas construidas y sostenidas sólo por argumentos válidos y verdaderos, seamos directos y vayamos con las personas adecuadas a exponer los puntos buenos y los malos. Otra opción es vivir al unísono, la dejo a su criterio.

Mientras tanto sigan practicando el amor, oremos juntos, cantemos juntos, comamos juntos y argumentemos juntos. Si los demás no se unen o no sigue un buen consejo, no te desanimes, tu trabajo está hecho… los resultados han pasado a otras manos.Nos queda orar, junto a los otros, por los otros y sobre todo al unísono de los otros, para lo cual no hay argumento que niegue dicha verdad. DLB

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)

19 octubre 2009

*Predicación 18.10.'09 ‘Cristianos de siempre’

Es de gran interés saber si eres o no cristiano. Puede ser que te estas engañando a tí mismo, puede ser que te han hecho creerlo, puede ser que un día te despiertes y las personas con las que convivas en la iglesia hallan desaparecido, y te quedarás con un montón de tristes preguntas: …Sin embargo, ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de Cristo. Romanos 8:9 (NVI)

Conozco cristianos desde que tengo uso de razón, muchos de ellos son a mi parecer buenos cristianos, pero también conozco personas que se sienten cristianos pero que sus frutos dejan ver todo lo contrario. Otro caso, y es el que si me concierne, es el de las personas que luchan y desean saber si son o no son verdaderos cristianos. Yo, al igual que ellos, tuve la necesidad honesta de comprobar mi cristianismo, pues no deseaba engañarme a mi mismo. Porque en esos caso, las personas aspiran a experimentar una relación auténtica con Dios, y muchos de ellos piensan que su relación debe ser copiosamente como la de sus compañeros feligreses. Algunos de ellos se preguntan si el sinónimo de un buen cristiano es aquel que levanta sus manos y se conmueve vigorosamente durante la alabanza, otros tratan de alzar su voz en una oración y copian los patrones de sus compañeros, otros simplemente se preguntan en que momento sabes que Dios te esta tocando el corazón, e ingenuamente piensan que sentirán una punzada en el pecho. Puede ser frustrante que al momento del culto a Dios una persona se siente al lado de un hermano en Cristo que de repente se inca, habla en lenguas, deja una charco de lágrimas en su sitio y se va con una sonrisa de oreja a oreja hablando de lo maravilloso que fue la reunión de ese domingo, cuando al contrario el hermano que aspira a tener una relación con Dios igual a esa, se va con sensaciones muy diferentes en comparación.

Muchos se conmueven con el mensaje de Jesucristo, saben y aceptan el mensaje, pero si no es obra del Espíritu Santo, su cristianismo es vano / Jesús nos hizo saber esto: “Ahora vuelvo al que me envió… Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes. Y cuando él venga, convencerá al mundo de su error en cuanto al pecado a la justicia y al juicio… …cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir. Él me glorificará porque tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes” Juan 16: 5-16 (NVI) “Cuando venga el Consolador, que yo les enviaré de parte del Padre, el Espíritu de verdad que procede del Padre, él testificará acerca de mí” Juan 15: 26 (NVI)

Todas las personas tienen las mismas oportunidades de estar en la presencia de Dios, la forma en que lo logres dependerá de que tanto te lo permitas. Si bien la Biblia y los líderes de alabanza y adoración nos revelan la voluntad de Dios en las diversas formas en que podemos experimentar esta relación con Dios… algo que me parece esencial es que esa oportunidad sea auténtica.No dudas si te subestimes.

Nadie es más importante ni menos importante para el propósito del evangelio, lo importante es que tu deseo y trabajo sea comandando por el Espíritu Santo, el es quien da noticia del salvador. Mira el ejemplo de Pedro, quien se dirigió a las multitudes, fue el Espíritu Santo quien se revelo: Sucederá que en los últimos días —dice Dios—, derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano / aun sobre mis *siervos y mis siervas / Arriba en el cielo y abajo en la tierra mostraré prodigios / … todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. / A este Jesús, Dios lo resucitó, y de ello todos nosotros somos testigos. Exaltado por el poder de Dios, y habiendo recibido del Padre el Espíritu Santo prometido, ha derramado esto que ustedes ahora ven y oyen. Hechos 2: 14-40 (NVI)

Yo considero que nadie tiene la capacidad por si mismo de mostrarte o enseñarte a alabar a Dios y mucho menos a saber si eres o no un cristiano auténtico. Yo considero que esa es una labor únicamente del Espíritu Santo. Si tú aun tienes esa gran duda, este es el momento perfecto para salir de ella.
Predicadores, evangelistas, misioneros, maestros, oradores, gente que da testimonios, etc… todos estos trabajadores del misterio de Jesús pueden hablar de Dios, de su plan perfecto para ti… pero si el Espíritu Santo habla por ellos, su testimonio no es lo que trasciende en los demás, sino el testimonio que el Espíritu Santo da de si mismo. ¿Cómo funciona esto? El Espíritu Santo ilumina al portador de la palabra.

1 - Así que en primer lugar, este mensaje para los que trasmiten estos mensajes a otras personas. Cada vez que te animas a compartirle a alguien de Dios… debes saber que es el Espíritu Santo quien debe trabaja en ti. ¿Tienes dudas o conflictos con esto? Has pensado… ¿porque nadie llega a los pies de Jesucristo cuando les predicas? ¿Por qué no ves buenos frutos en las personas a las que les enseñas de la Biblia? Analiza si es el Espíritu Santo quien ilumina tu ministerio.
2 - En segundo lugar esta el resto de la congregación o las personas a quienes se les predica, los que visitan una iglesia o a quienes damos testimonio. Este sector también es responsables de su salvación. Cuando se escucha el mensaje, se es responsable de atenderlo, y no solo eso, se es responsable de hacer efectiva la palabra de Dios en si mismos. O sea, tu abres o no la puerta cuando Jesús llama a ella. Si no estas atento en el Espíritu Santo, puede ser que aun no le has recibido, y no vive en ti para hablarte directamente por medio de la palabra o de quien sea.

Hay quienes piensan o dicen: "¿Porque Dios aun no me revelado mi ministerio?... Dios aun no me hace sentir que existe, no siento nada en la alabanza. Dios no me permite aun ver buenos frutos en mi iglesia. Por más que hago oración, Dios no me cambia, no siento que me escuche". Todas estas pueden ser dudas reales, y no las típicas excusas que rondan en una congregación floja. Por lo tanto es altamente conveniente decirte que la respuesta es el Espíritu Santo. Este es un llamado a toda la iglesia, todo creyente puede permitir que el Espíritu Santo le llene y aceptar su llamado en su testimonio. De otra forma, solo experimentarán asuntos personales y no precisamente espirituales. Jamás pasará nada trascendentalmente espiritual, y seguirán creyendo en sus mentes que son auténticos cristianos… triste asunto, pues no serán reconocidos como tal al final de los días.Suena determínante, pero esta palabra no es para que te sientas culpable. Todos los seres humanos estamos totalmente acostumbrados a actuar según la naturaleza física, solo confiamos en nuestras reacciones musculares o emocionales, es decir, todos somos humanos y tendemos a reaccionar según lo que vemos o sentimos, pero solo se trasciende de esa naturaleza meramente humana a un plano netamente espiritual por medio del Espíritu Santo que nos lo comunica y nos dice: cómo, cuándo y porqué… Esta es la verdadera conversión de la que tanto hablan los cristianos.


No es un error reconocer en tí la falta del Espíritu Santo, tampoco es vergonzoso pedir por su presencia en tí. Mira el ejemplo de la mujer samaritana, quien pido a Jesús el agua viva: “Cualquiera que beba del agua de este pozo volverá a tener sed, En cambio, nunca más tendrá sed aquel que beba del agua que yo ofrezco, porque el agua que yo le daré se convertirá en su interior en una fuente inagotable de vida eterna. Juan 4:13-14 (Castilian) …él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo. Tito 3:5 (NVI)

…Cuando decimos: que “x” o “y” persona: “Se convirtió al cristianismo” es solo una nota, pero si esa conversión realmente se efectuó, aflora en la persona no solo un cambio visible, sino que también aflora un cambio trascendental. ¿Cómo se entiende este sentido de “trascender”? Esa conversión es la que el Espíritu Santo nos hace ver y sentir auténticamente, no es la mente (como dicen: “le lavaron el coco”) no en el corazón (es solo un músculo, y no sentirás una punzada en el pecho) no es un sentimiento escueto (no todos lloran cuando se convierten, otros pueden también reír, saltar o brillar, pueden meditar, orar o gritar, etc.)

Dios puede usar muchos medios para comunicarte de su salvación para ti y que desea tener una relación contigo, incluso puede ser que lo leas, escuches o medites cientos de veces y jamás llegar a tener noción o conciencia real de que ocurrió. Algunos lo escuchan y a la primera se convierten, otros viven pensando que son convertidos, pero no lo son (cientos de cristianos de toda una vida, se convierten después, (incluyendo ministros) y otros han sido llamados tantas y tantas veces, todas esas oportunidades que rechazaron de jóvenes y que luego te conviertes a edades tardías. En este asunto, hay mil colores de casos… (o sea, cristianos de todo tipo) Pero esa idea es una falacia, no existen los buenos o malos cristianos, solo existen cristianos, no hay grados ni escalas. Lo que si hay es falsos cristianos y auténticos cristianos. Considero que no es nuestro trabajo definir eso, nuestra contribución en todo caso es ministrar por medio del Espíritu Santo, de Él es el trabajo y de Él son los buenos frutos. Es labor de los líderes de una iglesia administrar y vigilar el buen orden de las actividades eclesiásticas… y es (en la mejor de las intenciones) que esta iglesia sea tomada por el testimonio que el Espíritu Santo tiene que comunicarnos. Prestemos atención a esa voz y restemos atención a las voces que acallan esta labor.

¿Qué podemos hacer cuando las cosas no marchan según lo planeado?
Entregarnos más y más al Espíritu Santo, es lo mejor que podríamos hacer.
Claro, también:Podríamos predicar más “fuerte” o hacer el mejor retiro espiritual jamás realizado antes.Podríamos cantar mejores y más bellas alabanzas, con más instrumentos o dar clases más creativas, y células más abundantes. Podríamos seguir corrigiendo anomalías y agregando más ministerios o llenar la iglesia y cambiar horarios o rutinas… Etc…
Pero… dejemos siempre que el Espíritu Santo dé testimonio de si mismo por medio de todo esto y más.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional, Imagen cortesía de ©Corbis)