23 julio 2014

Predicación 25.05.2014: Titulo - IMPORTANTE: Lea las instrucciones ante de…


Un corazón dispuesto es completamente capaz de recibir el mensaje más justo que pudiese siquiera imaginar. Aunque aparentemente sabes o crees saber cómo hacer las cosas en tu casa, en tu iglesia o en tu trabajo, nunca está de más leer y leer las instrucciones. Aunque un hogar, una iglesia o un trabajo no tienen un manual de usuario, la vida ha ido marcándote el paso,  y existen parámetros establecidos a prueba y error.  ¿Sabes lo que te arde, lo que te alivia… sabes cuándo callarte, sabes cuándo no opinar y cuándo ser oportuno?

El ser humano puede experimentar durante su corta vida diversas etapas de madurez. Los niños son como una esponja que recibe y recibe conocimientos,  su disponibilidad a escuchar es asombrosa, sus ojos están continuamente en asombro, sus oídos alertas, sus graciosas y pequeñas manos disfrutan la textura de las cosas. Sus padres esperan que descubran lo mejor de la vida. 

Nosotros vamos perdiendo esa inocente capacidad de percepción. Nos volvemos  meticulosos, críticos, egocéntricos y recelosos. Cerramos nuestros parámetros y nos concentramos casi únicamente en  lo que antes aprendimos con tanto dolor.   

Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse; pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere.  Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida. 
Santiago 1:19-21 (NVI)

Perdemos mas al no oír que al hablar, ganamos mas escuchando que interviniendo. Si en un grupo de personas te detienes a percibir cada una de las expresiones que notas de los demás, abrirás un mundo enorme de sabiduría. En cambio nos ponemos en modo de alerta, en lucha por estar ad hoc . ¿De qué nos estamos perdiendo en la vida?  Eso jamás lo sabrás. Pero si te preguntas: “… ¿Por qué otros parecen estar tan conformes, otros parecen ser felices con lo que tienen y nada más, otros parecen haber alcanzado un estado de plenitud no verbal? ¿Y yo, por más que lucho, aprendo, hago y deshago… no mas no doy una?...”  La razón es lo alto de tu voz y lo estrecho de tus oídos. Y si, por sostener un plato, te estás pidiendo de toda la balilla.

Si no podemos mantener la boca callada, menos podemos despojarnos de lo poco que creemos haber logrado… y eso… aunque pueda resultar complicado de ver… es pecado. 
“…Tu, el que si fue pero no estaban…”
“… Tu, el que lo hizo bien pero nadie reconoce tu bondad…”
“… Tu, el que se los advirtió a todos pero nadie te hizo caso…”
“… Tu, el único de todos que cumple, esta… y que hace las cosas por adelantado…”
“… Tu, el más organizado, estudiado, culto… que no le debe nada a la vida… y que estanos obligados a respetar…”

TODOS: Tu, pastor, amigo (a) , hermano (a) , trabajador (a), cristiano (a)… Despójate,   arráncate lo que sabes y te ha hecho tan invulnerable, tan necesario, tan “Tu”… porque te has pasado de la raya sin saberlo. Si eres listo, cierra la boca y abre los oídos, por tu propio bien y el de tu familia, amigos, hermanos… ¡cállate ya y abrázalos! Si buscas en verdad lo bueno, deja tu enojo, tu comportamiento reservado, las críticas con fines de manipulación, chantaje emocional, falsa tristeza, auto-culpabilidad, auto-sacrificio, comportamiento obsesivo… deja el sabotaje de tu felicidad y da un paso adelante callándote la boca. Todo esto solo logra acercarte al pecado en abundancia, todo esto y más, logra que no estés alerta para lo que si importa, tu salvación y la de tus mas próximos.

Yo he oído mucho la frase “- Míralo, calladito calladito… pero cuando habla (… )“ 
Esto es fruto de la atención, de escuchar antes de hablar, de actuar con cautela… pero no tiene nada que ver con ser humilde, ni bueno, ni salvo. La mente esta mas despierta, tanto que se grita así misma.  Y si esa mente y corazón no estaban despojados en realidad, es como si no dejara de hablar por mi mismo en toda ocasión.

La idea que deseo que comprendamos es más profunda… es sobre la humildad de corazón en aras de recibir los mensajes de Dios a fin de nuestro propio bien y de los demás. La idea es callar el orgullo para dar paso a una sabiduría desconocida aun por nuestra edad y aplastada por lo que nos orgullecemos de saber hasta hoy, es como haber ganado mucho conocimiento pero nada de utilidades para el espíritu. 

La salvación es un hecho, porque ahogando el orgullo se destapa la oportunidad de aprender sin fines egocéntricos, se pierde la necesidad de pecar porque descubrimos lo sencilla que se vuelve la vida junto a la sabiduría del mensaje de salvación.  De repente, lo que tanto nos pesaba antes… ahora es carga ligera. Lo que nos quitaba el sueño era un conocimiento extraño que ahora es absurdo, lo que antes me hacia daño ahora es algo que no tiene importancia. Ahora pienso y siento diferente, porque me calle, me despoje, y entro en su lugar un mensaje que causa ese efecto esperado por Dios para mí.
 


(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

Predicación 23.03.2014: DE COMÚN ACURDO.

Esta es de por sí una predicación extraña, está inspirada en un ángel, pero no es cualquier ángel… este ángel es ejecutor de las consecuencias negativas del ser humano, la justicia de Dios es absoluta, y a su gracia estamos amparados muchos por voluntad propia, como por voluntad propia millares han decidido no habitar bajo sus alas ni aceptado la sangre de Cristo que cubre multitud de pecados.

…Y tenían sobre sí al ángel rey del abismo, cuyo nombre hebreo es ‘Abaddon’, en griego ‘Apollyon’ y en latín tiene el nombre de ‘el Exterminador.’Apocalipsis 9:11 (Vulgata)

…Un estremecimiento invade a los muertos,  a los que habitan debajo de las aguas.  Ante Dios, queda el sepulcro al descubierto;  nada hay que oculte a este destructor. Job 26:5-6 (NVI)

…Convocó entonces Moisés a todos los ancianos israelitas, y les dijo: «Vayan en seguida a sus rebaños, escojan el cordero para sus respectivas familias, y mátenlo para celebrar la Pascua. Tomen luego un manojo de hisopo, mójenlo en la sangre recogida en la palangana, unten de sangre el dintel y los dos postes de la puerta, ¡y no salga ninguno de ustedes de su casa hasta la mañana siguiente! Cuando el Señor pase por el país para herir de muerte a los egipcios, verá la sangre en el dintel y en los postes de la puerta, y pasará de largo por esa casa. No permitirá el Señor que el ángel exterminador entre en las casas de ustedes y los hiera. Éxodo. 12:21-23 (NVI)

… Todo eso les sucedió para servir de ejemplo, y quedó escrito para advertencia nuestra, pues a nosotros nos ha llegado el fin de los tiempos. Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer. Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir. 1 Corintios 10: 11-13 (NVI)


La sangre de Cristo nos cubre y nos salva de la destrucción, pasa de largo el exterminio, Dios no ejecuta condena sobre sus hijos e hijas. Ciertamente esta verdad y esta promesa nos hacen sentirnos fuertes y seguros.  Con todo y esto, estamos obligados al pacto que Dios ha hecho con nosotros y al acuerdo que tenemos nosotros con Dios. Una tentación se manifiesta, y esta nos da señal de que la destrucción sigue latente fuera del amparo de su sangre protectora.  Yo podría cubrir mí puerta de la sangre salvadora de Cristo, pero podría no vivir dentro de esa casa y sufrir del exterminio.

Inspirado en estas escrituras, un director de cine realizó una película surrealista, donde un grupo de burgueses se ven (sin razón alguna) imposibilitados de poder salir de una casa, poco a poco van perdiendo todos los modales y desesperados comienzan a mostrar comportamientos atroces. El Ángel Exterminador. (MEX. 1962)

No podemos salir de la casa durante el exterminio.  ¿Te imaginas una semana encerrado en una casa con doce personas más? Una docena de personas, cada una con su particular carácter, pronto todos pierden la pose, todos sentirán hambre y sed, pronto algunos darán ideas para poder sobrevivir y así mismo otros argumentarán esas ideas… ¿y si dura más que una semana el encierro? Hasta los más nobles se convertirán en bestias. Unos en su locura escaparan del lugar cometiendo suicidio, otros buscarían razones y culpables para explicar tal encierro. Al final veríamos a cada quien tal y como es, probados nuestros corazones y desabrigados del mundo.   

Esta situación se puede ver dentro del hogar, en un salón de clases, en una iglesia. Superficialmente todos actuamos según las reglas sociales, pero en cuanto nos encrespan, salimos… pero no todos pueden salir de sus casas y escapar de sus padres, no todos pueden escapar de sus trabajos, no todos pueden escapar de su propio gobierno. Los que lo hacen: solteros adinerados sin apego a la familia, millonarios que las pueden todas, extranjeros exiliados y mojados que lo apuestan todo a la suerte… si, y aun ellos perderían su pose ante el exterminio. Los que viven pegados a la familia, al trabajo, al país porque no pueden o no quieren salir, se ven obligados a convivir entre sí. Y es aquí en este punto en el que se puede probar la razón verdadera por la cual somos cubiertos por la sangre de Cristo, y no salir de casa sino hasta pasado el exterminio.   

Les daré un ejemplo sencillo, esta es una carta de un personaje ficticio que vivió en casa pero que no se amparo a la sangre y no supo convivir en grupo, sino que tomo las riendas de su existencia y salió a probar suerte en la vida: 

Querido diario: ¿Soy Egipcio o soy Israelí? ¿Qué representó por fuera y que representó por dentro? Por fuera podría dar a la idea de ser una buena persona, bajo los parámetros de una sociedad ordenada que no le hace mal a nadie, pero a las primeras de cambio aflora mi verdadero yo, el que no tolera el pacto que Dios ha hecho para mí y que desobedece el acuerdo que hice con Dios antes. No deseo sentirme obligado a realizar más que los deseos propios del estilo de vida que he pintado para mi mismo… Soy del pueblo de Dios (Israelita) pero vivo en Egipto. Es decir, soy de Cristo, acepté el nuevo pacto,  pero vivo en Monterrey, una gran ciudad que tiene para mí, infinidad de estilos de vida. Para ser sincero, me siento más obligado a divertirme con mis amigos, en mi hogar y con mis padres, a mis metas personales, etc... me obligan mas esas cosas que efectuar algún servicio para el ministerio de Cristo, “al menos soy honesto” No soy como los hipócritas feligreses, que aunque no faltan un domingo a la iglesia, estoy seguro que bajo el agua y donde nadie mira harán peores cosas que yo.” No me juzguen, no soy mala persona, pero bajo circunstancias críticas…. Wow… por la histeria sería capaz de aplastar a alguien en caso de incendio, no dudaría en robar por hambre, o mentir por dinero… es decir, todos somos parte de la corrupción… ¿no es así? Pero sé que Dios no dejara que lleguen a mi tales tentaciones, porque por ahora, y gracias a que Dios me ha bendecido enormemente, tengo dinero, amor y trabajo. A mi manera alabo a Dios, no en su casa o bajo su pacto, pero si bajo el régimen de mis condiciones laborales, familiares y sociales. Después de todo, el está en todas partes, no creo que llegue a mi tal exterminio, esa es ahora mi fe. 

Esta carta refleja el momento exacto en que una persona rompe con su entorno, pero es una ilusión su escapismo. Rompe con sus padres para entrar a otro encierro, la soltería, rompe con la soltería para entrar al yugo, rompe con el yugo para entrar al divorcio, rompe con un trabajo para apegarse a otro, rompe con un amigo para atarse a otro, rompe con una religión para entrar a un estilo de vida, filosofía moderna u otra, rompe con un vicio y se hace de otro, etc… ese es el encierro del que no podrá escapar nunca por sus propios medios.

Lo ideal sería aprender a sobrevivir en su propio ambiente. En cuyo caso la meta es desarrollar valores para sobrevivir plenamente en su entorno mismo, por ejemplo la armonía, el bien y la justicia, que puede llevar a la paciencia, la honestidad y la bondad. Cero cinismos, crueldad y egoísmo. Sin embargo el mundo nos hace creer que podemos salirnos del lugar en el que no sabemos convivir, nos hace creer que podemos romper con nuestro círculo, “…¿yo no tengo porque soportar esto?...” Pero al salir vamos a otro círculo, hasta llegar al aislamiento mental y desquiciante. Así que no logrará construir algo sólido, negando y negando constantemente que estemos todos obligados a convivir como humanos, y los creyentes estamos obligados (de común acuerdo) a convivir como cristianos.

Los creyentes sabemos que solo la sangre de Cristo es la que nos reconcilia con Dios, es entonces que rompemos con todo tipo de esclavitud. En Dios se termina todo lo del mundo, las cosas viejas pasan y no se repiten eternamente como círculos. Esa es la única forma de escapar del exterminio mental que nos estresa día con día. 

“…Ya tengo mi vida cubierta con la sangre de Cristo, pero convivo con personas que no me hacen plenamente feliz. ¿Qué puedo hacer? “
1.- Considera que las personas con las que estas jamás serán como tú deseas que estas sean. 
2.- Trata de ser sincero sin ser cínico, practica la honestidad y la bondad.
3.- No trates de escapar, es inútil. Busca un punto en el que todos estén de acuerdo.   

PONGÁMONOS DE ACUERDO.
Un acuerdo es, en derecho, una decisión tomada en común por dos o más personas. También se denomina así a un pacto, tratado o resolución de organizaciones… Es la manifestación de una convergencia de voluntades con la finalidad de producir efectos vigentes. El principal efecto del acuerdo es su obligatoriedad para las partes que lo otorgan naciendo para las mismas obligaciones y derechos. Es válido cualquiera que sea la forma de su dedicación, con un objeto cierto y que no sea imposible.

Estas palabras llaman totalmente mi atención:
- Derecho (orden de la conducta humana en sociedad)
- Decisión (producto final del proceso mental-cognitivo)
- Común (de Comunidad que comparten elementos en común)
- Pacto (convenio o tratado solemne, estricto y condicional)
- Convergencia (Unión de dos o más cosas que confluyen en un mismo punto)
- Voluntades (que se expresa de forma consciente / para decidir y ordenar la propia conducta)
- Vigencia. (Periodo de tiempo en vigor o en uso)
- Obligatoriedad (de cumplir o hacer una cosa)
- Posible. (que puede ser, existir o suceder)

Nosotros hicimos un acuerdo con Dios, y él con nosotros, pero también resulta que mientras se efectúan por completo los tiempos de su palabra, debemos estar en esta casa, de la cual no tendría sentido huir. Tomemos en cuenta una cosa, la salvación que se efectúa en Cristo no es solamente contra el exterminio, también causa su sangre un efecto entre nosotros al momento de que cohabitan en un mismo sitio. 

“…El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. 18 Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras.” 1 Tesalonicenses 4:16-18 (NVI)

Si crees que estas en Cristo, cubierto por su sangre y bajo su techo quiere decir que existe en ti el ánimo y la espera. Quienes están a tu lado podrían percibir ese ánimo en ti. De no ser así, tu o las personas que están a tu lado están huyendo del amparo de esa sangre y el desánimo junto con la indiferencia crecen silenciosas, construyendo un fundamento arenoso opuesto al de Cristo. Dicho de otra forma, todos los que se alejan de Cristo (mucho, poco o más o menos) están técnicamente fuera de Cristo, están en contra misma de Cristo o jamás han sido de Cristo.

Aun cubiertos con la sangre de salvación, todo llega a nuestra puerta, como una fuerte tentación que nos puede decir: “aléjate… ya has tenido suficiente, ya eres salvo… relájate y piérdete…ven afuera… lejos de su sangre.” ¡Que miedo! Pero no… las tentaciones son extremadamente sutiles, disfrazadas de verdad, bienestar y alegría…  son como un imán difícil de ignorar, nos llama el mundo tan intensamente que opaca cualquier servicio o ministerio. Pronto le hacemos el feo a la iglesia y a sus files, su compañía no solo es indeseable, también es fanática e hipócrita. En el momento menos pensado ya estas fuera del amparo celestial, confundes los bienestares materiales, familiares y laborales con bendiciones. Pero debes saber que las bendiciones son bienes que conllevan un propósito para el orden celestial, en cambio los bienes terrenales solo traen consigo bienestares perecederos. De ellos no podríamos darnos cuenta sino hasta pasado el exterminio, donde se consumirá todo, menos las cosas y personas que el destructor no podrá tocar por causa de Jesucristo.

La intención de esta predicación no es en lo absoluto asustar a nadie, por el contrario, el apóstol Pablo dice que estas palabras deben causar ánimo entre nosotros, en todo caso la intención es remover la conciencia humana, principalmente porque bajo las cotidianidades del mundo y nuestros caminares, llegamos a avanzar tanto y tan lejos que pasamos por alto que el lugar que estamos pisando no es casa de Dios, ni es habitación de consagrados, podemos no saber que estamos saliendo de la puerta y que estaremos expuestos a fuerzas que no tienen propósitos imperecederos.  

El ángel del abismo, conocido en la Biblia como ‘Abaddon’ tiene la facultad de destruir, comienza desencadenando plagas, una a una… al principio una plaga podría ser molesta y poco dañina, pero plaga tras plagar tras plaga tras plaga… la sensación es insoportable. Sin embrago incluso la muerte huira de la humanidad. Nadie que haya vivido o viva fuera de Cristo o lejos de la puerta consagrada con su sangre, podrá salir de eso. Si hoy el mundo nos ha hecho des-holgados y que libremente podemos aislarnos de quien es una plaga para nuestra vida. El orgullo humano será puesto frente a una pared irremediable. Aunque suene a cliché religioso… diré que hoy y todos los días es momento de practicar una vida cubierta todo el tiempo y en todo lugar bajo la sangre de Cristo.

DTB.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)


24 diciembre 2013

Predicación 22.12.2013: HECHO EN CASA.


“… mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, a pesar de ser dueño de todo. Al contrario, está bajo el cuidado de tutores y administradores hasta la fecha fijada por su padre. Así también nosotros, cuando éramos menores, estábamos esclavizados por los principios de este mundo. Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, a fin de que fuéramos adoptados como hijos. Ustedes ya son hijos. Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡*Abba! ¡Padre!» Así que ya no eres esclavo sino hijo; y como eres hijo, Dios te ha hecho también heredero. Gálatas 4:1-7 (NVI)

¿Has soñado (como en las novelas) en recibir herencia? ¿Has fantaseado (como en un comercial de turismo) en tener una casa en la playa? ¿Has pensado en la amenaza del futuro (como en una epidemia mundial) sin médicos o medicinas? ¿Has visualizado tu vida (como un soltero viejo y sin la compañía del amor? ¿Ya no te llena ser parte de un grupo eclesiástico? ¿Buscas algo más… algo menos…?
Aprende a ser feliz, no dejes que esos pensamientos terminen por esclavizarte, antes eras eso, ahora eres hijo de un Dios viviente, ahora eres hermano de Cristo, hijo del Dios que nos hizo familia. Tu hogar ahora es donde habla el espíritu. 

Nosotros como creyentes en Cristo tenemos libertad y acceso a una impresionante esperanza de vida, el Espíritu Santo hace una labor en quienes saben oír y seguir su luz, la presencia de Jehová se manifiesta en milagros  diarios perceptibles e imperceptibles. Su Gloria nos alcanza, y solo vemos el 1% de su magnitud. Por fe hemos deicidio agradar a Dios en amor y verdad. Acabo de resumir en pocas palabras la base de nuestro dogma como iglesia. Con todo y esto, la felicidad que experimentamos no es algo que se construyó de la noche a la mañana, tampoco es algo que podamos robar durante uno o varios momentos de euforia emocional, rodeado de nuevos amigos, nuevas relaciones afectivas, viejos amores desatendidos o entre familiares que no saben nada o poco de nosotros mismos.

¿Qué es lo que más deseas actualmente? Se honesto: ¿Vivir en la playa, ganar la lotería, tener salud, amar y ser amado?

Una persona extremadamente pobre podrá lograr la felicidad inmediata si repentinamente consigue un millón de dólares,  una persona rodeada de un ambiente hogareño muy deficiente podrá lograr la felicidad inmediata si repentinamente le regalan una casa junto a la playa. Una persona sumamente inmadura, insufrible y fastidiada podría lograr felicidad inmediata si repentinamente encuentra el amor incondicional de una persona. Una persona que sufre de extremo dolor físico podría lograr felicidad inmediata si repentinamente encuentra la cura definitiva de su enfermedad. 

Nosotros no somos pobres en extremo, no somos vagabundos, no somos odiados del todo y no estamos en etapa terminal de salud. Si se presenta el amor, el dinero, los paraísos turísticos y la salud, eso no nos garantiza la felicidad. Conocemos gente con dinero que no es feliz, conocemos gente que goza de salud pero no se ha cuidado del todo, conocemos gente con casa o vivienda pero no terminan por estar contentos con lo que en ella esta, etc.

En los países latinos como España, Francia o México… la plenitud se da por momentos abundantes de compañía, entre amigos o familiares. En contraste en los países anglosajones y germanos, la plenitud se da en momentos de soledad.

Recuerdas un amigo o amiga que durante un corto tiempo convivio contigo, te sentías muy bien a su lado, reían, se llevaban de maravilla y gozaron de momentos muy agradables. Ahora compáralo con alguien que está continuamente presente en tu vida. Estoy seguro que del amigo que se fue guardas recuerdos muy bellos, dichos recuerdos se han congelado en el tiempo, en cambio del amigo presente guardas y desechas múltiples situaciones de convivio. Has llegado a odiarle, quererle, extrañarle, soñarle, educarle, sobrellevarle y en fin… mil y un detalles.  Por alguna razón social o cultural, pensamos que un árbol es bello por su follaje, cuando lo más bello del árbol son sus raíces. Es tan grande un árbol sobre el suelo como debajo del suelo.

La verdad es que son las relaciones que han echado raíz las que perduran, podemos decir que amamos a un amigo que se fue o partió, pero eso es en realidad una falacia, un producto falso y plástico fabricado de la imaginación, la realidad es la tangible relación visceral sostenida y cimentada por la vida. 

Está comprobado casi científicamente que la felicidad se puede construir, que no llega por suerte o por la casualidad. Las personas que están ahora aquí con nosotros representan la proximidad más auténtica y única que tenemos para construir y practicar la felicidad. No es obra de la casualidad, del mundo o de la suerte (como nos lo han hecho creer.) Los que estamos aquí juntos hemos sido unidos por obra de Dios.

En la juventud la tendencia es de sostener una agenda muy amplia, sin embargo los adultos mayores ven un alto decrecimiento de este aspecto. Nosotros que vivimos en un país donde la compañía es primordial, la felicidad y la plenitud se concentran en una cosa. Compañía. Lo que amerita una amplia disponibilidad para construir la felicidad en relación a las personas que nos rodean.

Definitivamente, la felicidad es algo que se construye, y son múltiples elementos que conjugados con sabiduría, inteligencia, dedicación, tolerancia y amor fraternal se van develando conforme crecemos en cada aspecto de la vida. Un sentido agudo de la hermandad, amistad, familiaridad y caridad son ingredientes básicos.   

- La familia son las personas de las que nos rodeamos invariablemente, hemos tenido que amar a la familia en base a ejemplos y apoyo paternal.

- Los amigos son las personas de las que nos hacemos rodear (nótese la palabra “hacemos”) hemos tenido que amarlos en base a las necesidades sociales y a convicciones personales.

- La familia de Dios son las personas de las que Dios nos ha hecho hermanos (as) en Cristo, hemos tenido que darnos cuenta que los amamos por causa misma de Dios. No solo somos familia, somos además muchas cosas entre sí, somos un solo cuerpo, tenemos en común un mismo ministerio, un espíritu verdadero, vamos al mismo lugar y somos guiados por el mismo estrecho camino. Conocemos nuestras debilidades porque padecemos de lo mismo, conocemos nuestras fortalezas porque nos alimenta la misma esperanza de vida. 

“…En amor nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad,  para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.” Efesios 1:5-6 (NVI) /  “…ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios…”Efesios 2:19 (NVI) “…Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios…” Romanos 8:14 (NVI) /

Convivir y servir en una iglesia es estar en casa, en nuestro hogar, entre familia. Todo lo que hacemos juntos es hecho en casa, y ese es el mejor regalo que nos podemos dar mutuamente, un regalo imperecedero, construido en el gozo de nuestro Señor, quien nos anhela como familia, como sus hijos, como hermanos en Cristo. Construyamos lazos profundos de amistad y amor como fuerte soporte en compañía. Si bien muchas cosas nos pueden hacer sentir bien, como la comodidad de una vida solvente, amores emocionales, salud y un techo donde dormir, pero el fundamento y piedra angular de nuestra felicidad es el amor que nos une como iglesia. El parte aguas de nuestra nueva condición humana como creyentes quedo marcado con el nacimiento de Jesucristo. Regala a otros este mensaje que será la mejor forma de lograr la felicidad que está en vías de plenitud. No hay mejor forma de mostrar ese regalo a otros sino con la formación de ser mejores amigos y hermanos, a fin de cuentas estamos siendo participes de una herencia que ha sido destinada a todo aquel que cree en el evangelio liberador de un niño que nació con ese propósito. El mejor regalo de Dios a la humanidad fue motivado por el amor que siente por nosotros, y ese amor nació en su casa, un Padre y un hijo… un espíritu que nos mantiene en esa unidad.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

28 octubre 2013

Predicación 27.10.2013: AUTOR DE NUESTRA LIBERACIÓN.

El alma se cree libre, única e infinita, pero ha sido engañada con el fruto mortal. Siente que es presa del cuerpo, aunque individualista y pensante es en realidad un caos de ideas que trabajan a mil por hora, no sabe o acepta la renovación, no se acostumbra con facilidad a la autoridad del espíritu.  Nuestra personalidad se encuentra entre dos fuerzas que opacan y alteran su función primaria, no sabe qué hacer junto al cuerpo y no sabe que escuchar del espíritu. Por ello hemos sido comprados a precio de sangre, el sacrificio de Jesús fue su cuerpo, receptáculo del dolor y de la alineación de toda profecía, propósito, destino, decisión y amor. Es posiblemente el alma la que decide ir o venir, arrastra el cuerpo y afecta el espíritu, sin embargo existen tiempos (cortos o larguísimos) en los que decide permanecer inerte ante la magnificencia de Dios. Solo se pude tomar conciencia del poder espiritual cuando se convierte en una totalidad de ideas y de hechos. Cuesta trabajo entregar la voluntad a Dios porque guardamos celosamente el poder sobre el cuerpo y el espíritu. Por ejemplo, podrían conmovernos los cantos que interpretamos en honor a Dios, en letra pueden ser simples frases que, cantadas con plenitud de conciencia, se vuelven una adoración al saber que no nos hemos entregado a un ser inexistente, inventado por la religión humana, sino que adoramos a un Dios creador de la vida misma quien es el autor de nuestra liberación y que dependemos de su gracia.

“Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”. 1 Ts.5: 23 (NVI)

- Siendo inteligentes, el alma se va a creer superior al cuerpo y al espíritu.
- Siendo estúpidos, el cuerpo se cree superior al alma y al espíritu.
- Siendo místicos, el espíritu se cree superior al alma y al cuerpo.
Las cosas pudiesen funcionar así en este mundo, incluso en todas las religiones conocidas.
Somos presas de la casualidad, los que no saben nada de cristianismo se hacen budistas de moda, los que no saben de salud física se vuelven enfermizos prematuros, los que no tienen conciencia de la realidad se vuelven presas de múltiples ilusiones emocionales. Sucumbimos fácilmente porque no somos libres de las ataduras del alma.

Pero todo esto es inútil ante el dominio celestial. Dios trae libertad y vida, no la que el mundo da, ni como la habías conocido antes, sino una libertad superior a la conciencia misma. Es algo fuera de este mundo, estoy hablando de una dimensión aun no contemplada por la vista humana. Es correcto que Dios es invisible, solo lo es ante esta dimensión mundana. Cuando llegue la renovación total del cuerpo y del alma, veremos a Dios en toda su plenitud porque se nos darán nuevos ojos, nuevas formas de mirar, se adaptara el cuerpo para lo celestial.

Por ahora, cada alma piensa y siente de manera individual, la única forma posible de lograr armonía y orden es la espiritual. La palabra de Dios nos exhorta a convivir en un mismo espíritu, nos dice que somos un solo cuerpo, el de Cristo. Esta es nuestra herencia, recurso del testamento que tenemos. Estamos indagando y conociendo la voluntad de Dios para la humanidad por medio de las escrituras bíblicas, por medio del trabajo ministerial que se desarrolla entre los hijos e hijas de Dios, por medio de la comprobación que causa un efecto trascendental en nosotros como iglesia. Nos damos cuenta cuando convivimos como familia, nos damos cuenta cuando otros no han logrado ser parte de esta familia, nos damos cuenta cuando se contraponen otras ideas teológicas y otros dogmas contrarias a las absolutistas.

Los que no saben nada o poco de lo suyo (del la historia, poesía, profecía y evangelio del Cristo) se hacen budistas de moda, así no funcionan el cuerpo de Cristo, así no se construye una iglesia. Aunque esté de moda el ecumenismo, no vamos a funcionar así. Nuestra herencia es la que estudiamos en la escuela dominical del cristianismo, la esculcamos, y después, cuando hemos asimilado correctamente la voluntad de Dios, cuando entregamos nuestra alma individualista, cuando tenemos conocimiento de nuestro cuerpo y cuando ponemos en función el espíritu a favor de la gracia sobre gracia… es entonces que en todo caso seríamos capaces de vislumbrar las diversas espiritualidades que rigen esta era moderna.

El mundo ha logrado amalgamar todas estas espiritualidades en una, tan peligrosamente que casi todos las aceptan como elocuentes diálogos 
aspiracionales y existenciales, no demandan nada a nadie… como el cristianismo moderno no requiere tampoco de un compromiso espiritual. Seth Godin, director de yahoo dice que "Los productos (y, añado, los servicios) se venden debido a que los consumidores compran lo que desean y no lo que necesitan. Las necesidades son prácticas y objetivas, los deseos son irracionales y subjetivos. Realmente no importa lo que se venda, la mejor forma para crecer económicamente consiste en satisfacer los deseos, no las necesidades." Por ello la sociedad ha convertido a Dios en un producto de la espiritualidad, en cuyo caso se vende según los deseos del corazón y no las necesidades espirituales. Las iglesias mas auténticas no son las más populares en el mercado porque no ofrecemos o damos lo que la gente desea (placebos y superficialidades cómodas) sino a un Dios vivo que implica de una relación íntima y en continua revelación. El autor de nuestra liberación demanda que no tengamos en poco dicha salvación.

“…Yo soy el camino, la verdad y la vida (- dice Jesús)…”Juan 14:6 (NVI) /  “…porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos. ..” Hch. 4:12 (NVI) / “…¿quién podrá salvarse?...” Mt 19:25 (NVI) / “…En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido…” Ef. 1:13 (NVI) / “… Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos… Hch 16:31. (NVI) /

De aquí también la importancia de la salvación, desde el aspecto individual y comunitario.
Todos somos seres con alma, cuerpo y espíritu… la mayoría de los seres humanos son de alma individualista, de cuerpo corrupto y de espíritu dormido. Son en su mayoría las personas asépticas (carentes de las emociones ideales o de los sentimientos idóneos, carentes de compromiso.) Una minoría (por demás casi nula) de personas son propiamente espirituales, que viven el éxtasis propio de una relación íntima con Dios. La Biblia describe algunos personajes ejemplares de esta espiritualidad auténtica, sus testimonios alcanzan un nivel honorable dentro de esta escala. Nosotros tal vez no aspiramos a nada de ese éxtasis, siendo que al menos debiésemos aspirar a una relación espiritual definida, pero ni eso somos, ignoramos y no buscamos conocer a Dios en su plenitud, nos esquinamos justificados por el cliché de la torpeza humana, la imperfección, jamás seremos y desearíamos ser mártires. Solo con pertenecer al cuerpo de Cristo estamos felices, nuestro gozo si parte de nuestra salvación pero no nos atrevemos a ir al éxtasis de la espiritualidad. Somos como una parte inerte del cuerpo que insiste en no saber lo que ocurre a su alrededor.

“… Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu. Porque el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.  Si el pie dijera: Porque no soy mano, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo.  Y si el oído dijera: Porque no soy ojo, no soy parte del cuerpo, no por eso deja de ser parte del cuerpo.  Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿qué sería del oído? Si todo fuera oído, ¿qué sería del olfato? Ahora bien, Dios ha colocado a cada uno de los miembros en el cuerpo según le agradó.  Y si todos fueran un solo miembro, ¿qué sería del cuerpo? Sin embargo, hay muchos miembros, pero un solo cuerpo. Y el ojo no puede decir a la mano: No te necesito; ni tampoco la cabeza a los pies: No os necesito. Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella, a fin de que en el cuerpo no haya división, sino que los miembros tengan el mismo cuidado unos por otros. Y si un miembro sufre, todos los miembros sufren con él; y si un miembro es honrado, todos los miembros se regocijan con él. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno individualmente un miembro de él…” 1 Corintios 12:12-27 (NVI)

Al parecer todo en el cuerpo es útil, pero existe el apéndice, el cóccix y la muela de juicio que fácilmente pueden ser expulsadas del cuerpo, si nos viésemos dentro de ese cuerpo de Cristo, tal vez podríamos notar que en algunas etapas de nuestras vidas hemos sido, boca, ojos y manos, y que en otras ocasiones hemos sido pies y hombros, e incluso hemos sido panza y dientes, hígado y piel. Lo más importante es saber que ese cuerpo es UNO y que ha sido bautizado por el Espíritu y que somos parte de él, guiados por la cabeza que es Cristo. Tú como miembro de ese cuerpo has sido llamado a experimentar el éxtasis del Espíritu Santo, pero es tu decisión permanecer inerte ante ese hecho o escuchar la voz del espíritu.

Dejemos de escondernos, la santidad no se logra por méritos propios, sino que es un estatus que se nos ha concedido a todos los creyentes de la fe en Cristo. Si tú has creído, obedecido y aceptado a Cristo, ya has sido apartado con el propósito de dar testimonio de esa fe. Nuestro error es relacionar el cuerpo con los valores espirituales, es precisamente el alma engañada la que nos lleva  a determinar cero metas en el camino espiritual. Cerramos todas las puertas, nos conformamos con mirar desde una ventana entre abierta lo que hay lejos en el horizonte espiritual, lo vemos como una frontera inalcanzable. Este pesimismo tiene deshonrosas consecuencias para el cuerpo completo de Cristo, decimos que somos partes del cuerpo de Cristo que estamos ahí pero que no cumpliremos una función primordial. Pensamos que hay personas que son el corazón de la iglesia, al decirlo nos auto programamos para no ser indispensables en el cuerpo. ¿Podrá ser alguien la mano derecha de Cristo? No estoy diciendo que las personas sean útiles o no para el cuerpo, no lo digo como materia laboral, lo digo en el aspecto espiritual.

Es decir, la motivación de la espiritualidad esta en proporción a lo cerca que necesito estar de Dios, “porque lo amo, estoy enamorado de Dios y deseo estar cada día mirándole, anhelo comer tres veces al día de su palabra, tenemos interesantísimas charlas que no quiero que terminen.” Sin embargo estamos auto programados para ser simples espectadores de las expresiones espirituales, eso nos deslinda de un compromiso, no tenemos que expresar o sentir nada que comprometa nuestro propio cuerpo. El alma de un pobre creyente esta en defensa de su cuerpo, es indigente en la casa de Dios, es dependiente de un bastón llamado “excusa” para caminar, es capaz pero decide ser incapaz de volar. Dentro, en el cuerpo de Cristo, serían parte de, sin embargo se considerarían a sí mismos parte indigna.

Para buscar en el cuerpo de Cristo un diagnóstico que dé luz y cure nuestros males, debemos ser directos y buscar la raíz del mal, siendo tu el paciente, no te fíes del ejemplo en las personas, fíjate exclusivamente en ti… y mira cual es la parte que sale sobrando en tu relación con Dios, ya sea que seas un simple cristiano contemplativo o que estén buscando una relación espiritual con Dios, la siguiente lista podía dar una idea de lo que el cuerpo necesita de ti:

1 - Podrás considerarte como el APÉNDICE del cuerpo, que no tiene aparente utilidad. Es posible que en los inicios del cuerpo aspirabas a una función aun hoy no definida, y que cuando te inflamaste de orgullo, necedad y pecado, te expulsó el cuerpo como consecuencia de tu enfermiza notoriedad. Considera que fuiste llamado para algo más extraordinario que el olvido.

2 - Podrás ser como un PEZÓN MASCULINO, que llegaste a la iglesia como un comodín, estabas ahí a la expectativa de tener una función determinada, pero jamás decidiste cual sería, seguiste ahí como mero recordatorio de lo que pudo ser algún día, (servir como conducto de alimentos primarios para los bebés espirituales.) Hoy eres solo un adorno inocuo de lo que pudo ser y no es. Reconsidera que puedes ser diferente, crecer, evolucionar y renovarte, fuiste llamado para algo más extraordinario que solo estar ahí.

3 - Podrías se como el BELLO CORPORAL, que fuiste importantísimo y útil para proteger de las inclemencias de la iglesia en tiempos de angustia y frialdad. Diste calor espiritual, sigues en la iglesia, estas en el cuerpo, pero solo como algo que es percibido. Si se planea la depilación del cuerpo, estás perdido. Y es lógico… el cuerpo requiere en su renovación de la frescura y el aire de nuevas relaciones espirituales. No estorbas, estas ahí, pero si no estás da lo mismo. Considera que fuiste llamado no solo para una función superficial, puedas acrecerte de otras maneras antes de que sea tarde y termines en la basura.

4 - Podrías considerarte la MUELA DEL JUICIO, cada día que inviertes en el cuerpo eres mas y mas una molestia para el mismo, estas en la mira y te dejas sentir, claramente te ubicas en una inminente expulsión, es mas… si por ti fuera, ya estarías afuera, al menos serían felices sin tu amargosa presencia, nadie te extrañaría. Tu expulsión del cuerpo permitiría que otros que si necesitan estar en el cuerpo crezcan con facilidad y destreza. Considera que fuera del cuerpo de Cristo no hay nada imperecedero, intégrate ahora con nuevos valores y se parte del cuerpo. 

5 – Podrías ser un CÓCCIX. La última persona de la iglesia, la que se ubica hasta atrás como cola de perro. Tú creías que le dabas equilibrio al cuerpo, que eras la chispa de la vida, que eras la última coca del desierto, y el tiempo te ubico como todo lo contrario. Causas dolor solo de verte cuando la iglesia asienta su fe en actividades congregacionales y resulta que tú eres el único que no se entero de nada, que eres el único que guardo un sentimiento negativo en cada momento. Debes ser expulsado del cuerpo, por muy adelantado que te sentías. Considera que fuiste llamado para algo más extraordinario que tú mismo.

Es sencillo y simple vivir con todos estos elementos si lo que deseamos para nosotros es una relación simple y sencilla con Dios, el sabe que estas aquí y te escucha cada vez que te acercas con un alma sincera, tu cuerpo tiene demandas (agradecimientos y peticiones) y tu espíritu existe y es sin más ni menos. Se conforma con ser una diminuta flama y le es suficiente como para jamás consumirse.

Pero si tú necesitas de mucho mas, si tú anhelas la riqueza de una relación espiritual plena, si tu alma tiene hambre por los secretos de la voluntad de Dios y si necesitas que tu cuerpo se impulse en cada paso hacia los caminos del Señor, debes extraer definitivamente estas 5 características que estorban para la depuración total de tu relación con Dios. Todo se resume a qué tan intensa necesitas que sea esa relación. Todo padre o madre sabe que (aunque lo niegue) tiene hijos o hijas predilectas, así mismo hay hijos o hijas que saben que son la alegría en los ojos de sus padres, esa sensación es maravillosa. Dios es nuestro padre celestial y somos sus hijos rescatados del mundo, ¿puedes imaginar y anhelar tener una relación inmensurable con tu creador? Si la respuesta es sí… deja de imaginarla y atrévete a vivirla.

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)

21 octubre 2013

Predicación 13.10.2013: ¨GRACIA SOBRE GRACIA¨

Existen dos lados en una moneda, nosotros tenemos la característica de conocer ambos lados, en todo conocemos lo bueno, lo malo… en el edén el hombre/mujer terminó sus días por conocer cada lado, son dos lados del Edén divididos en muerte y vida, dos son los árboles, uno de conocimiento (del bien y del mal) y el otro es el árbol de la vida. Una fuerte tentación, la del conocimiento, la desobediencia humana lo llevó a ser alejado de la vida eterna.

¨…Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron...¨
 Romanos 5:12 (NVI)
Somos adultos y conocemos ampliamente las cosas que nos hacen o podrían provocar los males del cuerpo, del alma y del espíritu. Igualmente conocemos las cosas que podrían hacernos bien. Es decir, mordemos el fruto prohibido del árbol del conocimiento, somos testigos de la muerte y hemos aceptado que moriremos también algún buen día.  Pero la vida se recupera después de la muerte.
¨… ya que la muerte vino por medio de un hombre, también por medio de un hombre viene la resurrección de los muertos.¨ 1 Corintios 15:21 (NVI) “…Sin embargo, vemos a Jesús, que fue hecho un poco inferior a los ángeles, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte. Así, por la gracia de Dios, la muerte que él sufrió resulta en beneficio de todos.” Hebreros 2: 1-18 (NVI)
Gracia sobre gracia… Nosotros somos doblemente agraciados al conocer los dos lados de una moneda, sabemos porque moriremos, pero también sabemos porque resucitaremos. Es extraño, el hombre/mujer primitivo fue tentado a conocer, a tener la sabiduría, lo que lo llevó a saber que simplemente moriría por su desobediencia. Luego, en Jesús, finalmente conoce de su redención y resurrección.

Y, aunque ya no estamos en el Edén, el ser humano ha fabricado su propio edén de plástico a manera de no sentir la necesidad de un Dios. Humanos autónomas, damos vida y extendemos muerte y conocimiento, y si morimos decimos que nos hemos trasformado para auto consolarnos. Muchos disfrutan ampliamente de un bello mundo, en compañía (idónea o no) de personas, disfrutando de los bienes diarios, con deudas o sin ellas, aprendimos a trabajar y a parir, a ganar lujos y a dejar de parir. Disfrutamos aunque el mundo de cae a pedazos, disfrutamos de este edén plástico porque es lo que tenemos y hemos hecho de la humanidad. Aun dentro de una congregación, hemos trasladado estos estándares artificiales a los valores comunes de una iglesia. Hacemos una valoración general de nuestras vidas y en esencia, no pareciese que estemos fuera del Edén, sino en Las Vegas.  

Conocemos los dos lados de la moneda, tanto que tiramos la moneda al aire, y según lo que caiga elegimos cual será nuestro comportamiento diario, semanal, mensual y anual. Decidimos ampliamente “olvidando” que si tenemos vida/muerte mas redención/salvación no ha sido por méritos propios sino voluntad divina.

Uno de los versos más bellos que he leído es este: ¨De su plenitud todos hemos recibido gracia sobre gracia, pues la ley fue dada por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo.  “Juan 1:16 (NVI)
Muy bello, si, pero… … ¿Por qué vivimos mas a la tutela o al yugo de la gracia de los demás, nos domina la gracia del mundo, la del trabajo, la de las enfermedades, la de las deudas, la del amor y el desamor, el miedo mismo a la muerte. Actuamos bajo la gracia de Dios, pero  nos rendimos ante las realidades cotidianas, nosotros mismos producimos vida y muerte, nuestros alimentos incluso son carnes muertas, tóxicos dietéticos, citadinos y sanitarios, aceleramos los pasos de una muerte inevitable y global.

- 42,929,297 personas mueren al año en una población mundial de 7,092, 842,086.

Estamos muertos pero jugamos a estar vivos. La realidad es que el mundo gira a una velocidad impresionante, estamos obligados y condenados a convivir entre mies y putrefacción, estamos obligados a aceptar que somos nosotros los causantes. Vivimos entre riquezas y pobrezas, justicias e injusticias, amores y desamores. Es como aceptar el costo de los lujos a cuesta de las desventuras humanas. Nos hacemos de la vista gorda, pero si lo vemos de manera global, el mundo es en verdad un cementerio gigantesco.
Observa bien la foto del globo terráqueo, y veras que ene esencia es una tumba de millones y millones de personas que hoy no son más que polvo. Buscamos vida en otros planetas… ¿No será porque nos sentimos muertos desde ahora? No nos hacemos a la idea de que el Edén no existe. Se nos fue quitado, junto con la vida. Y la salvación a la que hoy tenemos acceso nos ha llegado por gracia y no por conquista.

Tu crees que morirás y resucitaras, ese es el eje de tu salvación, tú crees, tú has creído, tú te convenciste de ello en una predicación muy bonita, tú has orado y lo has creído, tu eres un convertido, tu, tu, tu. Pero…¿Por qué actúas diariamente como si no supieras todas esas cosas? Incluso, hay días en que te ves forzado a reafirmar dicha salvación, tu salvación. Es ilógico, que… siendo cristiano no ejerzas dicha creencia. Es ilógico que temas a la muerte, que estés ajeno al pecado mundial, y que te hayas acomodado tan bien a este Edén artificial.

Es importante detener la moneda en el aire, detener el mundo que gira tan veloz, desacelerar la vanidad religiosa que te invade. Es importante ubicarnos en este mundo y aceptar cual es nuestro papel en el. Observa con detenimiento, la serpiente que tentó al hombre/mujer siguen tentando con la misma intención de muerte. Ahora será muerte sobre muerte.  Donde hubo dos árboles, donde toda moneda tiene dos lados, donde hubo un engaño también habrá otro. Y ese es el engaño que ahora sufrimos después de la muerte/resurrección de Jesucristo.

El primer engaño fue el de Satanás, al tentar para que mordiera el fruto del saber, el segundo engaño es similar, Satanás te hace creer que en Jesús no hay vida, y que su fruto es una simpleza más de la vida cotidiana que tienes.  “Porque Jesús no funciona en la realidad.” El efecto primordial del fruto del conocimiento es la autonomía: “
capacidad de tomar decisiones sin intervención ajena.” Mordimos el fruto y estamos envenenados y hambrientos de verdad/mentira… eso es el conocimiento, uno que evoluciona con el paso de los años. Sabemos demasiadas cosas ya, y aun así decimos que nos falta demasiado por saber, somos insabibles, porque cada conocimiento aumenta nuestra ignorancia, nos hace pequeños e invisibles. Diminutos ante un universo infinito.

¨…Cuando se aproximaba la Pascua de los judíos, subió Jesús a Jerusalén. Y en el templo halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, e instalados en sus mesas a los que cambiaban dinero. Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas. A los que vendían las palomas les dijo: ¡Saquen esto de aquí! ¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi Padre en un mercado? Sus discípulos se acordaron de que está escrito: «El celo por tu casa me consumirá.» Entonces los judíos reaccionaron, preguntándole:—¿Qué señal puedes mostrarnos para actuar de esta manera? —Destruyan este templo —respondió Jesús—, y lo levantaré de nuevo en tres días. —Tardaron cuarenta y seis años en construir este templo, ¿y tú vas a levantarlo en tres días? Pero el templo al que se refería era su propio cuerpo. Así, pues, cuando se levantó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron de lo que había dicho, y creyeron en la Escritura y en las palabras de Jesús. Mientras estaba en Jerusalén, durante la fiesta de la Pascua, muchos creyeron en su nombre al ver las señales que hacía. En cambio Jesús no les creía porque los conocía a todos;  no necesitaba que nadie le informara nada acerca de los demás, pues él conocía el interior del ser humano.
¨
 Juan 2:13-25 (NVI)

Si tuviera una tabla de la incidencia mortal de la muerte sobre la muerte, cuando la gracia sobre gracia no funciono en la población mundial, tendríamos una idea global del efecto del engaño. Hay más muertos de los que pensamos. Los que han muerto sin aceptar la gracia sobre gracia en Jesucristo no están registrados como muertos sin salvación.
Y para empeorar el panorama estadístico y ver la verdadera cara de este Edén plasto, debemos aceptar que muchos que se dicen salvos, están aun muertos. Conocer el evangelio es como un shock eléctrico, para una persona que está muriendo, el shock reanima el corazón, pero cuantos creyentes no han despertado de esa muerte, simplemente se han acostumbrado a recibir shock tras shock. ¿Estamos ministrando muertos sin causa de fe o vivos por la fe?

Muchos creyentes de la fe cristiana actúan como cristianos, otros dicen ser cristianos solo por el hecho de haber sido evangelizados, algunos de nosotros incluso podemos estar viviendo una ingenua falacia. Por lo cual hago la siguiente pregunta, la cual debe tener una respuesta incuestionable… ¿qué te hace o hizo creer en Jesucristo? Acaso te a hehco creer por medio de “Un milagro, te saco de un aprieto el Señor, te lo dijo Adela, me lo dijo el pastor, me lo inculco la familia, me lo acerco mi pareja sentimental, lo leí en la Biblia debe ser verdad, no me queda de otra, no quiero morir, no sé hacer otra cosa más que creer, simplemente lo creo y ya…“ Desecha todas esas respuestas, la única forma de creer en Jesucristo es por la acción espiritual, no es asunto del alma o de ninguno de los sentidos humanos. Los judíos pedían (o más bien exigían) señales y milagros para poder creer en Jesús, el hizo muchos milagros y no creyeron en Él, los discípulos estaban junto a Él y no creyeron en Él sino hasta tiempo después de su resurrección.
 Jesús mismo no creía en ellos.


Fíjate en la cosa más simple del conocimiento, pues sabemos los dos lados de la moneda: Por gracia de Dios sabemos que, aunque moriremos algún día tenemos por otro lado a Cristo, que nos justifica ante Dios por medio de su sangre. Dicho conocimiento puede provocar en nosotros un nivel de autonomía. Al decir que somos adultos, me refiero a que somos autosuficientes, autónomos. Administramos sabiamente nuestra propia vida. Por ejemplo, como fieles en la fe cristiana, leemos la biblia el número de horas que decidimos leerla, oramos y asistimos a congregación las veces que se ajusten necesariamente a una rutina independiente o atada por los atavíos rutinarios del mundo. Actuamos, actuamos, actuamos como cristianos, pero no actuamos ni actuaremos jamás como Cristo en esta vida terrenal. Nos condena un lado de la moneda, el otro lado nos justifica, pero no hoy, sino después, en su tiempo.

Puede ser que creas en Cristo, y pude ser que Cristo no te crea nada. ¿Cómo saber si Cristo cree en nosotros? Si te preocupa esta pregunta y no sabes la respuesta es señal de alarma…  Puede ser que las siguientes frases no las comprendas ahora, pero de cualquier formas 
léelas y tarta de asimilar la realidad:
- "
No somos cristianos, pero si somos de Cristo.” / “Cristo nos compró con su sangre, nos adoptó e hizo familia aunque nosotros actuemos aun como huérfanos¨ /  Creemos y decimos ser creyentes, pero desmentimos esa verdad con hechos que dictan lo contrario.  /  No somos buenos, somos pecadores, pero la sangre de Cristo es la que nos cubre y nos perfecciona, su sangre nos santifica ante Dios.” /  Nosotros no podemos ni podremos jamás purificarnos, no llegaremos a la estatura de Cristo con actitudes santurronas o con esfuerzos auto meritorios.” /  Dios no es corrupto, no es que acepta nuestros pecados, es que no ve pecado en nosotros por la intercesión de Jesús para nosotros.” /  Dios nos ama tanto, porque aunque fuimos tan ignorantes al morder el fruto de la sabiduría, nos regresa el fruto de la vida al ver nuestra perdición inevitable.

Por eso cuando leemos que todas las cosas por él y para él fueron hechas, también se aplica para nuestra salvación. No es nuestra salvación, es la redención que Jesús tiene para nosotros. Y por eso al mundo le parece ilógico que nosotros (aun siendo malos) seamos aceptados por Él, pero Él decide a quien justifica, limpia y adopta y el porqué, el cuándo y el cómo. Así que no es lo que tú creas, sino lo que Jesús crea de Tí. Si Dios ha tenido gracia sobre gracia para ti, no tienes nada de qué preocuparte, y si mucho porque alabarle.

Tenemos gracia sobre gracia, porque Dios nos ha dando vida en abundancia, y no me refiero a esta vida que más bien es un cuerpo que se oxida inevitablemente cada vez que respira y come, que se destruye a polvo en este mundo que es una tumba, no te acostumbres… por mucho que disfrutamos de los bienes terrenales, eso no es vida. Yo me refiero más bien a lo que dice el salmista y a lo que dice todo ser humano que tiene una fe inquebrantable. Jesús viene a dar vida, esa que vence la muerte terrenal y te lleva a la vida eternal. Cuando leas los siguiente versos, piensa en la vida eterna que Dios te da y piensa en la muerte entrena de la que has sido liberado.

“Yo amo al Señor  porque él escucha mi voz suplicante.
Por cuanto él inclina a mí su oído, lo invocaré toda mi vida.
Los lazos de la muerte me enredaron;  me sorprendió la angustia del sepulcro,
y caí en la ansiedad y la aflicción.
Entonces clamé al Señor: «¡Te ruego, Señor, que me salves la vida!»

El Señor es compasivo y justo; nuestro Dios es todo ternura.
El Señor protege a la gente sencilla; estaba yo muy débil, y él me salvó.
¡Ya puedes, alma mía, estar tranquila, que el Señor ha sido bueno contigo!
Tú me has librado de la muerte, has enjugado mis lágrimas,
no me has dejado tropezar.
Por eso andaré siempre delante del Señor en esta tierra de los vivientes.
Aunque digo: «Me encuentro muy afligido», sigo creyendo en Dios.
En mi desesperación he exclamado: «Todos son unos mentirosos.»

¿Cómo puedo pagarle al Señor por tanta bondad que me ha mostrado?
¡Tan sólo brindando con la copa de salvación e invocando el nombre del Señor!
¡Tan sólo cumpliendo mis promesas al Señor en presencia de todo su pueblo!

Mucho valor tiene a los ojos del Señor la muerte de sus fieles.
Yo, Señor, soy tu siervo; soy siervo tuyo, tu hijo fiel; ¡tú has roto mis cadenas!
Te ofreceré un sacrificio de gratitud e invocaré, Señor, tu nombre.
Cumpliré mis votos al Señor en presencia de todo su pueblo,
en los atrios de la casa del Señor, en medio de ti, oh Jerusalén.

¡Aleluya! ¡Alabado sea el Señor!
Salmo 116
(NVI)

(Escrito: C.zar © SdeC Comunidad Cristiana Interdenominacional / Imagen cortesía de ©Corbis)