24 diciembre 2013

Predicación 22.12.2013: HECHO EN CASA.


“… mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, a pesar de ser dueño de todo. Al contrario, está bajo el cuidado de tutores y administradores hasta la fecha fijada por su padre. Así también nosotros, cuando éramos menores, estábamos esclavizados por los principios de este mundo. Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos. Ustedes ya son hijos. Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡*Abba! ¡Padre!» Así que ya no eres esclavo sino hijo; y como eres hijo, Dios te ha hecho también heredero. Gálatas 4:1-7 (NVI)

¿Has soñado (como en las novelas) en recibir herencia? ¿Has fantaseado (como en un comercial de turismo) en tener una casa en la playa? ¿Has pensado en la amenaza del futuro (como en una epidemia mundial) sin médicos o medicinas? ¿Has visualizado tu vida (como un soltero viejo y sin la compañía del amor? ¿Ya no te llena ser parte de un grupo eclesiástico? ¿Buscas algo más… algo menos…?
Aprende a ser feliz, no dejes que esos pensamientos terminen por esclavizarte, antes eras eso, ahora eres hijo de un Dios viviente, ahora eres hermano de Cristo, hijo del Dios que nos hizo familia. Tu hogar ahora es donde habla el espíritu. 

Nosotros como creyentes en Cristo tenemos libertad y acceso a una impresionante esperanza de vida, el Espíritu Santo hace una labor en quienes saben oír y seguir su luz, la presencia de Jehová se manifiesta en milagros  diarios perceptibles e imperceptibles. Su Gloria nos alcanza, y solo vemos el 1% de su magnitud. Por fe hemos deicidio agradar a Dios en amor y verdad. Acabo de resumir en pocas palabras la base de nuestro dogma como iglesia. Con todo y esto, la felicidad que experimentamos no es algo que se construyó de la noche a la mañana, tampoco es algo que podamos robar durante uno o varios momentos de euforia emocional, rodeado de nuevos amigos, nuevas relaciones afectivas, viejos amores desatendidos o entre familiares que no saben nada o poco de nosotros mismos.

¿Qué es lo que más deseas actualmente? Se honesto: ¿Vivir en la playa, ganar la lotería, tener salud, amar y ser amado?

Una persona extremadamente pobre podrá lograr la felicidad inmediata si repentinamente consigue un millón de dólares,  una persona rodeada de un ambiente hogareño muy deficiente podrá lograr la felicidad inmediata si repentinamente le regalan una casa junto a la playa. Una persona sumamente inmadura, insufrible y fastidiada podría lograr felicidad inmediata si repentinamente encuentra el amor incondicional de una persona. Una persona que sufre de extremo dolor físico podría lograr felicidad inmediata si repentinamente encuentra la cura definitiva de su enfermedad. 

Nosotros no somos pobres en extremo, no somos vagabundos, no somos odiados del todo y no estamos en etapa terminal de salud. Si se presenta el amor, el dinero, los paraísos turísticos y la salud, eso no nos garantiza la felicidad. Conocemos gente con dinero que no es feliz, conocemos gente que goza de salud pero no se ha cuidado del todo, conocemos gente con casa o vivienda pero no terminan por estar contentos con lo que en ella esta, etc.

En los países latinos como España, Francia o México… la plenitud se da por momentos abundantes de compañía, entre amigos o familiares. En contraste en los países anglosajones y germanos, la plenitud se da en momentos de soledad.

Recuerdas un amigo o amiga que durante un corto tiempo convivio contigo, te sentías muy bien a su lado, reían, se llevaban de maravilla y gozaron de momentos muy agradables. Ahora compáralo con alguien que está continuamente presente en tu vida. Estoy seguro que del amigo que se fue guardas recuerdos muy bellos, dichos recuerdos se han congelado en el tiempo, en cambio del amigo presente guardas y desechas múltiples situaciones de convivio. Has llegado a odiarle, quererle, extrañarle, soñarle, educarle, sobrellevarle y en fin… mil y un detalles.  Por alguna razón social o cultural, pensamos que un árbol es bello por su follaje, cuando lo más bello del árbol son sus raíces. Es tan grande un árbol sobre el suelo como debajo del suelo.

La verdad es que son las relaciones que han echado raíz las que perduran, podemos decir que amamos a un amigo que se fue o partió, pero eso es en realidad una falacia, un producto falso y plástico fabricado de la imaginación, la realidad es la tangible relación visceral sostenida y cimentada por la vida. 

Está comprobado casi científicamente que la felicidad se puede construir, que no llega por suerte o por la casualidad. Las personas que están ahora aquí con nosotros representan la proximidad más auténtica y única que tenemos para construir y practicar la felicidad. No es obra de la casualidad, del mundo o de la suerte (como nos lo han hecho creer.) Los que estamos aquí juntos hemos sido unidos por obra de Dios.

En la juventud la tendencia es de sostener una agenda muy amplia, sin embargo los adultos mayores ven un alto decrecimiento de este aspecto. Nosotros que vivimos en un país donde la compañía es primordial, la felicidad y la plenitud se concentran en una cosa. Compañía. Lo que amerita una amplia disponibilidad para construir la felicidad en relación a las personas que nos rodean.

Definitivamente, la felicidad es algo que se construye, y son múltiples elementos que conjugados con sabiduría, inteligencia, dedicación, tolerancia y amor fraternal se van develando conforme crecemos en cada aspecto de la vida. Un sentido agudo de la hermandad, amistad, familiaridad y caridad son ingredientes básicos.   

- La familia son las personas de las que nos rodeamos invariablemente, hemos tenido que amar a la familia en base a ejemplos y apoyo paternal.

- Los amigos son las personas de las que nos hacemos rodear (nótese la palabra “hacemos”) hemos tenido que amarlos en base a las necesidades sociales y a convicciones personales.

- La familia de Dios son las personas de las que Dios nos ha hecho hermanos (as) en Cristo, hemos tenido que darnos cuenta que los amamos por causa misma de Dios. No solo somos familia, somos además muchas cosas entre sí, somos un solo cuerpo, tenemos en común un mismo ministerio, un espíritu verdadero, vamos al mismo lugar y somos guiados por el mismo estrecho camino. Conocemos nuestras debilidades porque padecemos de lo mismo, conocemos nuestras fortalezas porque nos alimenta la misma esperanza de vida. 

“…En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad,  para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.” Efesios 1:5-6 (NVI) /  “…ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios…”Efesios 2:19 (NVI) “…Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios…” Romanos 8:14 (NVI) /

Convivir y servir en una iglesia es estar en casa, en nuestro hogar, entre familia. Todo lo que hacemos juntos es hecho en casa, y ese es el mejor regalo que nos podemos dar mutuamente, un regalo imperecedero, construido en el gozo de nuestro Señor, quien nos anhela como familia, como sus hijos, como hermanos en Cristo. Construyamos lazos profundos de amistad y amor como fuerte soporte en compañía. Si bien muchas cosas nos pueden hacer sentir bien, como la comodidad de una vida solvente, amores emocionales, salud y un techo donde dormir, pero el fundamento y piedra angular de nuestra felicidad es el amor que nos une como iglesia. El parte aguas de nuestra nueva condición humana como creyentes quedo marcado con el nacimiento de Jesucristo. Regala a otros este mensaje que será la mejor forma de lograr la felicidad que está en vías de plenitud. No hay mejor forma de mostrar ese regalo a otros sino con la formación de ser mejores amigos y hermanos, a fin de cuentas estamos siendo participes de una herencia que ha sido destinada a todo aquel que cree en el evangelio liberador de un niño que nació con ese propósito. El mejor regalo de Dios a la humanidad fue motivado por el amor que siente por nosotros, y ese amor nació en su casa, un Padre y un hijo… un espíritu que nos mantiene en esa unidad.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

28 octubre 2013

Predicación 27.10.2013: AUTOR DE NUESTRA LIBERACIÓN.

El alma se cree libre, única e infinita, pero ha sido engañada con el fruto mortal. Siente que es presa del cuerpo, aunque individualista y pensante es en realidad un caos de ideas que trabajan a mil por hora, no sabe o acepta la renovación, no se acostumbra con facilidad a la autoridad del espíritu.  Nuestra personalidad se encuentra entre dos fuerzas que opacan y alteran su función primaria, no sabe qué hacer junto al cuerpo y no sabe que escuchar del espíritu. Por ello hemos sido comprados a precio de sangre, el sacrificio de Jesús fue su cuerpo, receptáculo del dolor y de la alineación de toda profecía, propósito, destino, decisión y amor. Es posiblemente el alma la que decide ir o venir, arrastra el cuerpo y afecta el espíritu, sin embargo existen tiempos (cortos o larguísimos) en los que decide permanecer inerte ante la magnificencia de Dios. Solo se pude tomar conciencia del poder espiritual cuando se convierte en una totalidad de ideas y de hechos. Cuesta trabajo entregar la voluntad a Dios porque guardamos celosamente el poder sobre el cuerpo y el espíritu. Por ejemplo, podrían conmovernos los cantos que interpretamos en honor a Dios, en letra pueden ser simples frases que, cantadas con plenitud de conciencia, se vuelven una adoración al saber que no nos hemos entregado a un ser inexistente, inventado por la religión humana, sino que adoramos a un Dios creador de la vida misma quien es el autor de nuestra liberación y que dependemos de su gracia.

“Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”. 1 Ts.5: 23 (NVI)

- Siendo inteligentes, el alma se va a creer superior al cuerpo y al espíritu.
- Siendo estúpidos, el cuerpo se cree superior al alma y al espíritu.
- Siendo místicos, el espíritu se cree superior al alma y al cuerpo.
Las cosas pudiesen funcionar así en este mundo, incluso en todas las religiones conocidas.
Somos presas de la casualidad, los que no saben nada de cristianismo se hacen budistas de moda, los que no saben de salud física se vuelven enfermizos prematuros, los que no tienen conciencia de la realidad se vuelven presas de múltiples ilusiones emocionales. Sucumbimos fácilmente porque no somos libres de las ataduras del alma.

Pero todo esto es inútil ante el dominio celestial. Dios trae libertad y vida, no la que el mundo da, ni como la habías conocido antes, sino una libertad superior a la conciencia misma. Es algo fuera de este mundo, estoy hablando de una dimensión aun no contemplada por la vista humana. Es correcto que Dios es invisible, solo lo es ante esta dimensión mundana. Cuando llegue la renovación total del cuerpo y del alma, veremos a Dios en toda su plenitud porque se nos darán nuevos ojos, nuevas formas de mirar, se adaptara el cuerpo para lo celestial.

Por ahora, cada alma piensa y siente de manera individual, la única forma posible de lograr armonía y orden es la espiritual. La palabra de Dios nos exhorta a convivir en un mismo espíritu, nos dice que somos un solo cuerpo, el de Cristo. Esta es nuestra herencia, recurso del testamento que tenemos. Estamos indagando y conociendo la voluntad de Dios para la humanidad por medio de las escrituras bíblicas, por medio del trabajo ministerial que se desarrolla entre los hijos e hijas de Dios, por medio de la comprobación que causa un efecto trascendental en nosotros como iglesia. Nos damos cuenta cuando convivimos como familia, nos damos cuenta cuando otros no han logrado ser parte de esta familia, nos damos cuenta cuando se contraponen otras ideas teológicas y otros dogmas contrarias a las absolutistas.

Los que no saben nada o poco de lo suyo (del la historia, poesía, profecía y evangelio del Cristo) se hacen budistas de moda, así no funcionan el cuerpo de Cristo, así no se construye una iglesia. Aunque esté de moda el ecumenismo, no vamos a funcionar así. Nuestra herencia es la que estudiamos en la escuela dominical del cristianismo, la esculcamos, y después, cuando hemos asimilado correctamente la voluntad de Dios, cuando entregamos nuestra alma individualista, cuando tenemos conocimiento de nuestro cuerpo y cuando ponemos en función el espíritu a favor de la gracia sobre gracia… es entonces que en todo caso seríamos capaces de vislumbrar las diversas espiritualidades que rigen esta era moderna.

El mundo ha logrado amalgamar todas estas espiritualidades en una, tan peligrosamente que casi todos las aceptan como elocuentes diálogos 
aspiracionales y existenciales, no demandan nada a nadie… como el cristianismo moderno no requiere tampoco de un compromiso espiritual. Seth Godin, director de yahoo dice que "Los productos (y, añado, los servicios) se venden debido a que los consumidores compran lo que desean y no lo que necesitan. Las necesidades son prácticas y objetivas, los deseos son irracionales y subjetivos. Realmente no importa lo que se venda, la mejor forma para crecer económicamente consiste en satisfacer los deseos, no las necesidades." Por ello la sociedad ha convertido a Dios en un producto de la espiritualidad, en cuyo caso se vende según los deseos del corazón y no las necesidades espirituales. Las iglesias mas auténticas no son las más populares en el mercado porque no ofrecemos o damos lo que la gente desea (placebos y superficialidades cómodas) sino a un Dios vivo que implica de una relación íntima y en continua revelación. El autor de nuestra liberación demanda que no tengamos en poco dicha salvación.

“…Yo soy el camino, la verdad y la vida (- dice Jesús)…”Juan 14:6 (NVI) /  “…porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. ..” Hch. 4:12 (NVI) / “…¿quién podrá salvarse?...” Mt 19:25 (NVI) / “…En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido…” Ef. 1:13 (NVI) / “… Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos… Hch 16:31. (NVI) /

De aquí también la importancia de la salvación, desde el aspecto individual y comunitario.
Todos somos seres con alma, cuerpo y espíritu… la mayoría de los seres humanos son de alma individualista, de cuerpo corrupto y de espíritu dormido. Son en su mayoría las personas asépticas (carentes de las emociones ideales o de los sentimientos idóneos, carentes de compromiso.) Una minoría (por demás casi nula) de personas son propiamente espirituales, que viven el éxtasis propio de una relación íntima con Dios. La Biblia describe algunos personajes ejemplares de esta espiritualidad auténtica, sus testimonios alcanzan un nivel honorable dentro de esta escala. Nosotros tal vez no aspiramos a nada de ese éxtasis, siendo que al menos debiésemos aspirar a una relación espiritual definida, pero ni eso somos, ignoramos y no buscamos conocer a Dios en su plenitud, nos esquinamos justificados por el cliché de la torpeza humana, la imperfección, jamás seremos y desearíamos ser mártires. Solo con pertenecer al cuerpo de Cristo estamos felices, nuestro gozo si parte de nuestra salvación pero no nos atrevemos a ir al éxtasis de la espiritualidad. Somos como una parte inerte del cuerpo que insiste en no saber lo que ocurre a su alrededor.

“… Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu. Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.  Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo.  Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo.  Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? Ahora bien, Dios ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó.  Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él…” 1 Corintios 12:12-27 (NVI)

Al parecer todo en el cuerpo es útil, pero existe el apéndice, el cóccix y la muela de juicio que fácilmente pueden ser expulsadas del cuerpo, si nos viésemos dentro de ese cuerpo de Cristo, tal vez podríamos notar que en algunas etapas de nuestras vidas hemos sido, boca, ojos y manos, y que en otras ocasiones hemos sido pies y hombros, e incluso hemos sido panza y dientes, hígado y piel. Lo más importante es saber que ese cuerpo es UNO y que ha sido bautizado por el Espíritu y que somos parte de él, guiados por la cabeza que es Cristo. Tú como miembro de ese cuerpo has sido llamado a experimentar el éxtasis del Espíritu Santo, pero es tu decisión permanecer inerte ante ese hecho o escuchar la voz del espíritu.

Dejemos de escondernos, la santidad no se logra por méritos propios, sino que es un estatus que se nos ha concedido a todos los creyentes de la fe en Cristo. Si tú has creído, obedecido y aceptado a Cristo, ya has sido apartado con el propósito de dar testimonio de esa fe. Nuestro error es relacionar el cuerpo con los valores espirituales, es precisamente el alma engañada la que nos lleva  a determinar cero metas en el camino espiritual. Cerramos todas las puertas, nos conformamos con mirar desde una ventana entre abierta lo que hay lejos en el horizonte espiritual, lo vemos como una frontera inalcanzable. Este pesimismo tiene deshonrosas consecuencias para el cuerpo completo de Cristo, decimos que somos partes del cuerpo de Cristo que estamos ahí pero que no cumpliremos una función primordial. Pensamos que hay personas que son el corazón de la iglesia, al decirlo nos auto programamos para no ser indispensables en el cuerpo. ¿Podrá ser alguien la mano derecha de Cristo? No estoy diciendo que las personas sean útiles o no para el cuerpo, no lo digo como materia laboral, lo digo en el aspecto espiritual.

Es decir, la motivación de la espiritualidad esta en proporción a lo cerca que necesito estar de Dios, “porque lo amo, estoy enamorado de Dios y deseo estar cada día mirándole, anhelo comer tres veces al día de su palabra, tenemos interesantísimas charlas que no quiero que terminen.” Sin embargo estamos auto programados para ser simples espectadores de las expresiones espirituales, eso nos deslinda de un compromiso, no tenemos que expresar o sentir nada que comprometa nuestro propio cuerpo. El alma de un pobre creyente esta en defensa de su cuerpo, es indigente en la casa de Dios, es dependiente de un bastón llamado “excusa” para caminar, es capaz pero decide ser incapaz de volar. Dentro, en el cuerpo de Cristo, serían parte de, sin embargo se considerarían a sí mismos parte indigna.

Para buscar en el cuerpo de Cristo un diagnóstico que dé luz y cure nuestros males, debemos ser directos y buscar la raíz del mal, siendo tu el paciente, no te fíes del ejemplo en las personas, fíjate exclusivamente en ti… y mira cual es la parte que sale sobrando en tu relación con Dios, ya sea que seas un simple cristiano contemplativo o que estén buscando una relación espiritual con Dios, la siguiente lista podía dar una idea de lo que el cuerpo necesita de ti:

1 - Podrás considerarte como el APÉNDICE del cuerpo, que no tiene aparente utilidad. Es posible que en los inicios del cuerpo aspirabas a una función aun hoy no definida, y que cuando te inflamaste de orgullo, necedad y pecado, te expulsó el cuerpo como consecuencia de tu enfermiza notoriedad. Considera que fuiste llamado para algo más extraordinario que el olvido.

2 - Podrás ser como un PEZÓN MASCULINO, que llegaste a la iglesia como un comodín, estabas ahí a la expectativa de tener una función determinada, pero jamás decidiste cual sería, seguiste ahí como mero recordatorio de lo que pudo ser algún día, (servir como conducto de alimentos primarios para los bebés espirituales.) Hoy eres solo un adorno inocuo de lo que pudo ser y no es. Reconsidera que puedes ser diferente, crecer, evolucionar y renovarte, fuiste llamado para algo más extraordinario que solo estar ahí.

3 - Podrías se como el BELLO CORPORAL, que fuiste importantísimo y útil para proteger de las inclemencias de la iglesia en tiempos de angustia y frialdad. Diste calor espiritual, sigues en la iglesia, estas en el cuerpo, pero solo como algo que es percibido. Si se planea la depilación del cuerpo, estás perdido. Y es lógico… el cuerpo requiere en su renovación de la frescura y el aire de nuevas relaciones espirituales. No estorbas, estas ahí, pero si no estás da lo mismo. Considera que fuiste llamado no solo para una función superficial, puedas acrecerte de otras maneras antes de que sea tarde y termines en la basura.

4 - Podrías considerarte la MUELA DEL JUICIO, cada día que inviertes en el cuerpo eres mas y mas una molestia para el mismo, estas en la mira y te dejas sentir, claramente te ubicas en una inminente expulsión, es mas… si por ti fuera, ya estarías afuera, al menos serían felices sin tu amargosa presencia, nadie te extrañaría. Tu expulsión del cuerpo permitiría que otros que si necesitan estar en el cuerpo crezcan con facilidad y destreza. Considera que fuera del cuerpo de Cristo no hay nada imperecedero, intégrate ahora con nuevos valores y se parte del cuerpo. 

5 – Podrías ser un CÓCCIX. La última persona de la iglesia, la que se ubica hasta atrás como cola de perro. Tú creías que le dabas equilibrio al cuerpo, que eras la chispa de la vida, que eras la última coca del desierto, y el tiempo te ubico como todo lo contrario. Causas dolor solo de verte cuando la iglesia asienta su fe en actividades congregacionales y resulta que tú eres el único que no se entero de nada, que eres el único que guardo un sentimiento negativo en cada momento. Debes ser expulsado del cuerpo, por muy adelantado que te sentías. Considera que fuiste llamado para algo más extraordinario que tú mismo.

Es sencillo y simple vivir con todos estos elementos si lo que deseamos para nosotros es una relación simple y sencilla con Dios, el sabe que estas aquí y te escucha cada vez que te acercas con un alma sincera, tu cuerpo tiene demandas (agradecimientos y peticiones) y tu espíritu existe y es sin más ni menos. Se conforma con ser una diminuta flama y le es suficiente como para jamás consumirse.

Pero si tú necesitas de mucho mas, si tú anhelas la riqueza de una relación espiritual plena, si tu alma tiene hambre por los secretos de la voluntad de Dios y si necesitas que tu cuerpo se impulse en cada paso hacia los caminos del Señor, debes extraer definitivamente estas 5 características que estorban para la depuración total de tu relación con Dios. Todo se resume a qué tan intensa necesitas que sea esa relación. Todo padre o madre sabe que (aunque lo niegue) tiene hijos o hijas predilectas, así mismo hay hijos o hijas que saben que son la alegría en los ojos de sus padres, esa sensación es maravillosa. Dios es nuestro padre celestial y somos sus hijos rescatados del mundo, ¿puedes imaginar y anhelar tener una relación inmensurable con tu creador? Si la respuesta es sí… deja de imaginarla y atrévete a vivirla.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

21 octubre 2013

Predicación 13.10.2013: ¨GRACIA SOBRE GRACIA¨

Existen dos lados en una moneda, nosotros tenemos la característica de conocer ambos lados, en todo conocemos lo bueno, lo malo… en el edén el hombre/mujer terminó sus días por conocer cada lado, son dos lados del Edén divididos en muerte y vida, dos son los árboles, uno de conocimiento (del bien y del mal) y el otro es el árbol de la vida. Una fuerte tentación, la del conocimiento, la desobediencia humana lo llevó a ser alejado de la vida eterna.

¨…Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron...¨
 Romanos 5:12 (NVI)
Somos adultos y conocemos ampliamente las cosas que nos hacen o podrían provocar los males del cuerpo, del alma y del espíritu. Igualmente conocemos las cosas que podrían hacernos bien. Es decir, mordemos el fruto prohibido del árbol del conocimiento, somos testigos de la muerte y hemos aceptado que moriremos también algún buen día.  Pero la vida se recupera después de la muerte.
¨… ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.¨ 1 Corintios 15:21 (NVI) “…Sin embargo, vemos a Jesús, que fue hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todos.” Hebreros 2: 1-18 (NVI)
Gracia sobre gracia… Nosotros somos doblemente agraciados al conocer los dos lados de una moneda, sabemos porque moriremos, pero también sabemos porque resucitaremos. Es extraño, el hombre/mujer primitivo fue tentado a conocer, a tener la sabiduría, lo que lo llevó a saber que simplemente moriría por su desobediencia. Luego, en Jesús, finalmente conoce de su redención y resurrección.

Y, aunque ya no estamos en el Edén, el ser humano ha fabricado su propio edén de plástico a manera de no sentir la necesidad de un Dios. Humanos autónomas, damos vida y extendemos muerte y conocimiento, y si morimos decimos que nos hemos trasformado para auto consolarnos. Muchos disfrutan ampliamente de un bello mundo, en compañía (idónea o no) de personas, disfrutando de los bienes diarios, con deudas o sin ellas, aprendimos a trabajar y a parir, a ganar lujos y a dejar de parir. Disfrutamos aunque el mundo de cae a pedazos, disfrutamos de este edén plástico porque es lo que tenemos y hemos hecho de la humanidad. Aun dentro de una congregación, hemos trasladado estos estándares artificiales a los valores comunes de una iglesia. Hacemos una valoración general de nuestras vidas y en esencia, no pareciese que estemos fuera del Edén, sino en Las Vegas.  

Conocemos los dos lados de la moneda, tanto que tiramos la moneda al aire, y según lo que caiga elegimos cual será nuestro comportamiento diario, semanal, mensual y anual. Decidimos ampliamente “olvidando” que si tenemos vida/muerte mas redención/salvación no ha sido por méritos propios sino voluntad divina.

Uno de los versos más bellos que he leído es este: ¨De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia, pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.  “Juan 1:16 (NVI)
Muy bello, si, pero… … ¿Por qué vivimos mas a la tutela o al yugo de la gracia de los demás, nos domina la gracia del mundo, la del trabajo, la de las enfermedades, la de las deudas, la del amor y el desamor, el miedo mismo a la muerte. Actuamos bajo la gracia de Dios, pero  nos rendimos ante las realidades cotidianas, nosotros mismos producimos vida y muerte, nuestros alimentos incluso son carnes muertas, tóxicos dietéticos, citadinos y sanitarios, aceleramos los pasos de una muerte inevitable y global.

- 42,929,297 personas mueren al año en una población mundial de 7,092, 842,086.

Estamos muertos pero jugamos a estar vivos. La realidad es que el mundo gira a una velocidad impresionante, estamos obligados y condenados a convivir entre mies y putrefacción, estamos obligados a aceptar que somos nosotros los causantes. Vivimos entre riquezas y pobrezas, justicias e injusticias, amores y desamores. Es como aceptar el costo de los lujos a cuesta de las desventuras humanas. Nos hacemos de la vista gorda, pero si lo vemos de manera global, el mundo es en verdad un cementerio gigantesco.
Observa bien la foto del globo terráqueo, y veras que ene esencia es una tumba de millones y millones de personas que hoy no son más que polvo. Buscamos vida en otros planetas… ¿No será porque nos sentimos muertos desde ahora? No nos hacemos a la idea de que el Edén no existe. Se nos fue quitado, junto con la vida. Y la salvación a la que hoy tenemos acceso nos ha llegado por gracia y no por conquista.

Tu crees que morirás y resucitaras, ese es el eje de tu salvación, tú crees, tú has creído, tú te convenciste de ello en una predicación muy bonita, tú has orado y lo has creído, tu eres un convertido, tu, tu, tu. Pero…¿Por qué actúas diariamente como si no supieras todas esas cosas? Incluso, hay días en que te ves forzado a reafirmar dicha salvación, tu salvación. Es ilógico, que… siendo cristiano no ejerzas dicha creencia. Es ilógico que temas a la muerte, que estés ajeno al pecado mundial, y que te hayas acomodado tan bien a este Edén artificial.

Es importante detener la moneda en el aire, detener el mundo que gira tan veloz, desacelerar la vanidad religiosa que te invade. Es importante ubicarnos en este mundo y aceptar cual es nuestro papel en el. Observa con detenimiento, la serpiente que tentó al hombre/mujer siguen tentando con la misma intención de muerte. Ahora será muerte sobre muerte.  Donde hubo dos árboles, donde toda moneda tiene dos lados, donde hubo un engaño también habrá otro. Y ese es el engaño que ahora sufrimos después de la muerte/resurrección de Jesucristo.

El primer engaño fue el de Satanás, al tentar para que mordiera el fruto del saber, el segundo engaño es similar, Satanás te hace creer que en Jesús no hay vida, y que su fruto es una simpleza más de la vida cotidiana que tienes.  “Porque Jesús no funciona en la realidad.” El efecto primordial del fruto del conocimiento es la autonomía: “
capacidad de tomar decisiones sin intervención ajena.” Mordimos el fruto y estamos envenenados y hambrientos de verdad/mentira… eso es el conocimiento, uno que evoluciona con el paso de los años. Sabemos demasiadas cosas ya, y aun así decimos que nos falta demasiado por saber, somos insabibles, porque cada conocimiento aumenta nuestra ignorancia, nos hace pequeños e invisibles. Diminutos ante un universo infinito.

¨…Cuando se aproximaba la Pascua de los judíos, subió Jesús a Jerusalén. Y en el templo halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, e instalados en sus mesas a los que cambiaban dinero. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas. A los que vendían las palomas les dijo: ¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi Padre en un mercado? Sus discípulos se acordaron de que está escrito: «El celo por tu casa me consumirá.» Entonces los judíos reaccionaron, preguntándole:—¿Qué señal puedes mostrarnos para actuar de esta manera? —Destruyan este templo —respondió Jesús—, y lo levantaré de nuevo en tres días. —Tardaron cuarenta y seis años en construir este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días? Pero el templo al que se refería era su propio cuerpo. Así, pues, cuando se levantó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús. Mientras estaba en Jerusalén, durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. En cambio Jesús no les creía porque los conocía a todos;  no necesitaba que nadie le informara nada acerca de los demás, pues él conocía el interior del ser humano.
¨
 Juan 2:13-25 (NVI)

Si tuviera una tabla de la incidencia mortal de la muerte sobre la muerte, cuando la gracia sobre gracia no funciono en la población mundial, tendríamos una idea global del efecto del engaño. Hay más muertos de los que pensamos. Los que han muerto sin aceptar la gracia sobre gracia en Jesucristo no están registrados como muertos sin salvación.
Y para empeorar el panorama estadístico y ver la verdadera cara de este Edén plasto, debemos aceptar que muchos que se dicen salvos, están aun muertos. Conocer el evangelio es como un shock eléctrico, para una persona que está muriendo, el shock reanima el corazón, pero cuantos creyentes no han despertado de esa muerte, simplemente se han acostumbrado a recibir shock tras shock. ¿Estamos ministrando muertos sin causa de fe o vivos por la fe?

Muchos creyentes de la fe cristiana actúan como cristianos, otros dicen ser cristianos solo por el hecho de haber sido evangelizados, algunos de nosotros incluso podemos estar viviendo una ingenua falacia. Por lo cual hago la siguiente pregunta, la cual debe tener una respuesta incuestionable… ¿qué te hace o hizo creer en Jesucristo? Acaso te a hehco creer por medio de “Un milagro, te saco de un aprieto el Señor, te lo dijo Adela, me lo dijo el pastor, me lo inculco la familia, me lo acerco mi pareja sentimental, lo leí en la Biblia debe ser verdad, no me queda de otra, no quiero morir, no sé hacer otra cosa más que creer, simplemente lo creo y ya…“ Desecha todas esas respuestas, la única forma de creer en Jesucristo es por la acción espiritual, no es asunto del alma o de ninguno de los sentidos humanos. Los judíos pedían (o más bien exigían) señales y milagros para poder creer en Jesús, el hizo muchos milagros y no creyeron en Él, los discípulos estaban junto a Él y no creyeron en Él sino hasta tiempo después de su resurrección.
 Jesús mismo no creía en ellos.


Fíjate en la cosa más simple del conocimiento, pues sabemos los dos lados de la moneda: Por gracia de Dios sabemos que, aunque moriremos algún día tenemos por otro lado a Cristo, que nos justifica ante Dios por medio de su sangre. Dicho conocimiento puede provocar en nosotros un nivel de autonomía. Al decir que somos adultos, me refiero a que somos autosuficientes, autónomos. Administramos sabiamente nuestra propia vida. Por ejemplo, como fieles en la fe cristiana, leemos la biblia el número de horas que decidimos leerla, oramos y asistimos a congregación las veces que se ajusten necesariamente a una rutina independiente o atada por los atavíos rutinarios del mundo. Actuamos, actuamos, actuamos como cristianos, pero no actuamos ni actuaremos jamás como Cristo en esta vida terrenal. Nos condena un lado de la moneda, el otro lado nos justifica, pero no hoy, sino después, en su tiempo.

Puede ser que creas en Cristo, y pude ser que Cristo no te crea nada. ¿Cómo saber si Cristo cree en nosotros? Si te preocupa esta pregunta y no sabes la respuesta es señal de alarma…  Puede ser que las siguientes frases no las comprendas ahora, pero de cualquier formas 
léelas y tarta de asimilar la realidad:
- "
No somos cristianos, pero si somos de Cristo.” / “Cristo nos compró con su sangre, nos adoptó e hizo familia aunque nosotros actuemos aun como huérfanos¨ /  Creemos y decimos ser creyentes, pero desmentimos esa verdad con hechos que dictan lo contrario.  /  No somos buenos, somos pecadores, pero la sangre de Cristo es la que nos cubre y nos perfecciona, su sangre nos santifica ante Dios.” /  Nosotros no podemos ni podremos jamás purificarnos, no llegaremos a la estatura de Cristo con actitudes santurronas o con esfuerzos auto meritorios.” /  Dios no es corrupto, no es que acepta nuestros pecados, es que no ve pecado en nosotros por la intercesión de Jesús para nosotros.” /  Dios nos ama tanto, porque aunque fuimos tan ignorantes al morder el fruto de la sabiduría, nos regresa el fruto de la vida al ver nuestra perdición inevitable.

Por eso cuando leemos que todas las cosas por él y para él fueron hechas, también se aplica para nuestra salvación. No es nuestra salvación, es la redención que Jesús tiene para nosotros. Y por eso al mundo le parece ilógico que nosotros (aun siendo malos) seamos aceptados por Él, pero Él decide a quien justifica, limpia y adopta y el porqué, el cuándo y el cómo. Así que no es lo que tú creas, sino lo que Jesús crea de Tí. Si Dios ha tenido gracia sobre gracia para ti, no tienes nada de qué preocuparte, y si mucho porque alabarle.

Tenemos gracia sobre gracia, porque Dios nos ha dando vida en abundancia, y no me refiero a esta vida que más bien es un cuerpo que se oxida inevitablemente cada vez que respira y come, que se destruye a polvo en este mundo que es una tumba, no te acostumbres… por mucho que disfrutamos de los bienes terrenales, eso no es vida. Yo me refiero más bien a lo que dice el salmista y a lo que dice todo ser humano que tiene una fe inquebrantable. Jesús viene a dar vida, esa que vence la muerte terrenal y te lleva a la vida eternal. Cuando leas los siguiente versos, piensa en la vida eterna que Dios te da y piensa en la muerte entrena de la que has sido liberado.

“Yo amo al Señor  porque él escucha mi voz suplicante.
Por cuanto él inclina a mí su oído, lo invocaré toda mi vida.
Los lazos de la muerte me enredaron;  me sorprendió la angustia del sepulcro,
y caí en la ansiedad y la aflicción.
Entonces clamé al Señor: «¡Te ruego, Señor, que me salves la vida!»

El Señor es compasivo y justo; nuestro Dios es todo ternura.
El Señor protege a la gente sencilla; estaba yo muy débil, y él me salvó.
¡Ya puedes, alma mía, estar tranquila, que el Señor ha sido bueno contigo!
Tú me has librado de la muerte, has enjugado mis lágrimas,
no me has dejado tropezar.
Por eso andaré siempre delante del Señor en esta tierra de los vivientes.
Aunque digo: «Me encuentro muy afligido», sigo creyendo en Dios.
En mi desesperación he exclamado: «Todos son unos mentirosos.»

¿Cómo puedo pagarle al Señor por tanta bondad que me ha mostrado?
¡Tan sólo brindando con la copa de salvación e invocando el nombre del Señor!
¡Tan sólo cumpliendo mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo!

Mucho valor tiene a los ojos del Señor la muerte de sus fieles.
Yo, Señor, soy tu siervo; soy siervo tuyo, tu hijo fiel; ¡tú has roto mis cadenas!
Te ofreceré un sacrificio de gratitud e invocaré, Señor, tu nombre.
Cumpliré mis votos al Señor en presencia de todo su pueblo,
en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, oh Jerusalén.

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Salmo 116
(NVI)

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

14 junio 2012

Predicación 03.06.2012: LA LEY DEL TEMPLO. Tercera Parte. “Un pecado congregacional”

- Filipenses 2: 12-18
Así que, mis queridos hermanos, como han obedecido siempre —no sólo en mi presencia sino mucho más ahora en mi ausencia— lleven a cabo su salvación con temor y temblor, pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad. Háganlo todo sin quejas ni contiendas, para que sean intachables y puros, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y depravada. En ella ustedes brillan como estrellas en el firmamento, manteniendo en alto la palabra de vida. Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano. Y aunque mi vida fuera derramada sobre el sacrificio y servicio que proceden de su fe, me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría. Así también ustedes, alégrense y compartan su alegría conmigo. (NVI)

Introducción
Esta es la tercera parte de una larga charla sobre el pecado, tema que se toca en todas las iglesias, algunas lo hacen con enormes cargas de culpas, otras con particulares formas que  solaparían al pecador más astuto, pocas iglesias abordan el tema con un sentido de respeto, y muy pocas con un sentido de compasión. Existen dos palabras en los versos de Filipenses 2:12 (“temor”  y “temblor”) que refieren a la salvación del ser humano, dichas palabras tiene que ver enormemente con la emotividad y la “energía“ que las personas creyentes y llenos de fe desmesuran respecto a su servicio para Dios, y más importante de todo es la palabra “respeto” cuyo valor radica en la forma en que conllevamos nuestra salvación frente al pecado, o en la forma en que enfrentamos el ser hermanos menores de Jesús, el ser hijos (as) del único y poderoso Dios y portadores de su Santo Espíritu  frente al pecado. 

En la primera parte (de esta serie de predicaciones) escribí sobre tu pecado personal, la segunda parte fue entorno al pecado de tu hermano(a.) Concluí que el pecado es una infección humana, mortal, que está presente en casi todas las ideas mundanas, más aun en las grandes ciudades, el pecado habita junto a todo lo que está expuesto a la corrupción del diablo en el mundo. Todos los pecados más comunes como el robo, la mentira, el asesinato, el desamor, el engaño, la deshonra, la codicia y la idolatría son claramente conocidos y envenenan toda intención de progreso, se disfraza de verdad cuando es mentira, incluso se cuela en casi todas nuestras necesidades consumistas, desde las alimenticias hasta las de transporte, y (como lo dije en las pasados predicaciones,) tanto peca usted como peca su hermano (a) porque todos somos idénticos frente al fenómeno que llamamos pecado, ´puede no verlo así si se compara ahora con la persona que tiene usted a un lado, pero… “todos los chinos son iguales”  alguien que vive alejado de nuestra forma de vida moderna, citadina y excesiva, dirá que todos nosotros somos unos pecadores inconscientes, porque la riqueza de una ostentosa vida moderna implica la masacre de la bondad contra la pobreza o los pobres.

Es prácticamente imposible dejar de pecar… de hecho usted no puede hacer casi nada contra el pecado, y aquí entra la esencia de esta predicación: “El único que puede hacer algo contra su pecado es Dios” “Lo único que se puede hacer contra el pecado es el perdón” y “Lo único honesto que puede hacer usted contra el pecado es confesarlo.”

Si su reacción ante el pecado es honesta, se manifestara Dios en usted en acciones, no contra el pecado, sino a favor de su salvación, a favor en acciones llenas de afecto, gracia, bondad, sabiduría, fuerza, ciencia, temor por el creador, etc. El resultado de lo que hace Dios contra el pecado culmina en los dones del Espíritu Santo, en cambio… el resultado de lo que usted haga contra su propio pecado es darse de bruces contra la pared.

Pudiera pensar que reconocer el pecado es una acción muy mínima, que es nada… que lo importante y lo que cuenta es dejar de pecar que se traduce en un arrepentimiento sincero,  pero no menosprecies esa primera y pequeña acción que es reconocer. A diferencia de la gente que reconoce el pecado, existen quienes practican el pecado… ¿Puede ver la enorme diferencia en esto? Quienes reconocen el  pecado son conscientes de una ofensa contra Dios, y quienes al contrario practican el pecado son conscientes de una ofensa contra Dios, y no les importa su transgresión.  El cristiano que reconoce su pecado reacciona con sumisión ante Dios, el cristiano pecador que practica el pecado es rebelde ante Dios. Ambos confían en su salvación y perdón de Dios, pero sus acciones en una zona de conflicto son evidentes.

Es importante entender que el cristiano no debería buscar ni practicar el pecado, no por el hecho de haber violado una ley, sino porque ofende a Dios y desestima la muerte de Cristo, quien nos salvó de la muerte y nos justifica frente al Padre.

El cristiano que respeta su salvación no se goza en el pecado, no lo celebra ni se enorgullece de ello. No ve valores morales en el sarcasmo, en la burla, en los insultos, en la deslealtad, en el fanatismo ni en ninguna otra falta que el mundo hace ver como geniales. La sumisión que señalo no tiene nada que ver con la represión, sino con la entrega. La represión es la forma que tiene el mundo de ver la relación que logran los cristianos con Dios, es inaceptable para el mundo, es injusto, es absurdo, incluso lo hace ver como una tontería, inútil, una pérdida de tiempo y dinero, nada con que relajarse o divertirse, para el mundo es locura lo que se comparado con el sabroso sabor del pecado, por ejemplo todo lo que se obtiene si satisface un deseo inmaduro a costa de una falta humana. El mundo moderno exige una sumisión al pecado, de otra forma no podrá disfrutarlo al cien por ciento.

La ambigüedad de pecar y estar al mismo tiempo bajo la gracia de Dios no radica en el cristiano ni en Dios que ofrece libre perdón, sino que la hacen ver ambigua los pecadores que aman pecar pero al mismo tiempo desean salirse con la suya.  Dios no es ambiguo sino absoluto, en cambio nosotros tenemos un color para cada acción que hacemos, tenemos una medida para cada pecado, incluso consideramos que hay pecados blancos, pecados piadosos, o pecados de compasión, que hay pecados imperdonables, pecados nefandos, y pecados consientes e inconscientes. Lo cierto es que ponemos demasiada energía y respeto al pecado y poco nos concentramos en nuestra salvación. Reposamos nuestra salvación en la gracia suprema de Dios, y bloqueamos dichos temas para no confrontarlos. Pero es un grave error tratar de administrar el pecado y aun mas grave tratar de administrar los pecados de quienes nos rodean. 

Romanos 2:14-16
 … cuando los gentiles, que no tienen la ley, cumplen por naturaleza lo que la ley exige, ellos son ley para sí mismos, aunque no tengan la ley. Éstos muestran que llevan escrito en el corazón lo que la ley exige, como lo atestigua su conciencia, pues sus propios pensamientos algunas veces los acusan y otras veces los excusan. Así sucederá el día en que, por medio de Jesucristo, Dios juzgará los secretos de toda persona, como lo declara mi evangelio. (NVI)

Para aplicar una curva o recoveco legal el pecador administrado sabe que no está matando a nadie, no es un violador, se porta bien, no le hace mal a nadie. Nadie extrañara una manzana hurtada del refrigerador o un durazno robado del supermercado, el pecador usualmente ve los pecados pequeños como normales, necesarios para una vida tranquila, puede hacer que de hecho sean divertidos e indispensables para la vida diaria.  El pecador administrado ve a otros pecaderos como hermanos, tiene hermanos muy malos y hermanos no tan malos, pero la idea de saber que todos somos malos lo relaja y le permite pecar, piensa para sí que: ¨…a fin de cuentas, todos los están haciendo… porque yo no…¨
El tiempo y la práctica hacen que un pecador se vuelva una persona inmadura, que aun necesita crecimiento espiritual, que no es perfecto, que es una obra en proceso, un diamante en bruto. A ese nivel a banalizado y a puesto a su servicio personal la salvación de su alma y el evangelio de Jesús. Sabe que si confiesa con su boca que Jesús es el Señor y se arrepiente de sus pecados recibirá el premio mayor. Lo tiene todo planeado, pero… ¿Acaso ese plan es el mismo plan de Dios para la humanidad? El nuevo pacto que hizo Dios con nosotros no es banal, Jesucristo es nuestro salvador o renovador,  el solo concepto debe inspirar grandes cambios en su vida, no puede continuar amparándose en los pecados ajenos, debe hacer suya esta renovación del alma. La salvación se ostenta con energía y respeto, ¿son acaso estos últimos ejemplos sinónimos de esto?

Gálatas 3:19
Entonces, ¿cuál era el propósito de la ley? Fue añadida por causa de las transgresiones
La Biblia nos dice que las leyes fueron hechas para los que las quebrantan…  también nos dice que debemos cuidar nuestra salvación con celo y respeto.
(NVI) -Filipenses 2: 12

(En una tribu aborigen descubrieron a un asesino, lo encarcelaron, en los pueblos pequeños las leyes son pequeñas y simples, pero igual de contundentes que en los pueblos grandes. Su ley declara que el asesino debe cargar al muerto por un tiempo, sentirá el castigo en el peso del cadáver, sus hombros experimentaran en carne viva, se hace responsable de sus actos y los paga, la sabia tribu confía en sus leyes y desea lo mejor para todos sus habitantes, en otros países las penas son más severas, algunos linchan a los que consideran culpables de un crimen, les apedrean y cuelgan de un árbol, y en países más “desarrollados” usan métodos más “humanos” inyecciones letales o sillas eléctricas. )

En nuestra tribu (grupo o iglesia) hacemos cosas similares, entiendo que nuestro “estatus” como cristianos nos de alegría y gozo, pero algunos van más lejos, piensan que ya no son pecadores,  y lo que es peor, piensan que otros son horriblemente pecadores, sin freno o conciencia, aplicamos la ley de Dios para castigar a los demás con sutiles formas de disciplina.  Si vemos que alguien comete faltas lo hacemos que pague, que cargue con su vergüenza un rato, que pida perdón en público, que se humille un tiempo para que aprenda.  A veces somos más barbaros cuando vemos el pecado ajeno, le tiramos piedras, una tras otra piedra lanzada va construyendo a la larga una pesada lápida sobre el pecador,  lo colgamos del árbol más alto para que otros vean lo que pasa con los que actúan mal. O bien optamos por métodos más “cristianos” le inyectamos una dosis letal de indiferencia, le dejamos de hablar, eso matara su orgullo y vera su pecado por sí mismo, lo ponemos en la silla de los acusados y ya con toda la evidencia en su contra, bajamos el “switch,” no para que muera… solo deseamos quemarlo, para que reconozca su pecado. Aplicamos esas leyes nada más, solo porque el cristianismo no nos deja ser más mezquinos.

Mateo 6:14-15
Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas. (NVI)
Romanos 3:20
 …Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado. (NVI)

¿Ya viste lo importante que es tomar conciencia del pecado?... especialmente en tus faltas… no tanto en las faltas de los demás. El pecado es la cosa más fea del mundo, tanto que Dios no puede ni mirar, el pecado es lo más alejado de la perfección, y vamos a ver muchos hermanos caer por el pecado, el maligno no quedara satisfecho por la caída de un hermano, espera también tu caída, esa caída sucede en el momento que juzgas y aplicas ley y castigo contra tu hermano caído, esa es la victoria del maligno contra nosotros como iglesia. La infección se propaga hacia los demás.

Pregunta a alguien si conoce el verso de Mateo 7:1, te dirá - ¿cuál? Le dirás: -“ese que dice… no juzgues a los demás pues serás juzgado” y te dirá que lo conoce. ¿Por qué crees que el sermón de “no juzgar a los demás “es el más recurrido en la iglesia? Porque es la iglesia, lugar y templo de superación personal… ¡NOOO! No es un templo donde voy a aprender a ser mejor persona, no es un templo de la sabiduría, ni es un templo de control mental y espiritual donde recibo “sanaciones.”  No es el templo mercado de lágrimas, ni ofertas de amor. Si bien es un lugar de reunión donde podemos hacer eso y más, pero no es un templo dedicado a esas cosas. No te engañes y reflexiona: ¿A quién o a que has dedicado el templo al que asiste?

La casa de Dios es llamada casa de oración, lugar de reposo y paz... donde se alaba y glorifica el nombre de Dios. Pero mucho ojo, toda esa obra de restauración debe ocurrir principalmente en el corazón de cada uno de  nosotros, tú llevas en ti mismo ese templo… habita en ti el Espíritu de Dios, eres un templo portátil, a donde vas llevas a Dios, lo que dices habla de Dios, lo que escuchas lo oyes de Dios, tus pasos llevan a Dios a los lugares que pisas. No es en el edificio físico y en sus paredes donde debes la mayor reverencia, no está en la forma en que te vistes, ni en el calzado que llevas, radica en la forma que expresas y vives tu relación con Dios. Tú eres casa de Dios, serás llamado a orar, eres lugar de reposo y paz, serás llamado a dar serenidades y armonía, tú alabas y glorificas el nombre de Dios, serás llamado a eso por siempre.

Eres en este templo físico un mero asistente, pero en un sentido espiritual, eres en el templo un hijo(a) y amigo(a) de Dios. Si decimos que todos tienen una labor o ministerio por realizar…  tu labor no es darle la contra a alguien más, sino saber trasmitir a Dios en todos los sentidos que te sea posible hacerlo. Nuestro propósito es infinitamente mayor a ser simples asistentes.

Tal vez no podamos evitar el pecado, pero si podemos evitar practicarlo… nuestra meta diaria está fundada en la ley suprema del amor como mandamiento, a este respecto nuestro entrenamiento es extremo y radical, exige resistencia, fuerza y humildad.

Nuestro propósito es infinitamente mayor a ser simples asistentes, pero por alguna razón no aspiramos a nada más, no deseamos ser como Jesús, nos conformamos con aparentar un dejo de bondad, en acciones lo suficientemente visibles para los demás, como para dar un buen testimonio, nada más. Jamás hemos aspirado a la estatura de Cristo. Creo que la razón es el temor a ser juzgados, a faltar a la ley de Dios, a defraudar a Jesús y terminar como simples minoristas de su verdad.

Si claro, destacamos a quienes realizan dichos actos y los admiramos, pero en el fondo hacemos una idea clara y definitiva: “Nosotros jamás podríamos ser así” por lo que hacemos el juego de intentarlo cuando estamos de buenas, pero que nadie nos agarre de malas o nos colme la paciencia… porque entonces sí que no respondemos. Es en estos momentos donde sabemos aplicar las curvas legales, encontramos la forma de odiar sin pecar, leemos o escuchamos de los juicios morales y consejos de Jesús, pero pocos cristianos los practicamos, pues en el fondo los consideramos extremos. Es entonces que sin darnos cuenta, estamos viviendo una relación con la iglesia, con los hermanos(as) de la iglesia… pero no tenemos una relación con Dios.  ¿Y crees que nadie se da cuenta de eso? Basta con observar nuestro “modus vivendi” o el tan llamado “estilo de vida cristiano” que es el siguiente: “la alabanza bien, el sermón bien, las ofrendas bien, los saludos afectuosos bien… pero al salir del área donde desarrollamos esas actividades, no honramos a Dios porque es virtualmente imposible." Afuera están nuestros enemigos, afuera esta la tentación y el pecado, afuera esta un mundo muy duro que hay que conquistar sin miramientos de amor, paz, paciencia, humildad… Afuera no me puedo controlar, porque sobran detonantes que me estresan y me hacen faltar al más sencillo de los mandamientos. Afuera no hay un Dios poderoso, ni un Cristo amoroso, ni un Espíritu Santo que sea práctico en su forma de guiarme, afuera no leo la Biblia, no hago oraciones ni escucho sermones… ¿a qué horas? Afuera me espera el trabajo, la escuela, la familia, la pareja, los amigos, los muchos entretenimientos, afuera aguarda por mi algo tan importante, pero también son importantes las cosas de la iglesia. ¿Qué podemos hacer? Encontramos formas “practicas” para vivir en paz con ambos mundos, buscamos y experimentamos formas “sencillas” de defensa legal, una ley personal que abogue por nuestro mundo sin traicionar las cosas de Dios.    

Cuando Jesús caminó por este nuestro mundo, vio en su caminar que la gente había encontrado formas legales de esquivar las leyes judías, con el dizque afán de cumplir con la ley había transgredido la voluntad de Dios, al final se habían vendido a sí mismos.
Mateo 21:12-15
Jesús entró en el templo y echó de allí a todos los que compraban y vendían. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas. «Escrito está —les dijo—: "Mi casa será llamada casa de oración" ; pero ustedes la están convirtiendo en "cueva de ladrones" .» Se le acercaron en el templo ciegos y cojos, y los sanó. Pero cuando los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley vieron que hacía cosas maravillosas, y que los niños gritaban en el templo: «¡Hosanna al Hijo de David!», se indignaron. (NVI)

Entras al templo o santuario de Dios, a tu iglesia…. Pero te das cuenta que Jesús desea antes tirar el puesto que has erguido en la entrada, es decir: “Tu razón de asistir a la iglesia, tu falsedad, tu pecado…” todo lo que corrompe tu asistencia viola la ley del tempo de Dios.

Si actualmente nosotros como iglesia pecamos pues hemos convertido el templo en mero punto de reunión para solidificarnos como meros creyentes vigorosos que no plasmamos nada para el reino de Dios… ¿Qué nos espera cuando llegue Jesús de nuevo? ¿Cómo nos encontrará el Señor? ¿Intercambiando bienes humanos por reflexiones espirituales? O ¿nos vera ofreciendo y recibiendo en su tempo lo que se espera y es justo encontrar en nosotros?

Podemos estar haciendo las cosas de manera incorrecta, aquí en una iglesia y más aun fuera de ella, podemos también estar mejorando en muchos aspectos como cristianos… cualquiera que sea tu caso, algo está claro, que al acercarte en busca de Dios al menos por este rato debe ser un momento de calidad y honestidad, no hay lugar para recovecos legales ni leyes o acuerdos, no pactamos con el mundo lo que pactamos con Dios.
Que lástima que no aspires a ser como Jesús, o que solo deseas ser un cristiano "ni fu ni fa". Pero, otra cosa debe quedarnos muy clara, que a nosotros no nos toca determinar, señalar o juzgar a las personas que practican el pecado y quienes son las que no lo practicas. La única ley de esta tribu es la misma que adoptamos al ser adoptados por Dios, una ley justa, equitativa y buena, es amorosa, es inclusiva y perfecta. Nos deslinda de toda vana responsabilidad, no somos abogados ni litigantes, no somos juez ni parte. Somos los que no nos tocó juzgar a nadie… ¡Que alivio¡

Gálatas 5:14
En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: «Ama a tu prójimo como a ti mismo.» (NVI)

Finalmente la tenemos más fácil de lo que pensábamos, nuestra labor es relativamente sencilla, ya que no tengo que juzgar a mis hermanos, ni tengo que aplicar la ley… Tengo solo un ministerio en la iglesia por realizar,  es un servicio voluntario que de hecho me da tantas satisfacciones, y esos logros no me hacen sentir ni más ni menos, solo me hacen sentir bien. El mundo seguirá girando y rompiendo toda regla y ley que ha puesto a su servicio propio, podrá seguir el mundo usando la iglesia y pisoteando la salvación y el evangelio... Pero al día de hoy me alegra saber que yo no estoy en ese equipo y que no deseo jugar en contra de nadie.  En todo caso soy consciente de ser un templo de Dios, lo llevo a donde voy, con quien estoy y por el tiempo que se me predestino. Las reglas y leyes del templo mueven mi conciencia, alertan mis pasos y me advierten de situaciones hostiles, y la fe que tengo en Jesucristo construye en mi corazón el deseo y no la obligación de obedecerle.

Nada mejor que su palabra para hacernos meditar y actuar.
- Tito 3: 1-11
Recuérdales a todos que deben mostrarse obedientes y sumisos ante los gobernantes y las autoridades. Siempre deben estar dispuestos a hacer lo bueno: a no hablar mal de nadie, sino a buscar la paz y ser respetuosos, demostrando plena humildad en su trato con todo el mundo.  En otro tiempo también nosotros éramos necios y desobedientes. Estábamos descarriados y éramos esclavos de todo género de pasiones y placeres. Vivíamos en la malicia y en la envidia. Éramos detestables y nos odiábamos unos a otros. Pero cuando se manifestaron la bondad y el amor de Dios nuestro Salvador, él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia sino por su misericordia. Nos salvó mediante el lavamiento de la regeneración y de la renovación por el Espíritu Santo, el cual fue derramado abundantemente sobre nosotros por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Así lo hizo para que, justificados por su gracia, llegáramos a ser herederos que abrigan la esperanza de recibir la vida eterna. Este mensaje es digno de confianza, y quiero que lo recalques, para que los que han creído en Dios se empeñen en hacer buenas obras. Esto es excelente y provechoso para todos.  Evita las necias controversias y genealogías, las discusiones y peleas sobre la ley, porque carecen de provecho y de sentido. Al que cause divisiones, amonéstalo dos veces, y después evítalo. Puedes estar seguro de que tal individuo se condena a sí mismo por ser un perverso pecador. (NVI)

Estos versos son muy claros y llenos de sabiduría, hablan de la bondad de Jesús como salvador de nuestras vidas, y recalca que la iglesia debe exigirse a sí misma el hacer buenas acciones incluyendo a todos, hace un contraste evidente en como éramos antes del conocimiento de lo bueno, y ahora que somos lavados por el Espíritu Santo que abunda actualmente, se espera de nosotros solo lo mejor.  Al final hace un llamado a evitar las contiendas, evitar a los necios o incorregibles.

No esperes lo peor de los demás, sino lo mejor… como iglesia, exígete y demándate a ti mismo esta condición de bondad, si consideras que no eres suficientemente bueno…  esfuérzate, si las malas obras de tus hermanos te roban demasiada bendición…  suda la gota gorda y da más de ti, no esperes que el esfuerzo de tu hermano sea mayor que el tuyo mismo. El amor o la bondad son acciones difíciles de realizar solo porque es más fácil reírse del débil, y es muy sencillo reclamarle a los fuertes, pero se requiere de valor para decidir ser gentil y bondadoso.

Conclusiones:
La ley del tempo es la que no ofende a Dios, la iglesia no es la empresa, no es el idealismo, el sueño de alguien, la denominación de unos ni la comodidad de otros, Su ley se cumple en el afecto por todos(as,) no solo en la rectitud de una persona o en su perfecto tecnicismo. Porque no obedece quien cumple aparentemente con todo, sino quien cumple básicamente en lo más importante de todo. Es agradable a Sus ojos quien gustosamente acepta amar sin condicionar esa ley suprema.

Podemos orar tal vez diciendo:
- Señor… yo deseo ser fuerte, valiente, digno servidor de tu palabra, no deseo pecar… pero ahora se y confió que mis pecados están en tu control, al igual que los pecados de mis hermanos. Por mi lado, Señor, habrá esfuerzo y no habrá descuido, estaré más atento a ser un templo dedicado exclusivamente a ti, perdóname si venía a tu santuario por otras razones. Crea un corazón limpio en mí, agradable a tu retoro. Amén.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

05 diciembre 2011

Predicación 4.12.2011: LA LEY DEL TEMPLO. Segunda Parte: El pecado personal de mi hermano(a)

Lecturas previas:
- Mateo 7: 1-5
- Gálatas 5:1-15

La humanidad es responsable de múltiples pecados que afectan directamente a otros humanos, el hambre, la violencia y la contaminación son fruto del pecado, y la paga de este es la muerte. Vivimos bajo la gracia de Dios a pesar de estos pecados, y aunque sabemos que somos perdonados, seguimos siendo parte de este sistema global. Nos pueden dar una cátedra de dos horas sobre este tema, pero perderíamos el tiempo, al final seremos indiferentes al pecado humano, porque reconocerlo implica confesarlo, luego implica dejarlo. Los humanos nos declamaros incapaces de dejar cosas por el bienestar de los demás, como el joven rico, a quien Jesús le dijo… deja todo y sígueme.

Isaías 59:2   Pero las maldades cometidas por ustedes han levantado una barrera entre ustedes y Dios; sus pecados han hecho que él se cubra la cara y que no los quiera oír…Prov. 28:13   Al que disimula el pecado, no le irá bien; pero el que lo confiesa y lo deja, será perdonado…

INTRODUCCIÓN

Habrá leído que abordé el tema del pecado en el sermón anterior , (Predicación 30.10.2011: LA LEY DEL TEMPLO, 1ª. Parte: Mi pecado personal) pero no de cualquier pecado… sino de su pecado, en esa forma que tenemos los humanos de pecar pero que hemos sabido hacerlo ver como una necesidad inevitable y moderna que nos lleva a relajarnos de las vicisitudes mundanas. Pecados como la mentira, el robo o el asesinato son abiertamente aceptados como tales,  pero aparte, existen pecados como la idolatría o el paganismo que existen imperturbables incluso dentro de la iglesia…

Parecía injusto que el sermón anterior nos atacara por cada flanco, y que sus duras palabras se posicionaran en los recovecos más inalcanzables de nuestra sociedad, nadie se salva… todos somos pecadores. Lo grave del asunto es que la mayoría de las actividades citadinas requieren de faltas gravísimas contra la humanidad, la naturaleza y contra Dios, y esta verdad se ha catapultado en un falso olvido, las faltas del ser humano moderno están en total descontrol, ya no hay remedio, estamos perdidos y a la deriva como especie, pero… de que nos sorprendemos… recordemos que esa es nuestra paga, el pecado no conduce a lugares eternos sino a sitios de mortandad,   “nos sorprende el hambre y la pobreza mundial pero, nos hemos declarado incapaces de poder hacer algo trascendental al respecto de este pecado, debemos seguir con nuestras vidas”

El pecador moderado suele comparar sus acciones con los pecados ajenos, las nuestras son siempre faltas pequeñísimas contra los horrores mundanales modernos de una sociedad abiertamente banal. Pero, “ quien diga que no peca es de hecho un mentiroso, y quien diga que su pecado no es mayor que el de otros es un tonto ilusionista, y quien se enorgullece del pecador es un descarado.”

Solemos preguntarnos porque Dios permite la pobreza, el hambre, la injusticia, la violencia.. etc. Pero… ¿y si fuera Dios quien nos realizará esos cuestionamientos?¿Que le diremos? No podríamos dejar de admitir que somos nosotros los responsables de esas calamidades, aunque usted aparente que no, o finja demencia, ignorancia o impotencia.


1 de Juan 3:4 
Pero todo el que peca, hace maldad; porque el pecado es la maldad…Romanos 14:23  Pero el que no está seguro de si debe o no comer algo, al comerlo se hace culpable, porque no lo come con la convicción que da la fe; y todo lo que no se hace con la convicción que da la fe, es pecado…Santiago 4:17  El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado…
Ok, Ok, Ok… ya entendimos, “todos somos pecadores…” pero los cristianos no cargan con sus pecados, Dios ha perdonado sus pecados, Jesús decidió no prestar atención a sus faltas, usted ha cambiado mucho a lo largo del tiempo desde que conoció el mensaje del evangelio, también usted sabe cuál es el pecado que aun afecte su vida,  unos días no sabe si esta pecando o no, a veces actúa como si ese pecado en particular esta por ser erradicado de su alma y otros días no se le ven planes de dejarlo… lo único que me resta por hacer es esconderlo , y para lograrlo... ha decidido esconderlo en un lugar que a nadie se le ocurra buscarlo… ¿Sabe dónde ? Lo esconderá debajo de otro pecado , uno más  grande , más  visible , y muy… pero  muy ajeno , es decir…  ha decidido esconder su pecado en los pecados de alguien más


Es aquí donde entra el tema de esta segunda parte del sermón, ´ El pecado personal de mi hermano´


Al visualizar que el pecado es algo inevitable en la vida de un ser humano, sentimos que debemos acostumbrarnos a vivir con él en lugar de erradicarlo, más aun en la vida de un cristiano pues el pecado ya no le parece una ofensa a Dios, sino que representa una mancha en su currículo como creyente. Lamentablemente adquiere más habilidades para esquivar su pecado que capacidades de enfrentarlo. Ahora bien, entre cristianos y no cristianos, señalar el pecado ajeno es relajante y aporta una falsa sensación de paz… (Cuando vemos el pecado ajeno, suspiramos diciendo:  ¡Haaaayyy… “qué bueno que no soy como el” “bendito sea Dios que a mí sí me dieron una buena educación” ¨yo seré lo que ustedes digan… pero al menos no soy hipócrita, al menos no soy asesino, no le hago daño a nadie¨ ) Frases como esa son las que dan consuelo a un conformista pecador moderado. Dichas escalas de valores son su placebo diario…   Si usted se  ampara  o esconde de esta forma, debe saber que por mucho que piense que el criticable pecado de su hermano es mayor que el suyo, eso no le deslinda de su propia responsabilidad.  Los cristinanos se amparan perfectamente detrás de la figura de Jesucristo, quien perdona todo pecado que se confiesa.


Nosotros nos amparamos a la tutela de una solución realmente cristiana, a la justicia de Dios que es absolutamente buena. Entonces, si el pecado por si solo es horrible, porqué cargarlo nosotros mismos en nuestros corazones… o pretender esconderlo detrás de los pecados ajenos, y lo que es aún peor, porqué cargárselo a los demás en sus corazones, la respuesta es simple, porque  nos relaja saber que hay gente más mala que nosotros


Hay dos ventajas muy buenas y poco aprovechadas en las personas que entregan su vida a Dios, una es que sus pecados son perdonados, y la segunda es que no tiene que juzgar los pecados de los demás, ¿Por qué son una ventaja? Porque duele mucho concientizar los pecados propios, es reflejo de una madurez espiritual, meta o dominio propio a la que todos debemos aspirar,  y porque duele mucho ir por la vida juzgando a los demás, para ello tiene que ser o muy santo o muy astuto para esconder su pecado, además de todo mantener ese estilo de vida es estresante.


Por ello Jesús nos pide que no hagamos esas dos tareas, solo Dios es incorruptible, perfecto y absolutamente santo y solo Él tiene la capacidad de hacer justicia y de perdonar pecados. No se encargue de su pecado, No juzgue el pecado de su hermano.

USTED NO ES DIOS
. No tiene usted porque tomar el papel de justiciero, al hacerlo niega a Dios y sale de su tutela, peca contra usted y contra su hermano. O bien, adelante… diga lo que piensa de su hermano:  “- es esto o lo otro, merece aquello o lo otro, debería hacer esto y dejar de hacer aquello.”  Ya esta… lo dijo… y se relajó diciendo lo que piensa, nadie le tapó la boca,  usted toma sus decisiones… pero dígame:  ¿Qué se siente ser Dios?  Usted sabe lo que todos deberían hacer, pero amparar su comportamiento a cuesta de los demás es completamente una falta a la ley de Dios. 



Aquí hay algo muy claro, el mundo moderno nos facilita pecar a diario, y el pecado también se presenta en el templo o iglesia… pero mucho ojo porque los cristianos  no practican el pecado , si… estamos escondidos tras la figura de Jesucristo ante el Padre, Jesús es nuestro abogado en un juicio en el que estábamos condenados, Jesús es nuestro salvador en una guerra que teníamos perdida, Él lo adquirió a usted, lo defendió, lo rescató y lo renovó… todo a precio de sangre, siendo Rey se humilló a sí mismo para ser siervo… cosas que dudosamente alguien más haría por usted, la Gracia de Dios es así de indescriptible, pero debemos respetar esta nueva alianza que ha hecho con nosotros.


Isaías 1:18   El Señor dice: "Vengan, vamos a discutir este asunto. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, yo los dejaré blancos como la lana… 1 de Juan 1:9   pero si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios, que es justo, nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad…


Estar amparados bajo su Gracia y Amor es una acción que merece reciprocidad, es decir… Si Dios nos ha dado libertad, no le paguemos con abuso de confianza. Si usted comprende esto muy bien, debe entrar en su mente que las demás personas que le rodean pueden o están pasando por las mismas inquietudes que usted, tal vez en otro nivel, si así lo desea plantear, pero que básicamente está pasando por lo mismo.


Mateo 7: 1-5   …con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.


Si, y entendemos también que hay gente que no respeta nada en la vida, que si les das las bellas perlas de la gracia de Dios y de su evangelio, ellos las pisotean como si fueran basura. Esa posición en la que se colocan ellos mismos no nos debe dar pie a pensar que nosotros tenemos derecho a pisotearles a ellos con juicio, si lo hacemos, nosotros mismos nos ponemos en una posición perjudicial, faltamos a la ley de Dios y eso es pisotear también el evangelio, y… tal vez no lo sepa… pero pisotear el evangelio o la sangre de Jesús es un horrible pecado. Pero, sabemos ya muy bien que la lucha o guerra que pasa la verdadera iglesia en este mundo no es contra el pecado ni contra el pecador, sino contra una fuerza que ya no nos tiene a su merced, el pecador tiene grandes oportunidades, no solo de no pecar, también de arrepentirse, puede adquirir gran aprendizaje o sabiduría al acudir a Dios, y también de dar fruto.


Romanos 5:20  … En lo que atañe a la ley, ésta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia…
Romanos 7:4
  …Así mismo, hermanos míos, ustedes murieron a la ley mediante el cuerpo crucificado de Cristo, a fin de pertenecer al que fue levantado de entre los muertos. De este modo daremos fruto para Dios…



La ley de Dios pide a los seguidores de Cristo que respetemos este templo, su ley y gracia son para todas las personas, aun para esas que consideras perdidas… no te pierdas a ti mismo ni peques en desamor al sentir tu mismo que ya lo tienes todo ganado. NO TE DUERMAS, también se peca dormido. 


Juan15: 17  Éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros.
Gálatas 5:1-15 
En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: «Ama a tu prójimo como a ti mismo.» Pero si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros…. En Cristo Jesús de nada vale estar o no estar circuncidados; lo que vale es la fe que actúa mediante el amor

En la siguiente predicación, o sea... la tercera parte, leeremos más a profundidad como el pecado nos afecta como iglesia, cuerpo o templo, como la ley de Dios se refleja en su amor por nosotros y en nuestra pequeña tribu llamada iglesia SdeC.



(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)